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58 40 CULTURA Y ESPECTÁCULOS LUNES 6- -8- -2007 ABC Barenboim, acompañado por la orquesta West- Eastern Divan, momentos antes de iniciar su actuación FRANCISCO SECO Barenboim I. SERRANO RUIZ L. M. GÓMEZ n verano más, y ya van cuatro, el director argentinoisraelí Daniel Barenboim regresó a la Plaza Mayor de Madrid con su maestría. Este emblemático lugar de la capital se convirtió en un singular escenario para La batuta ordena un alto el fuego U acoger una música que intenta hermanar a pueblos enfrentados. Música para promover la paz, el diálogo y la concordia. Bajo la dirección de Barenboim, la orquesta West- Eastern Divan, integrada por 117 músicos, israelíes, árabes y españoles, ofreció un concierto por la paz y la convivencia en Oriente Medio, deseo por el que el maestro siempre se ha mostrado muy luchador. Aunque la audición estaba prevista para las diez de la noche, ya una hora antes la plaza estaba atestada de gente, en vista de la lucha por asientos que se ha venido registrando en anteriores ediciones del evento. En un momento en el que muchos miraban al cielo con el temor de que la lluvia estropeara la velada, Barenboim salió al escenario para comprobar la amplificación del sonido y, de paso, saludar a su público. Buenas tardes dijo esperando una respuesta de los allí congregados. ¡Buenas tardes! repitió más enérgico, consiguiendo los primeros aplausos de la noche. Aunque muchos estaban allí esperando la actuación, no pocos se vieron sorprendidos por el enorme escenario situado frente a la Casa de la Panadería. Oye, aquí hay algo decían los menos enterados. Otros, como Ana, ya hacían cola para ver de cerca este comprometido evento. Me encanta la música clásica, y si encima hay una intención como és- ta de fondo, mucho más. Puede que la paz cada día sea más difícil, pero si esto deja una huella en los espectadores, ya se habrá conseguido algo afirmaba. También podían oírse voces de acento porteño, como la de Daniel, violinista de profesión. He venido a pasarlo bien y a aprender un poco del maestro. Además, estas cosas me gustan porque son la máxima expresión del piensa global, actúa local Mucho foráneo europeo deambulaba por la plaza, buscando la forma de acceder al recinto desde el que poder contemplar bien cómodo la actuación, vano esfuerzo porque ya a las nueve y media los 3.502 asientos que rodeaban a la estatua de Felipe III tenían su dueño. Otra vez me he quedado sin silla se quejaba Isabel, que el año pasado ya tuvo que escuchar de pie las piezas interpretadas por la orquesta West- Eastern Divan. Aun así, aseguraba que incluso sin estar sentado, escuchar esta música es una maravilla y, enarbolan- Ilusión y optimismo