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Adolf Hitler El hallazgo de su colección de música ha permitido conocer el gusto del Führer por maestros judíos y rusos, a los que consideraba subhumanos Ingmar Bergman Ha aparecido en casa del cineasta una nota manuscrita con los doce demonios que atormentaron al director sueco a lo largo de su vida y obra: la ira, el miedo, el rencor... Tras su éxito en la gran pantalla, la actriz estadounidense se lanza al mundo de la música con un disco en el que canta temas de Tom Waits, su intérprete favorito Scarlett Johansson 63 Jesús García Calero BASURA A estrategia de Odyssey ante el juez es como la del pulpo: turbia, tintada, engañosa. En lugar de entregar como prueba de sus hallazgos una sola moneda de las 500.000 que aseguran tener, con los primeros datos arqueológicos sobre la propiedad que se arrogan, aportaron al juez un trozo de botella, un pedazo de bronce oxidado durante siglos, una placa de cobre. Nada que pueda descifrar sus intenciones. En el documento presentado, tras dos semanas de prórroga, no ofrecen los datos que España solicita sobre los tres posibles pecios del tesoro, su ubicación y su carga. Nos insultan y piden un acto de fe. Porque, según Odyssey, España es un país donde los jueces se valen del secreto para incumplir pactos. No sólo desprecian a nuestros jueces- -actúan instigados por el circo mediático (pags. 7 y 11) -y bases del Derecho como la figura del secreto de sumario (p. 8) sino que ellos sí exigen el secreto, como única forma de salvar el yacimiento (sic) Dicen (p. 10) que en su negocio el secreto es, con frecuencia, lo más importante. Pero las diligencias practicadas en nombre de un juez L El Ocean Alert fue interceptado el 12 de julio y registrado por las autoridades españolas ANDRES C. RAGEL español son tachadas ante su colega de Tampa de trato inhumano y comportamiento amedrentador (p. 7) Especial escozor les produce la incautación de un ordenador (p. 8) que su abogada, Marie Rogers, llevaba a bordo del Ocean Alert tal vez con las únicas pruebas del registro de su aseada nave, realizado por orden judicial. Como garantía de su pericia arqueológica, confiesan haber tomado vídeos y fotografías (sic, p. 6) Ningún arqueólogo levantaría un pecio en menos de 3 o 4 años y ellos lo hicieron en semanas. Eso sí, se llenan la boca con los gastos derivados de los protocolos arqueológicos. Porque ellos afirman que van a documentar y explorar el pecio (p. 6) del que, sin embargo, ya han ordeñado el tesoro. Y nos insultan. Para ellos (p. 11) en España el ministro de Cultura compite con otros ministros y autoridades autonómicas y por ello no piensan revelar sus secretos si miembros del Gobierno pueden acceder a la información. Pero esto es lo de menos, solo tratan de que caigamos en la trampa de responder a esa caricatura. Cuentan que el abogado Goold considera basura estas alegaciones. Y deben serlo. Han perdido la ocasión de espantar los fantasmas sobre sus prácticas siempre opacas. Pero ya nada será igual para los cazatesoros que pescan oro y muestran escombros de botella y bronces oxidados. Hoy los ojos del mundo los miran, y todos los gobiernos que algunavez han tratado con ellos, inculido el español, tendrán más difícil mezclarse con ellos. tá perdiendo la impunidad de la que ha gozado hasta el momento. Por su parte, la titular del juzgado de Instrucción n 1 de La Línea envió el lunes a Londres una comisión rogatoria para que el Gobierno del Peñón impida cualquier exportación de artículos en poder de Odyssey Marine Exploration, como ha informado el diario La Voz de Cádiz Este auto nace a instancia de la Fiscalía gaditana que, de esta manera, pretende impedir no sólo que la empresa cazatesoros puede sacar de Gibraltar piezas arqueológicas que no fueron exportadas en los dos vuelos fletados ya a Tampa, sino que también impediría que se eliminaran prue- bas del caso, como los registros de la localización de los pecios visitados y otros datos de la mayor relevancia que aún se encuentran allí. Por eso, en el auto se solicita que se prohíba la descarga de cualquier tipo de material, instrumento o mercancía del buque Odyssey Explorer que aún permanece atracado por miedo a ser interceptado por las autoridades españolas si se hace a la mar. Este barco es el de mayor calado de los dos que ha tenido la compañía operando en las inmediaciones del Estrecho. La otra nave es el Ocean Alert que fue interceptada por la Guardia Civil el pasado 12 de julio cuando abandonó la protección que le daba Gibraltar. El Odyssey Explorer permanece en Gibraltar por miedo a correr la misma suerte que el otro buque ABC