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100 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo N 0 Km 10 DOMINGO 5- -8- -2007 ABC ESPECIES ENDÉMICAS AFECTADAS POR EL FUEGO Puerto de la Cruz San Juan Pico del Teide Los Gigantes Playa de San Juan Los Cristianos Parque Nacional del Teide La Laguna Santa Cruz de Tenerife Candelaria N 0 Km 10 Arínez El Juncal Veneguera Las Palmas de Gran Canaria Evaporación Puede alcanzar los 40 metros de altura y diámetros de hasta 2,5 metros. Se localiza a partir de los 300 m sobre el nivel del mar y puede llegar a superar los 2.000 m de altitud. Su grosor de corteza y capacidad de brotar de cepa le hace sobrevivir a los incendios Pino canario (Pinus canariensis) Playa de Veneguera Tenerife Mogán Parque Natural de Pilancones Tunte Fataga Está presente en Tenerife, El Hierro, La Gomera y La Palma, y se trata de un taxón propio de las formaciones boscosas de monteverde (laurisilva y fayal- brezal) y pinar de pino canario. Catalogada de interés especial en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas Reyezuelo canario (Regulus teneriffae) Gran Canaria Focos de los incendios forestales Jarilla de Inagua (Helianthemum inaguae) Especie en peligro de extinción. Crece en andenes y taliscas, en los dominios del pinar canario seco. Planta de 40- 80 cm de alto, esbelta, ramificada. Hojas verdes y satinadas, con flores de pétalos amarrillo intenso. Especie endémica de Gran Canaria Crece en escarpes de vegetación rupícola dentro del dominio del pinar canario. Alcanza 1 metro de altura, hojas ovalo- lanceoladas y flores amarillo- blanquecinas. Endémica de Gran Canaria Turmero peludo (Helianthemum bystropogophyllum) Endémica de Canarias, con dos subespecies (teydea en Tenerife y polatzeki en Gran Canaria) En Tenerife ocupa los pinares entre 1.000 y 2.000 m de altitud. En Gran Canaria sólo vive en los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales Pinzón azul (Fringilla teydea) Lo que el fuego se llevó El poder secante del calor y de propagación del viento se aliaron con los incendiarios que prendieron la llama en Gran Canaria y Tenerife. Una alianza suicida que ha dañado el ecosistema y cuya primera víctima podría ser el pinzón azul: un ave única en el mundo POR ARACELI ACOSTA MADRID. Gran Canaria. Continente en miniatura rezan los reclamos publicitarios para atraer a los miles de turistas que cada año visitan no sólo esta isla, sino todas las que conforman el archipiélago. Atraídos por un clima suave, templado por los vientos alisios, los visitantes y los lugareños se quedan prendados de esta isla. También las formaciones vegetales se agarran orgullosas a esa tierra, a veces muy árida, y desde las cumbres, las que crecen a mayor altitud se asoman al balcón del Atlántico. Pero ese clima predominante, que ha moldeado las islas a su antojo, tiene sus excepciones. Las altas temperaturas también azotan de cuando en cuando al archipiélago. La explicación esta vez estuvo en una masa de aire cálido procedente de África y que se dirigió hacia Canarias por las condiciones del sistema atmosférico, según explica Ángel Rivera, portavoz del Instituto Nacional de Meteorología. Esta masa trajo consigo temperaturas altas, en torno a los 40 grados, y además sopló el viento a unos 50 y 60 kilómetros por hora. Esto es, el poder secante y el de propagación se aliaban con el del incendiario que prendió la llama. Además, explica Rivera, los vientos fueron de tipo catabático. Este fenómeno se produce cuando los vientos soplan en perpendicular hacia una zona montañosa y cuando descienden al otro lado van cogiendo calor. Esto explicaría la alta variabilidad de temperaturas, hasta 10 grados de diferencia en algunos sitios, que se produjo en la isla durante esos días, y que no hicieron más que seguir echando leña al fuego. Esto no pasaría de una información meteorológica más si la mano de ese incendiario confeso no se hubiera interpuesto entre esas condiciones adversas y la naturaleza del suroeste de la isla, lo que se conoce como el pulmón verde de Gran Canaria. Aunque la isla es más conocida por sus extensiones de dunas y es la de La Palma la que tiene como símbolo al pino canario, lo cierto es que en Gran Canaria están, o estaban, los pinares naturales mejor conservados de todo el archipiélago. Sergio Armas, gerente de la Fundación Floresta (Fundación Canaria para la Reforestación) estima que la superficie de bosque quemada supone más de un tercio de la masa forestal de la isla, con la importancia que esto tiene para la recarga hídrica subterránea. José Luis Martín Esquivel, El fuego consumió la superficie de pinar canario de mayor continuidad de la isla de Gran Canaria El archipiélago, con el 1,5 de la superficie nacional, alberga la mitad de la flora endémica del país El pinzón azul tiene subespecies diferentes en Gran Canaria y Tenerife. La diversidad de una orilla a otra Un tercio de la masa forestal Y el fuego ha consumido el triángulo que forman los pinares de Inagua, Pajonales y Ojeda, la mayor superficie de pinar. El entorno de la Presa de las Niñas y de Chira, el pinar de Pilancones y las proximidades del Barranco de Fataga también se vieron afectadas por el mayor incendio forestal declarado nunca en el archipiélago. Aún sin datos definitivos, biólogo y jefe de servicio de Biodiversidad del Gobierno de Canarias, también destacó la singularidad de estas masas de pino canario por cuanto se trata de pinares intactos, naturales desde su origen Agrupados en los pinares de Inagua, Ojeda, Pajonales, Tamadaba (éste afectado en menor medida) y Pilancones forman un paraíso vegetal, en gran parte declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 2005, donde el pino canario enseña su fornido porte pero a cuya sombra crecen otros endemismos vegetales. Hasta una docena de plantas endémicas sólo de la isla, no del archipiélago, se han visto afectadas por el fuego, aunque aún habrá que valorar el alcance una vez que se pueda ir accediendo a las zonas Mientras el pino canario tiene la cualidad de volver a rebrotar- -en sólo unas semanas empezarán a brotar renuevos azulados, preludio de la regeneración de las copas maltrechas- si el fuego se ha extendido más por el suelo que por las copas estas especies arbustivas y herbáceas habrán tenido pocas oportunidades de escapar a la amenaza, porque el fuego, en su avance, no repara en joyas vegetales únicas en el mundo. Y es que el archipiélago, con el 1,5 por ciento de la superficie nacional, alberga la