Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 11- -8- -2007 MADRID www. abc. es madrid 39 Los padres de la niña atropellada en Ciudad Lineal, destrozados, en la puerta de su casa, cuando se dirigían hacia el Tanatorio de la M- 30 ¿Por qué no paró, por qué la mató? Los padres de Belén, la niña de 6 años que murió arrollada por un camionero que intentó huir, no pueden explicarse semejante actitud. Destrozados, piden que se pudra en la cárcel POR M. J. ÁLVAREZ FOTOS CHEMA BARROSO MADRID. ¿Por qué no paró y la mató? ¿Por qué? ¿Por qué? A una niña sana e inocente... Ésas eran las preguntas sin respuesta que no cesaban de hacerse Rosa Velázquez y su marido, Edgar Andagoyen Sánchez, sin poder asimilar aún la perdida de su hija mayor, Belén, de 6 años, en un accidente cuyo trágico final se podía haber evitado. Estaban destrozados. En la vivienda familiar, situada en el número 13 de la calle de Juan Boscán, en el distrito de Ciudad Lineal, el matrimonio, arropados por sus familiares, recordaban una y otra vez lo sucedido. Entre lágrimas, en un intento de buscar una explicación a lo inexplicable. Si él conductor hubiese parado la primera vez que la golpeó con el parachoques mi hija estaría ahora aquí. Ni siquiera hubiera tenido que ir al hospital. Pero no. No paró. Siguió y le pasó con las dos ruedas por encima. La destrozó lamentaba la desconsolada madre, de 40 años, y origen ecuatoriano, como su esposo, de 43. Estoy muerta en vida. No quiero vivir ya. Una niña tan bonita y tan feliz y una muerte tan espantosa. Es horrible... Tras el primer impacto, la niña, que salió despedida unos tres metros, se asustó e intentó levantarse del suelo. No le dio tiempo. El camionero hizo ademán de mirar desde la cabina hacia abajo para ver qué había arrollado. La gente comenzó a gritarle que parara. Sin embargo, él aceleró y siguió avanzando, por lo que las dos ruedas del lado derecho del vehículo le pasaron por encima a Belén. Quedó destrozada repite Rosa, de luto por dentro y por fuera. Sufrió traumatismos muy graves en el tórax y en la cabeza. Ante lo brutal de la escena, un grupo de personas, entre ellas la propia madre, salieron detrás del camión intentando que no huyera. Al principio, no sabía que era su hija la víctima, ya que, en el momento del siniestro, estaba de espaldas cerrando la puerta del portal, mientras varios adultos y niños la esperaban para dirigirse a un parque cercano. Al conocer lo ocurrido, desesperada, se enganchó a la puerta de la cabina y, así fue, casi a rastras, unos cien metros, explica Raquel, una amiga de la familia, presente en el momento del accidente. El vehículo paró, ya en la calle Ezequiel Solana, a la altura del 115, y el autor del atropello se bajó. La madre, sin soltarle en ningún momento, forcejeó con él para evitar que huyera cuando vio que volvía a subir al camión. La ayudaron tres vecinos, explica la familia. Rodeado de los testigos del accidente, entre ellos un joven que saltó desde el balcón de su casa (un primer piso) para evitar que escapase, el camionero solo acertó a decir: Tranquilos. No voy a huir. Estoy muy nervioso. Voy (Continúa en la página siguiente) La madre se enganchó a la cabina Voy a tomar algo