Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Jueves 9 de Agosto de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.475. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. El récord mundial de las 756 dudas El más que sospechoso uso de esteroides eclipsa la histórica plusmarca alcanzada por Barry Bonds, el poderoso bateador de los Gigantes de San Francisco que ha sumado 756 pelotazos convertidos en home runs POR PEDRO RODRÍGUEZ S iempre se ha dicho que para entender realmente a Estados Unidos hay que prestar atención a su deporte nacional: el béisbol. Esa obsesión de concurridas tardes de verano que, además de servir como espejo de la sociedad americana desde mediados del siglo XIX, convierte los campos de juego en forma de diamante en terreno muy fértil para la nostalgia, para el culto a las estadísticas, las rivalidades mitológicas, el folklore más colorista, los perritos calientes y la cerveza fría. Héroes y leyendas. Todo entre fugaces momentos de enloquecedora hiperactividad entre ralentizadas jugadas. Por eso resulta especialmente desconcertante y difícil de asimilar la problemática reacción de Estados Unidos hacia el récord alcanzado la noche del martes al miércoles por Barry Bonds, el bateador negro de los Gigantes de San Francisco, que en un partido contra los Nacionales de Washington ha sumado 756 pelotazos convertidos en home runs Una de las plusmarcas deportivas más veneradas en el planeta del béisbol y que durante tres décadas había correspondido al jugador afroamericano, Hank Aaron, quien a su vez superó la sentimental gesta de Babe Ruth. Pese a que los números no engañan, el logro de Barry Bonds se ha convertido en una paradójica celebración por el más que sospechado uso de esteroides atribuido a este poderoso bateador que casi abultaba la mitad que ahora cuando empezó su carrera profesional, sin mucha distinción, en los Piratas de Pittsburg. Una transformación física que resulta bastante difícil de creer sin la ayuda de sustancias ilegales y que demuestra como la Gran Liga del Béisbol Barry Bonds batea su último home run el 756, que le abre a la vez las puertas de la gloria y del infierno de Estados Unidos no se ha tomado en serio la trampa del doping hasta hace tan sólo un par de años. Los enloquecidos seguidores de los Gigantes de San Francisco no han puesto muchos reparos al récord de Bonds pero durante las últimas temporadas el jugador, que se encuentra bajo investigación por un posible delito de perjurio sobre el uso de sustancias prohibidas, ha sido sistemáticamente abucheado en todos los partidos fuera de casa. Entre grandes debates sobre si este tipo de atletas químicos, aunque nunca hayan sido descubiertos en un control, merecen ser reconocidos por superar proezas logradas en otros tiempos más limpios. Dentro de todo este deprimente espectáculo, los implacables tabloides de Nueva York no han dudado ayer en aportar su correspondiente dosis de inquina ilustrando con ayuda de jeringuillas el número 756 de pelotas enviadas hasta las gradas, además de etiquetar a Bonds como el rey de la vergüenza Recordando que su antiguo entrenador personal se encuentra en la cárcel preci- REUTERS EE. UU. se plantea si este tipo de atletas químicos merecen ser reconocidos por superar proezas logradas en otros tiempos bastante más limpios samente por un sonado escándalo de doping y que la capacidad de este jugador de 43 años se ha multiplicado sospechosamente con la edad. Las ilusiones de redención se centran ahora en Alex Rodríguez, el bateador de los Yanquis de Nueva York que a los 32 años ya ha entrado en el exclusivo club de jugadores con más de quinientos home runs sin levantar sospechas sobre la naturaleza de sus méritos. No obstante, la bola número 756 de Barry Bonds- -atrapada por un espectador de visita en San Francisco antes de marcharse de vacaciones para Australia- -podría ser subastada fácilmente por un millón de dólares. Sin importar la desagradable nota a pie de página que acompaña a este récord.