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ABC SÁBADO 11- -8- -2007 40 E. Rodríguez Marchante 69 José María Aznar y Ana Botella, jornadas marineras en Formentera FORMENTERA. José María Aznar y su esposa, Ana Botella, se encuentran disfrutando de unos días de descanso en aguas del Mediterráneo a bordo del magnífico yate de su gran amigo el empresario Abel Matutes, donde están compartiendo unas jornadas de vacaciones junto a su hija, Ana; su esposo, Alejandro Agag, y sus dos hijos. El que fuera presidente del Gobierno y su mujer pudieron disfrutar de unos momentos de soledad mientras que la mediana de los tres hijos Aznar Botella se hacía cargo de sus dos vástagos, Alejandro y Rodrigo, que están esperando la llegada de un nuevo hermanito para el próximo mes de diciembre. Hace unos días pudimos ver a la familia al completo pasando una tranquila jornada en una playa de Ibiza, antes de que parte de la comitiva saliera a navegar, ya que ese día Ana Aznar y su hijo pequeño, de 19 meses de edad, se quedaron en tierra y no acompañaron al resto de la familia en su paseo marítimo. Antes de desplazarse a la isla pitiusa junto a sus padres, la hija de Aznar, su marido y sus dos hijos habían pasado unos días de vacaciones en la isla de Cerdeña, a donde volaron desde Londres, ciudad en la que residen. LA VITRINA DE LAS LANGOSTAS o sé dónde vivirán las langostas cuando llega el invierno, pero ahora, en verano, las langostas viven en las vitrinas de los restaurantes. Todo restaurante que quiera aparentar cierta categoría ha de tener una piscina bien terciada que sirva de escaparate para su muestrario marino, del cual la estrella es sin duda ese sabroso y valorado crustáceo. No menos de medio millón de restaurantes, cada uno con su vitrina repleta de langostas (pongamos una docena en cada una) nos da la friolera de seis millones de ejemplares para que los contemple el turista. Y al precio que está el kilo una vez puesto en el plato, estamos hablando de macroeconomía. Se ha utilizado el verbo contemplar, porque es exactamente lo que el guiri hace con las langostas de las vitrinas: las mira y luego se pide una ración de mejillones. Pero no es solamente el precio lo disuasorio de enzarzarse con la langosta; también la sensibilidad tiene que ver en el asunto, pues se lía uno la manta a la cabeza, señala en la carta donde dice langosta y lo que luego ocurre no tiene nombre: le traen un animalillo vivo y zapateando como Joaquín Cortés para que usted baje su pulgar como Nerón en el circo. Luego vuelve la langosta de cuerpo presente ante el repudio general de su familia: ¿cómo has podido? te increpa la parienta... La cuenta, al final, ya es lo de menos... Yo tengo una teoría reconfortante al respecto: no es la misma langosta la que te muestran y la que traen luego. Mi idea es que las tienen allí poco menos que en nómina quiere ver una grande, llévale a Frasquita que últimamente ha ganado peso y luego te cocinan una anónima y descongelada. Mi teoría me obliga a pasar por primo, pero mejor primo que sádico ante la propia familia... Lo raro es que todo ese teatro se haga sólo con la langosta, pues uno pide pollo o pato o mero y no se los traen antes para que intercambie miradas con ellos. Tal vez debieran hacer los antitaurinos una concentración ante las vitrinas de las langostas. N Aznar y su esposa están pasando unos días de descanso en Ibiza ENFOQUE Laura Bush y su hija Jenna escriben juntas un libro para animar a los niños a leer NUEVA YORK. La primera dama de Estados Unidos, Laura Bush, y su hija Jenna están escribiendo juntas un libro para niños que saldrá al mercado en la primavera de 2008. El grupo editorial Harper Collins, encargado de publicarlo, detalló ayer que el libro aún no tiene título y que el dinero que ganen las autoras por su venta se destinará a la financiación de dos programas educativos. Estoy encantada por poder colaborar con una de mis profesoras favoritas, mi hija Jenna, en la redacción de un libro infantil asegura Laura Bush a través del comunicado, difundido por la editorial. La esposa de Bush también valora la colaboración con la ilustradora del libro, Denise Brunkus, a la que considera poseedora de un maravilloso talento El libro cuenta la historia de un travieso niño al que le gusta hacer de todo menos leer, aunque, con la ayuda de su profesora, termina descubriendo que los libros pueden ser muy divertidos. Mi madre siempre ha sido mi inspiración, al compartir su amor por la lectura con Barbara y conmigo desde que éramos pequeñas añade Jenna Bush en el comunicado, en el que expresa su deseo de ayudar a los niños a darse cuenta de la importancia de ese afición. Madre e hija están entusiasmadas con trabajar juntas AP