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Daniel Barenboim El director de orquesta ofreció en la Plaza Mayor de Madrid un concierto gratuito con música de Beethoven y Tchaikovski dirigiendo a la Orquesta West- Eastern Divan Políticos al sol Mientras Romano Prodi hace ejercicio y lee el último libro de Harry Potter, Sarkozy veranea en EE. UU. muy cerca de donde lo hacían Rainiero y Grace Kelly Giorgio Armani Retrato del diseñador más rico del mundo, que a sus 73 años aún no ha aclarado quién será su heredero. Armani ha sembrado entre los ejecutivos la semilla de la elegancia 55 tros de altura y cincuenta de ancho- -no es únicamente una referencia a la frase que pronuncia Cavaradossi en los primeros compases de la obra. Es también, han explicado sus responsables, un ojo vigilante, el del barón Scarpia, el jefe de la Policía de Roma, que como un gran hermano orwelliano está presente en todo el desarrollo de la obra. Un ojo, además, situado sobre una plataforma giratoria que va cambiando de posición durante la representación y que se convierte en un protagonista más de la ópera; si en el primer acto es un testigo de lo que ocurre en la iglesia romana de Sant Andrea della Valle, donde Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, libretistas de Tosca situaron la acción, en el segundo y tercero es el iris (de doce metros de diámetro) el que cobra vida para albergar las escenas del Palacio Farnese y del Castillo de Sant Angelo. Lógicamente, la escenografía es la gran baza de esta producción y se ha convertido en una de las señas de identidad del festival de Bregenz, que cada año vive un más difícil todavía en sus puestas en escena. El decorado de Tosca pesa más de 230 toneladas y ha costado cinco millones de euros. Se recicla lo más posible de producciones anteriores- -en éste hay elementos de Il trovatore la ópera presentada en 2005 y 2006- pero lógicamente es mucha la inversión económica y de tiempo que hay que llevar a cabo para levantar cada montaje. En enero comenzó la construcción del decorado, que se levanta sobre una plataforma sustentada en pilares de madera y un núcleo de hormigón que se construyó a finales de los años setenta. La escenografía permanecerá (cubierta y protegida) durante todo el invierno, y el verano próximo se volverá a representar Tosca en este impresionante recinto. Este año, las funciones comenzaron el 19 de julio y seguirán hasta el 19 de agosto. Uno de los aspectos que más sorprenden en Bregenz es su magnífico sonido; Wolfgang Fritz es el responsable de su diseño desde hace más de 35 años. Para Tosca ha realizado un innovador sistema que divide el escenario en zonas sonoras y que, según explicaron los responsables del festival, cuenta con noventa y seis alta- Región musical y artística Bregenz es el corazón de la región austríaca de Voralberg, y su festival de verano el eje de una programación cultural cada vez más intensa. Además de Tosca el certamen rinde homenaje este año a Benjamin Britten, del que se ofrecen dos óperas: Muerte en Venecia y Paul Bunyan Hay también un ciclo de conciertos, otro de teatro de texto y otro alternativo que se ha fijado en esta edición en la creación británica; en él se ha estrenado una curiosa ópera, The shops escrita por Edward Rushton. Y dentro de unos días se celebrará en la cercana localidad de Schwarzenberg la Schubertiade, que se ha convertido en un lugar de peregrinación para los aficionados. El arte es otro de los protagonistas del verano cultural de Bregenz, con la exposición de la Kunsthaus (un espléndido centro creado hace una década) que reúne, bajo el título de Mitos cuatro obras (cada una ocupa una planta del edificio) de Joseph Beuys, Matthew Barney, Douglas Gordon y Cy Twombly. voces en escena y otros ochocientos fuera de ella, para garantizar la mayor calidad de sonido a los espectadores. El sistema permite que el público pueda localizar fácilmente, a pesar de la distancia, al intérprete que está cantando en cada momento. A pesar de la monumentalidad de la puesta en escena y de la lejanía existente entre intérpretes y público, Himmelmann ha cuidado con esmero la dirección de actores. Naturalmente, les hace correr grandes distancias (la inclinación del escenario obliga a que los intérpretes lleven un calzado especial antideslizante, sin el Seña de identidad cual aumentaría el riesgo de caer al agua) cantar desde una plataforma o desde un andamio que se eleva hasta la altura mayor del escenario, y hace que Cavaradossi, muerto ya, caiga al lago desde una altura de veinte metros (en realidad, es un especialista quien cae, y no el tenor, pero el efecto impresiona extraordinariamente al público) La escena del Te Deum con que concluye el primer acto- -un crítico austríaco dijo que era imposible no emocionarse con ella- -resulta tan deslumbrante y grandiosa como conmovedora y escalofriante, ya que las campanas, los cañonazos de júbilo y la orquesta se unen a los disparos de los esbirros de Scarpia, que ejecutan a un grupo de presos. Tal grandiosidad precisa de un elenco amplio. Ciento veinte personas aparecen en cada representación; a ello hay que sumar la orquesta de cincuenta y cinco músicos y un coro de refuerzo de veinticinco cantantes. Hay aproximadamente ciento cuarenta técnicos trabajando en la plataforma y otros cuarenta fuera del escenario. Y hay un triple reparto de protagonistas: Karine Babajanyan, Nadja Michael y Tatjana Serjan se alternan como Tosca; Brandon Iovanovich, Andrew Richards y Zoran Todorovich interpretan a Cavaradossi; y a Scarpia lo encarnan Claudio Otelli, Gidon Saks y Peter Sidhom. El auditorio tiene capacidad para siete mil espectadores. Según la organización, este año se espera una ocupación del 98 por ciento. Las entradas oscilan los fines de semana entre los 255 euros (en un palco techado, con cena incluida, que entre semana cuesta 240 euros) y los 46 euros, en la zona más alejada del escenario (26 euros de lunes a jueves, y domingos) Claro que, en caso de lluvia, sólo los espectadores de los palcos y de la zona A (106 euros entre semana y 125 viernes y sábado) podrán seguir la representación en el teatro situado justo al lado del auditorio al aire libre. Alemanes, austríacos y suizos representan el mayor porcentaje de espectadores, algunos de los cuales acuden a la función después de una cena en un barco de 1913 que bordea el lago Constanza y que llega hasta el mismo escenario. Gideon Saks (Scarpia) y Nadja Michael (Tosca) AP Más información sobre el festival: http: www. bregenzerfestpiele. com