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84 40 FOTOBLOG DOMINGO 5- -8- -2007 ABC ASÍ NOS VEN Marc Michiels Gestor de fondos La comida española no es tan buena como dicen Cree que la masificación del Mediterráneo da una imagen errónea de España I. S. R. MADRID. Tópico muy extendido es que la comida en el norte de Europa es sosa y aburrida, y que la nuestra es envidiada por ingleses, holandeses... y belgas como Marc. Sin embargo, este bruselense cree que, como la mayoría de los tópicos, éste también es falso. Se habla de la comida española, pero no me parece ni variada ni sana. En mi país se prepara la comida de la forma más saludable posible. Aquí es todo grasa. ¡Al llegar a España engordé 10 kilos y no hay manera de quitármelos! afirma, acariciando su curva de la felicidad. Su ascendencia es tan cosmopolita como su ciudad natal, la capital de la UE. Además de sangre belga, tiene genes peruanos (de su madre) España es un buen punto medio entre la frialdad del norte de Europa y el caos de Sudamérica. La verdad es que como en España no se vive en otro lugar, pero se podría vivir aún mejor si la gente fuese más cívica asegura. Otra de sus quejas es nuestra informalidad y falta de productividad en el trabajo. Veo a mis compañeros quedarse once horas al día en la oficina para un rendimiento mediocre. No entiendo por qué hay que parar dos horas al mediodía, pero si no paro tampoco me puedo ir antes de las siete de la tarde... Echo de menos tener tiempo después del trabajo para despejarme Aunque al llegar su primera impresión no fue muy buena- los españoles sois algo incultos y malísimos para los idiomas su mujer pronto supo descubrirle la belleza de nuestro país. Viguesa de nacimiento, le transmitió su amor por Galicia. La ría, Baiona, Playa América, hay cantidad de lugares espectaculares, que nada tienen que ver con la masificación del mediterráneo AP Carmen Maura recibe en el Festival de Locarno el Premio a la Excelencia La actriz española Carmen Maura recibió anoche el Premio a la Excelencia en la sexagésima edición del Festival de Cine de Locarno (Suiza) El premio supone un reconocimiento a sus 35 años de trayectoria. El galardón de Locarno se suma así al de otros festivales de prestigio, como Venecia, Cannes o San Sebastián. Maura es también poseedora de tres goyas y varios premios de la Academia de Cine Europeo. La actriz ha trabajado bajo las órdenes de Carlos Saura, Álex de la Iglesia o el francés Roger Planchon, aunque sin duda su carrera está marcada por ser una de las primeras chicas de Almódovar, con éxitos como Mujeres al borde de un ataque de nervios o la más reciente Volver Fernando Castro Flórez Paranoia en el aeropuerto N o cabe duda de que los aeropuertos ya no tienen por función exclusiva la de responder, funcionalmente a las necesidades humanas y tecnológicas relativas al viaje en avión, sino que insertan en ese no lugar la lógica implacable del supermercado. Si, por un lado se permite la narcosis consumista, por otro numerosas señales prohiben fumar, es decir, impiden que un buen número de sujetos intenten calmar la ansiedad con su vicio privado que, al mismo tiempo, es espoleado en las tiendas duty free. Estos espacios con suelos brillantes o enmoquetados, en los que sorprendentemente apenas quedan huellas del paso de multitudes, están pensados para condicionar la espera y también para evitar que se esté cómodo. El tiempo está suspendido aunque tengas que llegar, a la carrera, hasta la puerta de embarque. En la inmensa T 4 hace falta el tono muscular de un atleta para no pedir auxilio. Si, además, hay que llegar al llamado satélite será preciso que salgas de casa con un día de antelación. El ritual del arco detector ha convertido al aeropuerto en un espacio histérico El acto indigno de quitarse el cintu- rón o incluso los zapatos no ha servido para que penetre el big brother en nosotros o para hacernos creer que no nos convertiremos en kamikazes a nuestro pesar sino más bien lo que nos ha llevado a la pérdida completa de vuelos y papeles. He rellenado, en bastantes ocasiones ese cuestionario, en papel verde en el que niego haber colaborado con los nazis, confirmo que no he secuestrado a niños americanos o que no tengo intención de ganarme la vida como narcotraficante. Por supuesto, tampoco ha sido uno de mis planes atentar contra el presidente de los Estados Unidos. Aunque algunos se parten de la risa con esas preguntas paranoicas lo cierto es que el vacilón se corta en seco cuando uno es estabulado en la fila del servicio de aduanas. La cara de pocos amigos de esos polis y el miedo a meter la gamba te atenazan. JFK, el aeropuerto de la ciudad de los rascacielos, es uno de los lugares del mundo con mayor concentración de mal rollo. Litros de sudor frío se han malgastado, cuerpos temblorosos han sido abandonados sin sacar de esos micro movimientos nuevas formas energéticas. Tras la paliza de cruzar el charco y con las maletas entregadas al eterno retorno de la cinta, quedamos retenidos, como Moisés contemplando a distancia la tierra prometida. Mi apellido es motivo permanente de bromitas y sospechas. Desde la cutrez de este aeropuerto siente uno nostalgia hasta de las viejas terminales de Barajas. Allí por lo menos no te consideran parte de la conspiración mundial sino tan sólo un factor más de la infinita dinámica de la mercancía. Cuando me preguntan por tercera vez are you from Cuba? me entran ganas de cantar Guantanamera Me contengo, en un rapto de lucidez.