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ABC VIERNES 10 s 8 s 2007 CIENCIAyFUTURO 83 CUADERNO DE BITÁCORA DE LA CAMPAÑA ATOS 1, DESDE EL ÁRTICO Éxito español en el Océano Ártico Tras desembarcar del Hespérides y de vuelta en España, el jefe científico del proyecto ATOS, Carlos Duarte, concluye este cuaderno de bitácora pasando revista a lo aprendido en el Ártico tas internacionales especializadas, que pasarán así a formar parte del acervo común de conocimiento que constituye el conocimiento científico. Estimamos que este proceso se habrá completado hacia el año 2012, es decir, cinco años tras la ejecución de la expedición, que es el eje central de todo el proceso, pero que representa la punta del iceberg del volumen de trabajo del proyecto. Ha sido ésta la primera expedición científica española al Ártico y ha tenido lugar en la confluencia de dos acontecimientos señalados, el Año Polar Internacional y el Año de la Ciencia en España. Había habido participación española en campañas oceanográficas en el Ártico anteriormente, pero todas ellas con logística extranjera (Canadá y Noruega) Los preparativos fueron complejos debido al carácter pionero de la campaña, la primera a bordo del Hespérides en el Ártico, a las innovaciones que se planteaba (por primera vez desembarco en hielos para toma de muestras) y a las dificultades logísticas, como las derivadas de la dificultad de comunicaciones y de navegación entre hielos. A pesar del trabajo que queda por hacer, hemos aprendido ya muchas cosas: (1) El creciente deshielo del Ártico está potenciando el papel del océano como sumidero de CO 2 atmosférico; (2) el deshielo estival del Ártico ocurre a una velocidad pasmosa (18- 20 Km diarios) erosionando la placa de hielo antes permanente, y desencadena procesos que actúan como un efecto dominó impactando fuertemente sobre el ecosistema; (3) la fusión de hielo formado en las últimas décadas, con una mayor carga de contaminantes, suprime la producción primaria en el Ártico, pero potencia la actividad bacteriana, y (4) el aumento de la temperatura en el océano posiblemente potenciará más la actividad de los consumidores, que liberan CO 2 a la atmósfera, que la de los productores primarios, que lo retiran de ella. Carlos M. Duarte Prof. Investigación CSIC Jefe de Campaña ATOS Cansados, pero enormemente satisfechos, partimos de las Islas Svalbard, donde desembarcamos del Hespérides una vez concluida la campaña ATOS, para emprender el regreso a casa, desde donde escribo este epílogo. Atrás quedan 30 días intensos y emocionantes en los que navegamos al Norte en busca de los hielos permanentes del Ártico para evaluar el impacto de su fusión debida al calentamiento climático. Con este empeño partimos 92 personas (57 miembros de la dotación del Hespérides, entre éstos 7 mujeres, de la Armada Española, y 35 científicos del CSIC, incluyendo 13 mujeres) En este tiempo hemos navegado más de 7.000 kilómetros, realizado más de 400 maniobras de toma de muestras con equipos oceanográficos, desembarcado 15 veces para tomar muestras de hielo Ártico, realizado más de 60 muestreos a bordo de embarcaciones neumáticas, registrado más de 2 millones de datos instrumentales, realizado más de 11.000 análisis a bordo, y tomado más de 4.000 muestras que serán analizadas en tierra, no sólo en los laboratorios del CSIC, sino también en los de laboratorios de otros organismos y universidades españolas y extranjeras, como EE. UU. Noruega y Francia. Estimamos que el número de investigadores y técnicos que participarán en el análisis de estas muestras duplicarán a los participantes en la expedición. Una vez concluido el trabajo analítico queda interpretar los resultados, analizarlos formalmente y finalmente publicar los resultados en revis- Creciente deshielo Duarte, a la izquierda, y el capitán de fragata Pedro Luis de la Puente, comandante del Hespérides Tomar, con mis compañeros, y ya amigos, las primeras muestras de hielo Ártico y admirar el paisaje que los muchos hielos conforman, con formas caprichosas- -como si el océano fuese una gran instalación modernista- ha supuesto una nueva culminación de la inquietud que me llevó, hace ya más de 20 años, a dedicar mis esfuerzos a la ciencia. Mi impulso adolescente de buscar en la investigación científica mi ámbito laboral no procuraba fines particularmente altruistas, he de confesar, sino la búsqueda, inquieta, de aventura. Aventura en su doble vertiente; la aventura que puede suponer navegar en muchos océanos- -creo que en todos, con la entrada en el Océano Polar Ártico- hacer investigación polar, participar en la primera expedición científica española en el Ártico; y la aventura intelectual, más sutil, más interior pero igualmente estimulante, de descubrir, de entender alguna cuestión, por modesta que sea, con una luz nueva, y llegar, en esa capacidad de comprensión, más allá de donde nadie haya llegado previamente. Me sorprende pues leer que las vocaciones científicas en el mundo, y en nuestro país en particular, son escasas o deficitarias. No se comprende que haya tantos jóvenes que permanezcan ajenos a la aventura intelectual e incluso física y humana, como en este caso, que la investigación científica nos ofrece. Quizás yo sí lo entiendo: la sociedad española vive relativamente ajena a la investigación científica y a nosotros, los científicos. Este cuaderno de bitácora y otras colaboraciones con los medios de comunicación que hemos conseguido establecer, son el modesto resultado de nuestra inquietud por comunicar las oportunidades de aventura en la investigación científica para así estimular a nuestros jóvenes. Este cuaderno de bitácora deja constancia de un sueño cumplido. Este sueño, la esencia de las razones por las que decidí dedicar mi vida profesional a la ciencia, es vivir aventuras, intelectuales y físicas, como la que estoy viviendo hoy con mis compañeros civiles y ABC Involucrar a los jóvenes Atrás quedan 30 días intensos en los que navegamos al Norte para evaluar la fusión de los hielos árticos militares, sirviendo, a la vez, a construir un sustrato de conocimiento que afiance el bienestar de nuestra sociedad, presente y futura. No puedo despedirme de los lectores de este cuaderno de bitácora sin agradecer a cada uno de los 92 componentes de la expedición ATOS, civiles y militares, particularmente al comandante del Hespérides, capitán de fragata Pedro Luis de La Puente, su profesionalidad y dedicación, claves del éxito de la expedición y el excelente ambiente a bordo. Deseo enviar un saludo cariñoso a los amigos que, además de los que me acompañan de expediciones anteriores, he vuelto a encontrar a bordo del Hespérides tras años dedicados a recorrer otros caminos. Si no hubiese aventura, si la investigación fuese aburrida, que nunca lo es, sería aún así igualmente estimulante solamente por reencontrar viejos amigos y volver a navegar con ellos. ABC. es Siga la ruta de navegación y los experimentos del Hespérides en: abc. es sociedad- ciencia