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ABC JUEVES 9- -8- -2007 40 Por Rosa Belmonte VERANO Y HUMO Laura Campmany 61 FACTOR 34 EL CAPULLO Y EL EXCELENTÍSIMO SEÑOR El Festival Internacional del Cante de las Minas homenajeó a Chano Lobato en su última gala. Capullo de Jerez, que cerraba la noche, seguía cantando y poniendo caras a las cuatro de la madrugada uatro horas el Tristán e Isolda Qué flojos estos alemanes. Más de cinco, la última gala del Cante de las Minas antes del concurso. Y en sillas de plástico. Pasadas las cuatro de la madrugada, Capullo de Jerez seguía armándola en el antiguo Mercado Público de La Unión. Y eso que había empezado sosainas. Y a las tres de la madrugada, que no son horas. O sí. Ya lo dice el propio Miguel Flores (Capullo) Pa saber de esto hay que trasnochar El programa oficial del Festival, que la noche del martes homenajeaba al grandísimo Chano Lobato, había colocado al gaditano al final. Menos mal que a alguien se le ocurrió que quizá sería mejor que un señor de 80 años actuara antes, con lo que salió al escenario después de Esperanza Fernández (también estaban El Pele, Manuel Liñan y Capullo) Salió el elegante Chano casi a medianoche, apoyándose en el brazo del guitarrista Antonio Carrión y con el público puesto en pie. Uno se pone muy nervioso cuando tiene la edad que yo tengo dijo el Excelentísimo Señor nada más sentarse. Y luego llegaron las bulerías, las alegrías o los cantes gaditanos, que le sirvieron para recordar a Pericón cantaba que quitaba el sentido pero, Dios lo tenga en su gloria, era lo más embustero del mundo Chano Lobato, además de uno de los grandes, es una demostración de la gracia de los gaditanos. Entre cante y cante, contaba el sucedido de un cantaor que se presentó borracho en la actuación y cuyo fraseo era un despropósito (como si se hubiera arrancado con el sacatún que pen Al día siguiente las críticas hablaban de juguetitos de las alegrías y de reminiscencias de Caracol Y Chano: ¿Reminiscencias de Caracol? ¡Una borrachera! La gente se partía. Igual que se rompía las manos a aplaudir cuando en Milonga sentimental (también había bordado Quizás, quizás, quizás y Volver un tango aduendado) se arremangó la chaqueta y se puso a bailar. Alguien que ya tiene dificultades para andar. El último figurón en el homenaje a Chano fue Miguel Flores, Capullo de Jerez Le tenían ganas. Los fans y los espontáneos se multiplicaron ROMANCE DE LA NARBONA Para entonar el ambiente sin quedarme medio en bolas, me parece que ya es tiempo, me parece que ya es hora de dedicarle un romance a la ministra Narbona, pues con todas las sandeces que ha vertido esta señora, puede llenarse un embalse, recuperarse una flora, y hasta encontrarse un motivo para decirle tres cosas. Si ustedes no han renunciado a gestionar su memoria, recordarán los incendios que ya hace un año y mil coplas nos dejaron a Galicia más quemá que la Pantoja. Dijo entonces la ministra- ¿pero quién no se equivoca? -que la culpa la tenían los retenes Malasombra, que por non falar galego, -con lo fermoso que soa e o fácil que é falalo sen pasar pola Sorbona- -se quedaron en la calle y repartieron estopa. Como aquello no era cierto, volvió al ataque la doña y esta vez le echó la culpa, con diplomática prosa, a la falta de cultura de las gentes de la zona. Es lo que tiene ser lista y disponer de un diploma: que la gente de los pueblos te parece gilipollas. Pero es en Murcia y Valencia donde sin duda la adoran, porque de sus alcaciles, berenjenas, alcachofas, melocotones, naranjas, albercoques y bajocas, dijo que no están tan ricos gracias al sol que los dora, sino a las aguas fecales que los maduran y aroman. A los sufridos huertanos también les dijo Narbona que ella no es un grifo abierto, ni vive en Villa Meona, y del trasvase del Ebro no van a ver una gota, porque aunque el Delta se inunde o reviente Zaragoza, no es costumbre socialista, sino de curas y monjas, dar al que no tiene nada lo que a su hermano le sobra. Pues se le queman los montes, se le sublevan las moscas, las medusas le prosperan y el agua se le desborda, a esta plaga de ministra, por no decir de langosta, poco será compararla con la Caja de Pandora. C Capullo de Jerez, durante su actuación en el Festival del Cante de las Minas con sus palmas desacompasadas y los gritos continuos de Empezó el jerezano que ni fu ni fa, pero mi Capullo no me defraudó. Se calentó hasta llegar a la erupción. Iba acompañado por lo que el presentador de la gala calificó como orquesta sinfónica (el guitarrista Jerito y los maestros palmeros Luis Flores, Ali de la Tota y El conjunto formaba un cuadro que estaba pidiendo a gritos una peluquería. Qué pelos. Y qué arte. Capullo es uno de EFE Jesús Flores) HAIKUS POR SMS Para la duna el viento es Dios. Escucho mi corazón. Alfonso Armada los tíos más magnéticos e hipnotizadores del flamenco. No sólo se le oye con devoción sin quitar ojo. Una no parpadea en su presencia para no perder exceso alguno. Sus gestos exagerados, sus convulsiones, su fealdad legendaria y multiplicada al cantar. Cuando se incorpora y baila parece menos feo. Pero cuando canta, sentado o de pie, asusta, sobre todo cuando levanta los brazos a lo ogro. Desde la primera fila impresiona. Desde lejos también. Y cuando se pone el sombrero y canta de pie con sus tres palmeros parecen Granujas a todo ritmo Pero de Jerez.