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ABC MIÉRCOLES 8- -8- -2007 40 E. Rodríguez Marchante 71 barrio natal. Pertenece a la familia gitana del mítico cantaor Paco La Luz, por lo que puede decirse que el arte flamenco lo lleva en la sangre. Destacó como cantaor desde niño y tras sus primeras grabaciones fue requerido por Antonio Gades para formar parte de su compañía. Y a partir de obtener el premio Niña de los Peines, en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, se erigió en la primera figura de los más importantes acontecimientos del género, apreciando los cabales su jondura y su dominio estilístico. Y, tras las galas, en las que han triunfado los grandes cantaores glosados, así como el guitarrista Gerardo Núñez en su concierto, los cantaores jerezanos Luis El Zambo y Fernando Terremoto, el bailaor Israel Galván y la bailaora Rocío Molina, el festival le ha rendido homenaje al decano del cante: Chano Lobato. Que en realidad se llama Juan Miguel Ramírez Sarabia (Cádiz, 1927) pero al casarse con la bailaora Rosario La Chana, los compañeros le cambiaron el nombre. Artista precoz, se forjó en las ventas y fiestas de su lar nativo, adquiriendo de los maestros un conocimiento básico de los estilos gaditanos. En 1953 obtuvo el premio de cante por alegrías y tomó parte del filme Duende y misterio del flamenco pasando a los tablaos de Sevilla y Madrid, hasta que el inolvidable bailarín y bailaor Antonio le contrata para su ballet, recorriendo el mundo durante varios años. Con la profesionalidad ganada en tablaos y teatros, Chano Lobato se presenta, en 1974, al Concurso Nacional de Arte FlamencodeCórdoba, mereciendo elpremio Enrique El Mellizo, un triunfo que le proporciona la atención de la afición y de los empresarios, convirtiéndose en el cantaor más solicitadodelos últimos treinta y tantos años, hasta el punto de ser considerado el maestro de maestros. Su palmaréses insuperable: premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez, premio Compás del Cante, Medalla dePlata de Andalucía, Hijo Predilecto de Cádiz, premio Ondas... son honores que ha recibido por su grandeza flamenca. En el homenaje a Chano Lobato participaron anoche las sobresalientes voces cantaoras de Esperanza Fernández, El Pele y El Capullo, así como el bailaor Manuel Liñán. Una gala que ha dado paso al concurso de cante, baile y guitarra. Más información en: www. cantedelasminas. org Los doce demonios de Ingmar Bergman CARMEN VILLAR MIR CORRESPONSAL ESTOCOLMO. Se ha escrito mucho sobre los demonios de Bergman Una frase o cliché, que aparece constantemente en las biografías y artículos sobre el director sueco. También hemos podido ver plasmadas en las películas algunas de las grandes obsesiones bergmanianas provocadas por esos demonios, como la angustia sobre la muerte y las dudas sobre la existencia de Dios. El propio Ingmar Bergman ha comentado que no ha pasado un solo día de mi vida sin que me torturaran mis demonios personales También ha explicado en alguna ocasión que puede ver a esas figuras de día, a plena luz y que aparecen con el único objeto de torturarme A la vista de esos sentimientos es fácil imaginar que toda su obra ha sido una especie de terapia sobre los diferentes estadios de su angustia. Sin embargo, nunca hasta ahora, y únicamente después de su muerte, hemos sabido cuáles son esos diablos, condicionados por el severo clima religioso de su padre, un pastor luterano puritano y austero, que le han atormentado de día y en la madrugada de sus noches de vela. Entre unos papeles del importante legado que deja Ingmar Bergman en su casa de F rö, se ha encontrado una cuartilla cuadriculada, escrita a lápiz por el cineasta, en la que enumera y clasifica sus famosos demonios. Se trata de una nota muy sencilla para poder citarlos, uno a uno, durante la entrevista que concedió poco tiempo antes de morir a la