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102 DEPORTES www. abc. es deportes DOMINGO 5- -8- -2007 ABC El gesto de Alonso en la rueda de Prensa tras la clasificación lo dice todo; Hamilton, por su parte, dedicó la tarde a hacer victimismo AP La FIA arrebata la pole a Alonso Castiga al campeón relegándolo a la sexta plaza por obstaculizar a Hamilton y permite al inglés ser el primero hoy en la parrilla de salida J. M. CORTIZAS ENVIADO ESPECIAL BUDAPEST. La Fórmula 1 y el equipo McLaren vivieron ayer toda una esperpéntica jornada. La guerra abierta en el seno de la escudería, con Alonso y Hamilton enzarzados por hacerse con la pole en el Gran Premio de Hungría, se vio incrementada anoche por la inusitada decisión adoptada por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) El máximo organismo decidió relegar a Alonso a la sexta posición de la parrilla de salida debido a la maniobra en que se vio involucrado el asturiano al saltarse Lewis Hamilton las órdenes de su equipo. La FIA, que convocó a todos los implicados, explicó que Alonso impidió deliberadamente a Hamilton hacer su última vuelta y que McLaren también mantuvo inútilmente detenido al asturiano. Lo peor de esta decisión es que Hamilton ocupará la pole algo que habrá motivado el enfado más monumental de Alonso desde que se subió a un Fórmula 1. El asturiano pierde así cinco puestos en la parrilla de salida y el equipo se quedará sin puntuar en el Mundial de constructores, al margen de la posición que ocupen sus pilotos hoy. La sorprendente decisión de la FIA fue comunicada a los responsables del equipo McLaren a última hora de la jornada de ayer. Lo más increíble es que pocas horas antes, la propia Federación Internacional había ratificado la formación de salida resultante de los tiempos de la calificación, en la que Alonso mantenía la pole Los comisarios habían acordado que no había motivo para modificar la parrilla de salida. La decisión nocturna de la FIA fue el colofón esperpéntico a una larga jornada para McLaren, que pasó de respirar un ambiente balsámico a sentir la asfixia extrema. De ver todo de color rosa con Ron Dennis poco menos que proclamando el haz el amor y no la guerra ante los medios españoles, a recibir los desfiles de las tropas de dos bandos enfrentados, irreconciliables. La culpa la tuvo, surrealismo de la F- 1, el doblete marcado por la escudería angloalemana. Alonso y Hamilton en la primera fila de la parrilla en Hungaroring fue el detonante de una explosión nuclear. El británico había dominado las dos primeras cribas de la calificación. En la tercera y decisiva, de la que se había caído Felipe Massa, Hamilton se colocó al frente del grupo en la formación del pit- lane. Según la versión ofrecida por Fernando Alonso y no rebatida por su jefe, Ron Dennis, el inglés debía ceder el paso al ovetense ya que era al bicampeón al que le aguardaba en esta ocasión el giro extra planeado por McLaren. Y ahí se armó el taco. un gran susto. No se sabía, pero la cuenta atrás era irrefrenable, camino del caos. El asturiano cumplió con su último cambio de neumáticos y prolongó su estancia en el pit- lane Todos sus mecánicos alargaron el brazo en señal de haber completado sus tareas. El encargado del lollypop se percató de que había llegado también Hamilton y levantó la señal. Pero la vía libre no implicaba la orden de partida. Alonso seguía las órdenes que, por radio, le daba su ingeniero jefe, que tiene localizadas en su monitor las ubicaciones de todos los pilotos en pista. Esperó el momento óptimo, libre de tráfico, antes de catapultar al número 1 hacia la vuelta que le valdría una pole que luego la FIA se encargaría de arrebatarle. Dejó atrás, descompuesto y sin opción de rebatirle, a un Hamilton que careció de tiempo material- -le faltaron tres segundos- -para superar la línea de meta y buscar el giro decisivo. Alonso sólo dispuso de dos segundos para lanzarse a tumba abierta y certificar un pues- Un gran susto Guerra en McLaren después de que el británico se saltara las órdenes y no dejara salir al asturiano en primer lugar Alonso buscó comandar el grupo en las tres primeras curvas y Hamilton no levantó el pie. Sus cronos acabaron por ser dos segundos mejores que los de asturiano y Kimi Raikkonen. Para colmo de males, en la primera parada en el box, el calentador de la rueda delantera derecha del monoplaza del español se enmarañó en el eje provocando un pequeño retraso y