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Los villanos en el cómic ¿Qué sería de los superhéroes sin unos villanos a los que enfrentarse? ABC hace un repaso por los malvados que pueblan las viñetas de los más famosos cómics Juana Martín La diseñadora cordobesa, que ultima su presencia en Cibeles, dice en una entrevista que sus colecciones están pensadas para que la mujer se enamore de las prendas Miriam Díaz- Aroca La popular actriz se estrena sobre las tablas del Festival de Teatro Clásico de Mérida y protagoniza Lisístrata una comedia de Aristófanes contra la guerra 59 Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Leslie van Houghton iban cantando al juicio por el asesinato de Sharon Tate y sus amigos lo tomó de la cienciología, que busca romper las amarras del conocimiento preconcebido Pero esa no fue la única fuente de la que bebió Manson, pues también se alimentó de autores satánicos, como Anton Szandor LaVey (fundador de la Iglesia de Satán que se autoproclamó el Papa Negro y que escribió libros como La Biblia Satánica) o el británico Aleister Crowley (pintor, astrólogo, alpinista, poeta, jugador de ajedrez, satanista moderno que se hacía llamar La Bestia 666 y autor de obras como El libro de la Ley y La Visión y la Voz) Manson adoptó su lema Haz lo que quieras que a su vez podemos remontar a Rabelais. Y sabemos de dónde lo cogió Crowley, pues Manson, a su través, recibe cierta influencia de Nietzsche, aunque el único libro del filósofo alemán que, según se sabe, él leyó fue Más allá del bien y del mal. Así se sitúa, siniestramente, más allá del bien y del mal como pocos criminales. En fin, la personalidad de este asesino es producto del cruce de un ser absolutamente desprovisto de escrúpulos morales con cierto tipo de literatura satánica y esotérica, y con una interpretación desquiciada del Superhombre Manuel Penella pasa revista en su reportaje novelado Sangre en el paraíso a aquel trágico suceso Sharon Tate y Roman Polanski se casaron en enero del 68 te desde el punto de vista antropológico y sociológico porque estamos presenciando la conversión de una comuna de pacíficos hippies en el instrumento criminal de este Charles Manson, un personaje siniestro que fue acopiando información relativa al poder y al dominio sobre los demás. Así, cuan- FOTOS: ABC do estaba preso por delitos menores, pudo estudiar cienciología, conocimiento que luego aprovechó para sus fines, siempre con la obsesión de volverse claro, cuando ser claro para él significaba estar por encima de las personas no claras, lo que le daba derecho a mandarlas. Esto de la claridad Manson A este cóctel habría que añadir la guinda del LSD. La influencia de Timothy Leary resulta relevante porque los viajes lisérgicos de Manson le muestran los límites de nuestro conocimiento. El ácido derrumba su visión de la realidad y una de sus primeras identificaciones es con la figura de Jesucristo. Manson siempre se identifica con una figura superior: él siempre será lo más. El LSD desempeña en esta tragedia un papel difícil de aclarar, pero las tres cómplices que le secundan también estaban muy golpeadas por el ácido. La idea de Leary era que se puede acceder a un estado superior escalando las siete gargantas de Dios Gracias al lisérgico se podría llegar a la divinidad tras echar abajo, digamos, todas las puertas de la percepción. Manson cree que así se puede acortar camino y que no hace falta seguir las tediosas prácticas de la cienciología o las técnicas de Crowley para llegar a la claridad Antes de que el jurado pronunciara su veredicto, Richard Nixon los declaró públicamente culpables. Al filo de la celebración del juicio, en 1971, se tuvo conocimiento de la matanza de My Lai, perpetrada por marines norteamericanos. Aquella tragedia sufrida por Sharon Tate sirvió para atacar el movimiento hippy, pacifista y empeñado en acabar con la guerra de Vietnam, que estaba ganando cada vez más terreno, incluso entre los miembros del stablishment. La sociedad estadounidense sufrió un shock muy fuerte y, naturalemente, la América profunda aprovechó la ocasión para advertir adónde llevan todas estas cosas de la libertad sexual, los pelos largos y las drogas No sólo en EE. UU. pues este crimen también fue aprovechado en España para animar una campaña de estigmatización de los ideales que ayudaron a la liberación cultural de los 60 y que ya pertenecen a nuestra época pero que colisionaban frontalmente con el conservadurismo del régimen de Franco. No es posible negar que aquellos movimientos juveniles aportaron un cambio de actitud por el deprestigio de la autoridad por la autoridad o la revalorización del cuerpo como protagonista del gozo humano. El golpe era muy interesado. La casi absoluta mayoría de las comunas hippies no cometían crímenes y no estaban encabezadas por tipos como este Charles Manson ¿Fueron él y sus seguidoras víctimas expiatorias de esa campaña ideológica? Actualmente hay gente vinculada al gurú y a su familia que los exculpa creyendo que les cargaron con estos crímenes por razones políticas. Pero no hay ningún indicio objetivo de que esa hipótesis de inocencia se pueda sostener. Manson, que cumple cadena perpetua (los acusados se libraron de la pena de muerte porque se decretó una moratoria en California) no sólo continúa negando su culpabilidad, sino que nunca ha mostrado el menor arrepentimiento. Mientras tanto, para superar el estado de postración mental y moral en el que habían caído, sus tres cómplices se convirtieron a la secta de los cristianos renacidos concluye Manuel Penella.