Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
78 DEPORTES Fórmula 1 s Gran Premio de Hungría LUNES 6 s 8 s 2007 ABC Hamilton rentabiliza con el triunfo la ayuda oficial Los mandamases de su equipo le dieron la espalda; Alonso fue cuarto, a tan sólo un segundo del podio J. M. CORTIZAS ENVIADO ESPECIAL BUDAPEST. Lo vivió como si fuera lo mejor que le ha ocurrido en la vida. Pero la tercera victoria de Hamilton quedará en su expediente marcada con un asterisco. El inglés recibió un empujón de la FIA en forma de pole que no había marcado en la calificación. Podía haberlo hecho, quizá, de no haber sido frenado en el pit- lane tal como entendieron los comisarios. Pero la mejor vuelta dada a Hungaroring pertenecía a Fernando Alonso. Los males del inglés no radicaban en el atajo oficial que se le habilitó. Tenían que ver con su desobediencia. Con las dos broncas que tuvo con quien durante una década ha tratado de moldearle como un campeón en potencia. Si alguien ha sufrido este fin de semana, por encima de Alonso, habrá sido un Ron Dennis que se ha percatado de que su producto tiene defecto de fabricación. Se siente ya campeón e intocable cuando aún restan seis carreras. El creador tiene mucho que ver en ello. En un circuito que premia como ninguno- -salvo Mónaco- -a quien más arriesga en la calificación, recibir el regalo de una pole es demasiado. Hamilton aportó su calidad, innegable, para aguantar la presión de Raikkonen. Una carrera anodina, insípida, carente de emoción más allá de una salida impropia en la que Alonso perdió dos puestos. Buscó el interior en la primera curva y levantó el pie, sospechando que de seguir adelante se habría enganchado con Rosberg. De hecho, se tocó con Kubica, el primero que le tomó un puesto antes de que Webber se permitiera el lujo de superar en el segundo giro al campeón. Problemas. La reacción fue relativa. Champán sin jefes de McLaren El ovetense puso al australiano en su sitio, pero para superar al polaco debió ampararse en los repostajes. También para quitarse de en medio a Ralf Schumacher. La incertidumbre se concentró en el acoso de Raikkonen a Hamilton y de Alonso a Heidfeld. No hubo sorpresas. Aguantaron sus posiciones. Al final, Hamilton celebró su champán en presencia de su padre y un grupo de asistentes de McLaren. Ningún pez gordo. Hasta Raikkonen le dedicó un gesto de sorpresa cuando se vio abrazado por el británico tras el pesaje. No era la persona más popular del día. Era protagonista por imperativo legal. Alonso cambia neumáticos en la carrera de Hungría AFP