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ABC MARTES 7- -8- -2007 MUY PERSONAL 40 71 Músico Ricky Martin ahora se lo agradezco, porque gracias a mi madre yo he crecido humana y musicalmente con esas dos influencias. Mi vida es muy aburrida, lo siento por los paparazzi POR MANUEL DE LA FUENTE Ahí donde lo ven, se llama Enrique Martín Morales, aunque ustedes dirán, y con razón, que es Ricky Martin. Hace tiempo que el puertorriqueño dejó de ser menudo para convertirse en uno de los cantantes más populares del planeta. Además de darle cuerpo (y qué cuerpo, mucha natación y mucha capoeira) a la palabra latino. Si es que eso existe. ¿Más allá de lo tópico y lo típico, existe lo latino? -Hay estereotipos y clichés muy manoseados que me duelen mucho, porque sí, soy latino, y estoy muy orgulloso de serlo, y llevo esa bandera por todo el mundo. -La sombra del Tío Sam, la influencia del imperio, de lo anglosajón, ha sido grande en la América hispana. rrado aún más fuerte y de una manera que yo considero muy linda y muy romántica a nuestro idioma, a nuestra bandera, a nuestro himno y hasta a nuestro equipo olímpico. Quizá, al ser tan intensa la influencia de Estados Unidos, hemos tratado de mantener mejor nuestra esencia. -Cuando yo era adolescente, eras cool estabas bien, como decimos nosotros, si sólo escuchabas musica anglo. Ahora es todo lo contrario. Por supuesto la música anglosajona va a seguir ahí, pero es maravilloso ver hoy en día a diferentes generaciones cantando en español, bailando la salsa, es muy hermoso, muy lindo. -Sí, pero afortunadamente tengo una madre a la que le encanta la música. Ahora puede resultar casi algo cómico que lo diga, pero al primer concierto al que asistí fue, precisamente, de salsa, una actuación de la Fania All Stars. Recuerdo que mi madre casi se estaba volviendo loca en casa, oyendo todo el día rock and roll y rock británico, que era lo que nosotros escuchábamos, y por eso nos llevó a ver a la Fania, y nos dijo, ya es hora de que sepan ustedes algo de su propia cultura. Y luego fuimos a ver Celia Cruz, a Willie Colon, a Rubén Blades. Quizá en algún momento me pareció una carga, pero -Quizá, quizá sea por eso. Bueno, en serio. ¿Cómo lo hago? Mi alegría, mi eterna sonrisa, mi energía, todo eso se debía a una necesidad terrible de ser aceptado. Yo comencé en el mundo artístico con sólo doce años y desde el principio tuve que ser el mejor, el que más discos y más entradas vendiera. Y para conseguirlo no basta sólo con cantar y bailar, tienes que mostrarte simpático y siempre sonriente, aunque te duela el estómago o tengas un terrible dolor de muelas. -Nació usted en Nochebuena. ¿Por eso da tan buen rollo? -La profesión de ser y caer simpático debe resultar agotadora. -Pero no siempre ha sido así. -Precisamente por eso muchos de nosotros nos hemos afe- -Ya, ya, pero a usted le chiflaba el rock británico. -De tiempo cómo andamos. De tiempo libre, quiero decir. -Llevo veinticinco años de carrera y en estos momentos me siento desprendido de lo superfluo, me he despegado, con amor, eso sí, de todas las cargas innecesarias y del veneno que puede inyectar el ego en el alma, me siento muy bien, liviano, todo fluye, estoy más vivo que nunca y me siento libre. -Aparentemente, mi vida puede parecer muy complicada, pero no lo es, no lo es en absoluto. Si no trabajo, estoy en casa con mis perros, viendo una buena película, y hago bastante ejercicio, me gusta nadar y practicar la capoeira. Vivo totalmente alejado del mundo artístico, por eso no se ven fotos mías por ahí. Lo siento por ellos, pero sinceramente creo que mi vida es muy aburrida para los paparazzi. -Vamos, que ha alcanzado el karma artístico, que se acabó el livin la vida loca. -Eso funcionó y tuvo su importancia, pero hoy en día ya no tengo ese problema, porque me he dado cuenta de que realmente era un problema, una gran dependencia. Ahora estoy en el escenario y vibro más que nunca porque ya no tengo la necesidad de probarle nada a nadie, aquella presión ya no existe. Aún se me pone la carne de gallina cuando escucho en la radio una nueva canción mía. Todavía me conmueve He dejado atrás el veneno que el ego puede inyectar en el alma. Actualmente me siento más libre y más vivo que nunca -Y si al sintonizar la radio se escucha a usted mismo, ¿se le suben los colores o se le sube la adrenalina? Ricky Martin, un latino en cuerpo (sobre todo cuerpo) y alma ABC -Aunque lleve en los escenarios desde 1984 cuando escucho una nueva canción mía por primera vez en la radio aún siento cómo se me pone la piel de gallina, hasta puedo llegar a llorar. Ya han pasado diez discos y cuarenta y dos sencillos, pero escucharme en la radio aún me conmueve. Creo que ése es mi gran alimento, esa emoción como si siempre fuera la primera vez.