Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MADRID LUNES 6- -8- -2007 DEPORTES www. abc. es deportes POR GABRIEL MUÑOZ Pau Gasol explica, en una entrevista a ABC, que, tras los Juegos de Pekín, podría dejar de jugar con la selección Lewis se saca la máscara La FIA dinamitó el Mundial de Fórmula 1 al atender una protesta del inglés contra Alonso para la que no había ni pruebas, ni datos, ni reglamentación La FIA es, presuntamente, el organismo imparcial que vela por el buen desarrollo del automovilismo en todo el mundo. Su papel, presuntamente, es, aparte de reglamentar las diversas competiciones, vigilar que se cumplan y sancionar en caso de falta. Sus decisiones deben ser siempre, presuntamente, imparciales. Así que si el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1 ha dejado alguna cosa clara en el Mundial es que la FIA no cumple con su papel: ni ha velado por el desarrollo del automovilismo, no aplica su reglamento y no es imparcial. Lo que la Federación Internacional ha hecho en Hungría sobrepasa todo lo admisible. Para empezar, se entromete en las tácticas internas de un equipo (cuando Alonso bloquea a Hamilton, maniobra que aún está por ver si fue o no a propósito) Para seguir, el caos de investigaciones, declaraciones, listas oficiales y rectificaciones no es de recibo ni en un campeonato de chapas. Y para terminar, es curioso ver cómo un inglés, máximo responsable de la FIA, nombrado por otro inglés, máximo responsable del circo beneficia a otro inglés, piloto, porque le da un ataque de victimismo y la emprende contra su propio equipo. Otra cosa que ha quedado clara este fin de semana es el nivel de deportividad de Lewis Hamilton. El piloto se ha quitado la máscara y ha demostrado que el fin justifica los medios. Aunque en ellos esté incluido el insultar a su valedor, a Ron Dennis, al que le ha llevado a lo más alto, y al que no ha dudado en desobedecer, humillar y traicionar. El presunto niño bueno ha demostrado que no sólo va a ser un duro enemigo en la pista, sino que está dispuesto a lo que sea con tal de llegar a su objetivo, ser campeón del Mundo, dejando en la cuneta con una daga clavada a su valedor y protector si es necesario, sin quitar responsabilidad al propio Dennis en esta actitud de su pupilo, al que ha dado demasiadas alas ante un Fernando Alonso que ha aguantado lo increíble y ha pecado de incauto en este mundillo de tiburones. Y tercera cosa clara que sale de este fin de semana: Fernando Alonso sí es un campeón. Pese a la presión, al disgusto, al cabreo, el español salió a por todas en el gran premio y se quedó a un segundo del cajón en una lección de pilotaje y estrategia. Y sin faltarle al respeto a nadie... Lewis Hamilton, momentos antes de disputar el Gran Premio de Hungría EPA