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78 40 VISIONES SÁBADO 4- -8- -2007 ABC BELLEZA A CONTRAPLANO CHIPS DE VERANO José Manuel Nieves UN MUERTO EN BUSCA DE ASESINO Caso: El sueño eterno Acusado: Howard Hawks. Cómplices: Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Martha Vickers, Dorothy Malone y Charles Waldron. EE. UU, 1946. Una idea luminosa Teresa de la Cierva Marta Barroso ¿Tienes unas pinzas? No, no suelo llevarlas en el bolso Pues yo no salgo esta noche con este pelo que me asoma de la barbilla No seas histérica, que nadie te lo verá ¿Que no? Si la última vez me llamaron barba azul Si se siente identificada con esta escena, si es una maniática con el pelo fuera de su sitio, se volverá loca (de alegría) con la colección de pinzas de depilar de Sephora. Pinzas finas que retiran el pelo encarnado y las astillas, de punta biselada para perfilar el exterior y el extremo de las cejas, rectas para limpiar el entrecejo, de precisión para el vello aislado y difícil de atrapar... Incluso tienen unas tijeras para igualar las cejas sin riesgo de cortes. Pero la estrella de la colección, ese accesorio que hace las delicias de las más perfeccionistas- -Victoria Adams, entre otras- -son las Pinzas Luminosas (15 euros) que, gracias a la linterna que tienen integrada y a su estuche con espejo, le permiten quitarse los pelos inoportunos dentro del coche o incluso en la oscuridad del cine Por algo forman parte de la colección A alguien se le tenía que ocurrir Federico Marín Bellón Método para abrir la puerta del coche a 600 km de distancia Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Pero ésta que me contó ayer un amigo roza con la ciencia ficción. Mes de junio, rally de Cantabria. Los inspectores de pista (piloto y copiloto) se dejan dentro del coche las llaves del Porsche GT 3 con el que deben hacer el recorrido. Cosas que pasan. Una docena de personas del equipo, impotentes, rodean el vehículo en busca de una solución que no llega. ¿Dónde está el original de las llaves? pregunta alguien. En Vigo. Bien. Solo que ellos están en Santander, a 600 kilómetros de distancia... Pero al copiloto se le ocurre una ingeniosa solución. ¿Y si se pudiera pasar la señal infrarroja que abre el coche a través de un teléfono móvil? Es decir, que alguien en Vigo nos llame y pulse el botón de apertura apuntando a su móvil. Aquí bastará con acercar nuestro teléfono a la puerta del coche para que la señal pase y se abra... Dicho y hecho. Habría que haberlos visto, arrimando el móvil a la cerradura del Porsche mientras alquien pulsaba el mando desde Vigo... Por supuesto, no funcionó. Y lo mejor es que el de la idea asegura haberla puesto en práctica por lo menos en otra ocasión, abriendo con éxito la puerta de un Ford Fiesta. ¿Será verdad? o sólo Bogart es la mejor percha que ha encontrado nunca el detective parido por Raymond Chandler, sino que Howard Hawks dirigía la función y Faulkner participó en el guión. ¿Cuántas películas tienen en nómina al ganador de un Nobel (y dos Pulitzer) Con estos ingredientes, más Lauren Bacall, era fácil adivinar la obra maestra. Lo difícil es disolver el chocolate que montaron tantos talentos juntos. Lo cierto es que el rodaje estuvo a punto de rodar hasta el sumidero. El tercer matrimonio de Humphrey pendía de una botella, que no sostenía él (de momento) pero que se veía agitada por la presencia de Lauren Bacall, quien con apenas 20 años como agitadora no tenía precio. El profesional intachable empezó a fallar e incluso obligó a suspender el rodaje cuando se sumó al festival etílico. A todo esto, la Warner presionaba a Howard Hawks por los retrasos y éste decidió suprimir páginas enteras del guión en busca del tiempo perdido, lo que obligó a reescribir el final. En ese lapso, el éxito de Tener y no tener había convertido a Bacall, la promesa que Hawks se sacó de la manga, en una estrella con sus correspondientes caprichos. Re- N Bogart y Bacall, poco impresionados ante la pistola de John Rigdely ral Charles Waldron a propósito de su hija pequeña, Intentó sentarse en mis rodillas mientras yo estaba de pie es desprovista de su socarronería y queda en un absurdo Me tomó por Santa Claus e intentó sentarse en mis rodillas Además de por las réplicas- -una de las chicas le pide Deséeme suerte, paso por una mala racha y Boggie contesta: Como todas las de su clase la trama está marcada por la confusión, que acentúa el nunca explicado asesinato del chófer. Como los guionistas tampoco terminaban de aclararse, el cineasta envió un telegrama a Raymond Chandler, quien confesó idéntica ignorancia. Howard Hawks decidió proseguir sin mirar atrás. Rodaba como nadie, pero no respetaba ni a los muertos. Ni Hawks ni Faulkner ni Chandler sabían quién pudo matar al chófer sultado: una película tan incomprensible como fabulosa. Philip Marlowe, que fuma desde los créditos, consigue que todas las mujeres de la ciudad se insinúen a su paso y que los hombres saquen sus pistolas. No sorprende que la cinta fuera calificada de violenta e inmoral, aunque su versión en celuloide es más timorata que la novela, si bien para apreciarlo ayuda saber leer. En España, el doblaje suavizó algunas cosas y estropeó otras, sin mucho sentido. Así, la célebre frase que le dice Bogart al gene-