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18 ESPAÑA DOMINGO 5 s 8 s 2007 ABC ZAPATERO GANA EN NAVARRA La operación Navarra le ha salido a pedir de boca al presidente del Gobierno, cuyas miras están puestas más en las elecciones generales que en conseguir el poder local en las que Navarra- -su vinculación al País Vasco- -tuvo un papel importante. De hecho, se había convertido en la fundamental reivindicación de Batasuna y del titular de su franquicia, ETA. Dar carta de naturaleza a una coalición con los nacionalistas no podría desvincularse, fuesen cuales fuesen las intenciones y las cautelas de cada cual, con el impacto producido en la opinión pública de lo que se ha terminado sabiendo. Así que todo apuntaba a que la decisión final del PSOE iba a ser la que, con cierta teatralidad, se anunció el viernes: renunciar a la coalición con NaBai, no impedir la investidura de Miguel Sanz y dejar que UPN gobierne en minoría. Quizá, antes o después, la posición que Zapatero dejó en manos de Blanco tenga su coste entre los socialistas navarros- -que tan mal han gestionado la situación- -pero el interés de sus afiliados, castigar a UPN a toda costa (o vengarse del castigo sufrido, dicen algunos) no tiene necesariamente que ser el incentivo de sus votantes, poco inclinados tradicionalmente al nacionalismo vasco. Como digo, la operación no le está saliendo mal al presidente. Porque aún hay más. El PP ha mantenido, hasta el mismo jueves pasado, el tono duro de su discurso sobre la venta de Navarra. Es cierto que el pacto con los nacionalistas era posible, aunque día a día era más improbable, pero un discurso sin otros matices tiene como necesaria consecuencia que, ahora, el PSOE se emplee a fondo insistiendo en que todo aquello era una manipulación interesada. No se olvide que han sido algunas voces del propio PP las que, tras las elecciones autonómicas, reprocharon a Sanz una pusilanimidad en esa dirección y una lentitud en la reacción que habrían propiciado un resultado peor de lo esperado, es decir, de la mayoría absoluta, al menos con su socio parlamentario CDN. Y la otra cara de la grandilocuencia de algunos dirigentes del PP ha tenido que ser, necesariamente, la reserva de UPN, que prefería gobernar a castigar al PSOE y que hacía gestos para que su probable (y ahora real) gobierno en minoría no estuviera sometido, como va a estarlo, a la precariedad de un cambio de actitud de los socialistas o a la constante y grave batalla parlamentaria. Habrá Gobierno de UPN pero no la estabilidad de asegurarse que no haya en cualquier momento una moción de censura. No creo, sinceramente, que sea desde Navarra de donde surjan ahora las grandes críticas al Gobierno de la Nación. Con todo, Zapatero ha conseguido lo que de verdad pretendía de cara a su estrategia general y que, más allá de conseguir el poder en Navarra, era meter una cuña entre UPN y el PP. Le toca ahora a Miguel Sanz el doble reto de gobernar y administrar con dificultad las relaciones de los partidos hermanos Al menos sabe más y mejor lo que hay que hacer allí que algunos estrategas de Génova. Germán Yanke H ay que reconocer que la operación Navarra, al menos por el momento, le está saliendo bien al presidente Zapatero. Lo suyo, en el fondo, no es el poder regional, sino ganar las elecciones generales y mantenerse en La Moncloa. Incluso debe tenerse en cuenta que, si el poder autonómico ayuda de algún modo a mejorar la posición de un partido en las circunscripciones de esa comunidad, para los comicios del próximo año los diputados que se juegan en Navarra no tienen la importancia numérica de los que se eligen, por ejemplo, en Cataluña o Andalucía. Además, parece una evidencia que un acuerdo de los socialistas navarros con Nafarroa Bai para establecer una coalición gubernamental en esa comunidad no sería precisamente un apoyo para la estrategia del PSOE de cara a las generales. En muchos lugares de España, fundamentales para ese objetivo, la opinión pública recela o se opone mayoritariamente al entendimiento político con un grupo de partidos que pretenden, aunque no sea de modo inmediato, modificar el status constitucional de Navarra defendiendo un hipotético derecho a decidir distinto a la soberanía de los españoles para unir esa comunidad al País Vasco como paso previo a un deseado derecho de autodeterminación conjunto; es decir, a una deseada independencia. Para muchos votantes del PSOE, a los que el presidente Zapatero quiere complacer en una larga campaña que ya ha comenzado, la voluntad de desplazar al PP del poder que hasta hoy ostenta no va tan lejos como para dar el beneplácito a ese tipo de aventuras. Más aún en las circunstancias en las que se ha llevado a cabo la negociación del PSN con la coalición nacionalista. Paralelamente al desafío de los socialistas navarros al Comité Federal, proponiendo como mejor opción lo que se ha dado en llamar un gobierno de progreso o de cambio (que, en definitiva, se traduce como cualquier cosa pero sin UPN) se han conocido los detalles de las conversaciones de los socialistas con Batasuna y el PNV Una bandera de luces para recordar a Silvia JUAN CARLOS SOLERJ. Velas y silencio contra ETA Santa Pola fue testigo ayer de una emotiva concentración contra el terrorismo, el quinto aniversario del asesinato de Silvia, la niña de 6 años que jugaba cuando estalló un coche bomba LORENA SANZ SANTA POLA. Silencio alrededor de la luz de 2.000 velas y una sensación de tristeza, rabia e impotencia generalizadas era lo que se sentía a las ocho de la tarde de ayer, en el municipio alicantino de Santa Pola. Unas ochocientas personas, según la Policía Local, entre ellos el presidente de la AVT, José Francisco Alcaraz, víctimas de Asturias y de la Comunidad Valenciana, acompañaron a la familia de Silvia, la niña de seis años que fue asesinada por un coche bomba detonado por la banda ETA en la localidad tal día como ayer hace cinco años. recuerdo de Silvia, adornado con peluches y ramos de flores. Su madre, Toñi Santiago, serena en todo momento y con su hijo de tres años en brazos, confesó a ABC que este quinto aniversario es más doloroso por el menosprecio y la humillación sufridos por la política de Zapatero y se mostró segura de que a ETA se le puede derrotar, pero no con el diálogo El 4 de agosto de 2002 ETA hizo estallar un coche bomba ante el cuartel de la Guardia Civil de la localidad. Silvia, hija de un agente de la Benemérita, estaba en una de las viviendas afectadas. Ese día, también perdió la vida Cecilio Gallego, un hombre de 57 años que fue alcanzado por la metralla de los 50 kilogramos de explosivos que hicieron explosión, mientras esperaba un autobús en una parada situada junto al cuartel. Cuando murió, Silvia estaba jugando en su dormitorio con su tía y su madre, quien ahora lucha para que la muerte de su hija no sea un número más en la larga de víctimas de la banda, como algunos pretenden, sino que su memoria no caiga en el olvido Ayer, la familia de Silvia organizó una concentración silenciosa por la paz para recordar a todos, tanto fallecidos como heridos explicaba emocionada la madre de la menor asesinada. Para 2008, los diputados que se juegan en Navarra no tienen la importancia numérica de los que se eligen en Andalucía Con dolor y humillación Ataviados con camisetas y pegatinas contra ETA, los asistentes no dudaron en arrodillarse para colocar los cirios amarillos y rojos, unos formando una gran bandera de España y otros junto a un cartel en