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ABC DOMINGO 5- -8- -2007 101 Los daños no se cuentan en hectáreas El número de hectáreas afectadas por los incendios forestales en Gran Canaria y Tenerife sigue bailando. Unos cuentan la superficie de bosque quemada, otros el perímetro del área afectada por el fuego... Lo cierto es que no es lo más importante, sino lo que el fuego se ha llevado por delante. Baste recordar que en el año 1984 un incendio de sólo 300 hectáreas en la isla de La Gomera acabó con la vida de veinte personas. Además de las casas y el sustento de muchos canarios, el fuego ha dañado gravemente el pulmón verde de la isla de Gran Canaria y también la zona norte de la isla de Tenerife. El pino canario rebrotará, pero el monte nunca será el mismo: los troncos negros lo delatarán, igual que se han delatado los autores de este desastre. Tafira, dependiente del Cabildo de Gran Canaria, no aportan buenas noticias. Este fuego les ha dado la puntilla explica a ABC convencido, aún a falta de conocer los últimos datos de los equipos técnicos a su cargo que están ya trabajando en la zona. Pudieron entrar en el monte de Inagua el martes, cuando se abrió la carretera, y podemos decir que la situación es caótica. Los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales ya no existen. Por tanto, el pinzón azul ha perdido su casa y su despensa Desde el miércoles están intentando recuperar los puntos de agua- -hasta 200 habían instalado en los últimos dos años para que estas aves vivieran en total armonía dice Calabuig- -para que los pocos que quedan puedan sobrevivir En esa tarea han tenido ayuda. Emilio, un pastor de la zona, ha entrado en el monte a poner agua desde el mismo día en que se declaró el fuego. Él, como ninguno, conoce el valor de la avifauna de esos montes, tanto que se ha jugado la vida. En los próximos días habrá también que aportar algún suplemento alimenticio, pero la situación es caótica, porque los depredadores están al acecho Además, la especie estaba al final de la época de cría, por lo tanto, los pollos y las crías volanderas probablemente hayan muerto asfixiados. Calabuig explica que el pinar de Inagua era como la niña de nuestros ojos Llevábamos dos años cuidándolo y ahora se iban a comprar fincas aledañas para permitir la expansión del pinar. El fuego ha dado al traste con todo Esos trabajos se hacían porque sabíamos que esto podía ocurrir Y es que cuando una especie, en este caso la subespecie de Gran Canaria del pinzón azul, es tan limitada, cualquier cosa puede llevarla a la extinción. Por eso desde hace dos años el Plan de Recuperación de la especie intentaba que la población se extendiese al pinar de Tamadaba, donde históricamente crió. Los científicos que estos días han salido en busca del rastro del pinzón también apuntan a Tamadaba por si algunos hubieran podido saltar a este pinar anexo. En caso afirmativo podría ser uno de los salvoconductos para la especie. El otro es el plan de cría en cautividad, del que es responsable Calabuig, que en dos años ha conseguido diez ejemplares. Y con mucho éxito: porque ejemplar que nace, ejemplar que sobrevive dice. Depredadores al acecho mitad de la flora endémica del país. Su elevado número de endemismos de flora y fauna confieren a estas islas relevancia científica y carácter de reserva ecológica. Entre estas especies endémicas están varias de Helianthemun, como el inaguae, que recibe ese nombre precisamente por localizarse sólo en el pinar de Inagua, y está en peligro de extinción. Según la Fundación Floresta, la peor parte se la ha llevado toda la vegetación de monte bajo, que ha ardido casi en su totalidad. Muchas especies exclusivas que viven bajo estos pinares podrían haber desaparecido, como la citada Jarilla de Inagua, y el drago de Gran Canaria, endémica de los barrancos por donde el fuego corrió como la pólvora en el suroeste de la isla. El mismo fuego que ha puesto en jaque estas especies vegetales tiene en su mano la supervivencia de la subespecie de pinzón azul endémica de Gran Canaria, que podría tener los días contados. Las primeras excursiones a la zona quemada realizadas por Pascual Calabuig, biólogo, veterinario y director del Proyecto de Recuperación de esta especie que se realiza en el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Vegetación de monte bajo NASA Phoenix remonta el vuelo Con 24 horas de retraso, ayer despegó de Cabo Cañaveral el cohete Delta II que transporta a Phoenix un laboratorio que se posará en el Ártico marciano dentro de nueve meses. Su misión será analizar la habitabilidad de Marte: estudiar si el hielo de sus polos se funde en agua líquida, y si hay trazas de moléculas orgánicas. No obstante, aunque el pinar se recupere en unos años, el pinzón azul es muy selectivo. Sólo usa el monte pata negra como digo yo, donde están los ejemplares adultos con un buen sotobosque. El daño ya está hecho y, aunque el monte se recupere, a lo mejor no volvemos a oír su canto El estandarte, como lo llama este biólogo, de la avifauna grancanaria, tiene otra subespecie en Tenerife, donde las llamas también avanzaron sin compa- Otra subespecie sión. Sin embargo, y según explica Cristina González, delegada de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) en Canarias, el hecho de que Tenerife no haya sufrido la diezma tan importante de pinares que sí se produjo en Gran Canaria en siglos pasados, además de las repoblaciones que se han realizado, conlleva que esta ave que vive en los pinares esté por toda la isla, porque el pino canario en la isla dominada por el pico del Teide forma una corona forestal. En Gran Canaria, en cambio, toda la población de pinzones estaba recluida en los pinares quemados. Pero no es la única ave que podría verse afectada por el fuego. El pico picapinos, que también en Canarias tiene una subespecie endémica, habita esas masas forestales, lo mismo que otra subespecie endémica del herrerillo común, o del reyezuelo canario, que sólo vive en las islas occidentales (Tenerife, La Palma, El Hierro y La Gomera) Por tanto, la situación es realmente delicada dice Juan Antonio Lorenzo, también de SEO.