periodista Marie Nyreröd. Enumerados del uno al doce, al lado de cada uno de sus torturadores, Bergman ha escrito algunas explicaciones ad hoc. Aunque son personajes que no producen miedo al lector, los pensamientos que generaban diariamente esconden una inevitable angustia y motivos suficientes para atormentar los días y horas del director sueco. Son doce en total y, aunque algunos denuncian algunos rasgos hasta ahora desconocidos del carácter del famoso cineasta, ninguno se refiere a su apetito sexual o formula deseos oscuros. PESCAÍTO FRITO in duda no soy yo el único que ha visto este cartel de hay pescaíto frito en numerosos chiringuitos de playa y hasta de montaña. Y sin duda tampoco soy yo el único que al verlo siente una precupación y una incertidumbre terribles por si la fatalidad le acaba obligando a comprobarlo personalmente. ¿Qué tienen ustedes? le pregunta uno al camarero como si no supiera leer... Pues, tenemos pescaíto frito constesta el hombre reafirmándose en lo ya escrito, tal vez incluso por él. ¿Pescaíto frito? -se insiste en la cuestión como dejando abierta la puerta a otros mares aún por explorar- Y se pasa directamente al ataque: Y además de pescaíto frito, ¿no tendrán ustedes algo con nombre y si es posible también apellidos, como rape fresco, merluza, lubina de mar o aunque fuera lubina de tierra adentro? Es que últimamente ha habido muy mala mar o excusas por el estilo, son las que suele utilizar el camarero avezado cuando pasa él al contraataque y justo antes de marcarte el gol. Y éste es más o menos el modo en el que uno puede certificar, verano tras verano y por propia experiencia, que, en efecto, siempre hay pescaíto frito y que, por supuesto, su interés es mucho más biológico, oceanográfico o naturalista que sencillamente gastronómico. Pero es obvio que uno no se sienta a la mesa de un chiringuito a estudiar las especies que le fríen. Y cómo se puede, una vez en la ratonera, atenuar la decepción de que haya pescaíto frito Mi sugerencia al respecto es no engallarse ni improvisar, no irse para no caer en el pescaíto a otros campos tan embarrados como los de los arroces o esas carnes prietas como el muslo de un centrocampista. Siempre será mejor una bandeja de morralla que la mítica paella grumo especialidad de la casa, de la que es imposible hacer más recuento de granos que los que a usted le broten... Hay pescaíto frito, sí señor, y que haya también valor y se moje con una buena jarra de sangría. Es verano y el cuerpo lo aguanta todo. S Homenaje a Chano Lobato Cuartillas cuadriculadas La aparente paz de su mirada escondía otro Bergman REUTERS Se ha hallado en su casa una cuartilla escrita a lápiz por el cineasta, en la que enumera sus demonios Un constante sentimiento angustioso de que se acerca un inevitable desastre 2. El Demonio del Miedo: Todo me da miedo; tengo miedo de la oscuridad, de la soledad, de los lugares desconocidos. Siento un constante y pavoroso temor a la gente, a los animales... incluso a los insectos 3. El Demonio Profesional, que me obliga a trabajar de una forma que no deseo 4. El Demonio al Fiasco. A no conseguir éxito con cada una 1. El Demonio de las Catástrofes: de mis obras antes del estreno 5. El Demonio de la Ira: Tengo un humor endiablado, soy capaz en cualquier momento de cometer una locura 6. El Demonio del Control: Controla todo lo que pienso, digo y hago Tras estos seis demonios Bergman enumera los subdemonios, tan molestos como los primeros, ya que no me dejan vivir en paz y me obsesionan desde muy pequeño 7. El Demonio de la Pedantería. 8. El Demonio de la Puntualidad. 9. El Demonio del Orden. 10. El Demonio de la Pereza. 11. El Demonio del Rencor. Nun 12. El Demonio del Aburrimiento. ca olvido una ofensa Al final de esa lista escribe Ingmar Bergman El Demonio Cero que representa la muerte, el vacío interior: De ser algo y alguien, a no ser nada