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ABC VIERNES 10- -8- -2007 ESPAÑA 13 El PP responsabiliza al Gobierno vasco de la impunidad de la que goza el entorno de ETA mo lo han hecho otras veces pues considera que buscarán los resquicios legales necesarios para llevar a cabo el acto, aunque sea en otro lugar o de otro modo informa Ep. El secretario general del PP, Ángel Acebes, también había demandado la actuación de la Fiscalía, puesto que el Código Penal recoge claramente que un homenaje a un terrorista es delito de apología del terrorismo En rueda de prensa en Palma de Mallorca, aseguró que la Fiscalía debe estar a la vanguardia cuando se requiere hacer una política de luchar desde la ley contra el terrorismo. En el País Vasco, los popu- lares han emitido un comunicado en el que responsabilizan al Gobierno vasco de la impunidad de la que goza el entorno de ETA para celebrar actos, manifestaciones y homenajes ilegales a miembros de la banda terrorista y, de esta manera, humillar a las víctimas y hacer apología del terrorismo En este sentido, exigen un cambio de actitud y una posición firme a la Consejería de Interior para que no se lleve a cabo el acto. Por otro lado, la ex número dos del aparato militar de ETA Ainhoa Múgica Goñi, con un largo historial de asesinatos con el comando Madrid y la ex integrante del comando Buruahuste Lexuri Gallastegi Sodupe llegaron ayer a España tras ser entregadas por la Policía francesa. Las dos etarras, detenidas en septiembre de 2002 en Francia, y entregadas temporalmente, serán juzgadas por varias causas. La reforma de la Constitución, uno de los puntos de claro desacuerdo entre Gobierno y PP La Constitución En el entorno del Partido Popular, que en un principio no apoyó un proceso de reforma de la Constitución ya que no sabía cómo podía acabar, surgen ahora voces que reclaman reformar el texto. Se ha celebrado ya un primer seminario para estudiar el tema y que no se hacía desde el consenso del diagnóstico y de la farmacopea adecuada. En un debate en el Senado, el presidente- -como reproche al PP- -ya dijo que, si la oposición se negaba, la institución no sería reformada. Los otros temas siguen siendo menores y la modificación de la prevalencia del varón en la sucesión a la Corona, que hubiera podido ser planteada en otras circunstancias al final de la legislatura, por la necesaria disolución de las Cámaras, ha quedado para otro momento, sobre todo tras el nacimiento de la segunda hija de los Príncipes. Durante toda esta legislatura, sobre todo por la intención del PSOE de dar paso a una segunda fase del Estado de las Autonomías sin el consenso entre los dos grandes partidos, el PP se ha erigido en el defensor de la Constitución, hasta el punto de que los socialistas han terminado por ironizar, con poca gracia y menos sentido, sobre el fervor constitucional de quienes no apoyaron en su momento el texto No responde el reproche a la realidad, pero sí a la imagen que se ha forjado el PP. Sin embargo, es en el entorno de este partido donde surgen ahora las voces a favor de la reforma de la Constitución. Se ha celebrado ya un primer seminario en el que, junto a dirigentes del Foro Ermua y otros profesionales, han participado las fundaciones que presiden el vicepresidente del Parlamento Europeo, Vidal- Quadras y el parlamentario vasco del PP Santiago Abascal. La visión de los problemas nacionales es ciertamente dispar, ya que desde este territorio intelectual se ve la Constitución, a pesar de las cautelas y de la potestad de armonización, como un texto ambiguo que no establece con claridad y de modo cerrado las competencias estatales y, así, como causa probable de que el PSOE haya podido avanzar en su pretendida transformación del Estado más allá de lo razonable. Se plantean, asimismo, otras necesarias reformas pero no deja de ser paradójico que, desde este punto de vista, la Constitución haya dejado de ser la Carta Magna que se vulnera con la política territorial para pasar a ser un peligro que podría amparar la España plurinacional o federal. Así que, siendo distinto el diagnóstico, lo que cambiaría, si esta posición se hace un hueco o es aceptada por el PP, es la idea de que la derecha es, hoy, la defensora de un texto constitucional que la izquierda sobrepasa subrepticiamente. Ahí queda el debate, interesante sin duda, acerca de si una transformación del Estado que no tiene el consenso de los dos partidos con posibilidades de gobernar es un abuso de la Constitución o una vía de escape facilitada por sus deficiencias y ambigüedad. Un debate que plantea, además, un problema práctico y una constatación aún más problemática. El problema es si es posible y conveniente no sólo abordar la reforma de la Carta Magna sino plantearla como parte de una discusión política entre quienes tienen visiones tan distintas de lo que ocurre ahora y es conveniente para el futuro inmediato. La constatación añadida es que, como dice Agapito Maestre, nos falta incluso el relato de lo que nos está pasando. Porque nos está pasando no sólo que se han roto los consensos básicos del 78 sino que, si volviésemos atrás, no se lograrían, en el contexto actual, jamás. Más claro: que estamos viviendo como si nunca los hubiera habido. Germán Yanke l presidente Rodríguez Zapatero planteó desde el comienzo de la legislatura una reforma limitada de la Constitución que afectaba a cuatro asuntos, aunque sólo uno de ellos- -la sucesión de la Corona- -exigía la mayoría cualificada de dos tercios en el Congreso, la ratificación mediante referéndum y la disolución de las Cámaras. De los otros, dos de ellos tenían menos calado (la referencia a la nueva y hoy extinta Constitución europea y la cita nominal de las comunidades autónomas) y otro, que afectaba al Senado, de mayor importancia, sobre todo por el curso que ha tomado la llamada política territorial en estos últimos años. La reflexión- -y las consecuentes reformas- -sobre el papel del Senado ha sido un tema recurrente de los dos grandes partidos pero no se puede obviar que la propuesta de reforma constitucional del presidente Zapatero se debe entender concatenada con el proyecto de hacer de él un elemento central para dar cohesión a un modelo federalizante por la vía de las reformas de los estatutos y del reconocimiento político de los hechos diferenciales Es un escenario en el que, lógicamente, el PP no podía apoyar que se abriera un proceso que no se sabía dónde podía acabar E Fervor constitucional Federalizante Las etarras Múgica y Gallastegi fueron ayer entregadas a España ABC