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Cómic y guerra Hoy comienza en estas páginas una serie sobre los cómics cuya primera entrega está dedicada a la guerra, temática que ha inspirado a todos los grandes dibujantes Italia y el Getty firman la paz Tras unas duras negociaciones, el Museo Getty de Los Ángeles devolverá a Italia unas 40 obras de arte sacadas del país ilegalmente, como la Venus Morgantina Enrique Ponce Con 18 años de matador y 16 en lo más alto, el maestro habla en ABC de la música callada del toreo, de su pasión taurómaca, de su religión y de la dificultad de mantenerse 65 UNA AUTÉNTICA NECESIDAD RAFAEL CANOGAR E Histórica imagen de los miembros del grupo El Paso El carácter de tránsito que posee el nombre, de caminar sin descanso, o con él de vez en cuando, hizo que muy pronto algunos de los primeros fundadores del grupo desistiesen de continuar en el mismo, como ocurrió con el caso de Serrano, Francés, Suárez y Rivera, aunque muy pronto se incorporaron otros tan importantes como el escultor Martín Chirino y Manuel Viola. Numerosas exposiciones en España y fuera, en Bienales como las de Sao Paulo y Venecia, textos importantes y otras actividades iluminaron la compleja vida de El Paso hasta que, en 1960, dejó de existir, justo cuando se homenajeaba a Velázquez por su centenario, lo que no carece de importancia en estos bravos herederos de Goya, muchos de ellos hace tiempo, desgraciadamente, desaparecidos, aunque de todos nos queda su mejor testimonio, sus obras. ABC MEDIO SIGLO DE INFORMALISMO MARTÍN CHIRINO incuenta años después de la aparición del informalismo como movimiento pictórico, la crítica y los estudiosos del arte aún siguen mostrando interés por esta manifestación artística esencial para el conocimiento y la interpretación de una nueva forma del quehacer artístico. En aquellos momentos, en plena vigencia del informalismo se funda El Paso, formado por un grupo compacto de artistas de la misma generación y de procedencias diversas dentro del panorama del arte de la mitad del siglo veinte. El arte informal, así como la pintura gestual, era una forma habitual de expresión artística entre los artistas del grupo, estética compartida y aceptada por todos. Como ejemplo C podríamos referirnos a la belleza del logotipo de El Paso, gesto característico de la obra de Antonio Saura. ¿Qué significó El Paso en mi trayectoría artística? Sin querer valorar o comparar posturas, con todos los matices requeridos, personalmente, creo que mi decisión fue combatir la nada imperante de tiempos difíciles; me urgía con violencia definirme más allá de lo establecido como algo distinto y aún me parece sentir en la piel el viento helado de la angustia de aquellos momentos tediosos, llenos de incertidumbres, vacíos de contenidos en los que el sistema afianzaba su poder sin reparo. La desarticulación de El Paso ha estado sometida a discusiones y comentarios de difícil interpretación. La compleja diversidad y dificultades de los componentes del grupo, más la nueva realidad del arte español, aconsejaban su disolución ya que los objetivos fundacionales parecían conseguidos. El arte nuevo gozaba de gran popularidad, no obstante, se había hecho un hueco en el panorama artístico del momento contando con el respaldo de algunas minorías informadas. l Paso surgió como una auténtica necesidad, conscientes de que las acciones de grupo serían mucho más eficaces que las individuales. Nació en 1957, con la publicación de un manifiesto que, entre otras cosas, defiende la necesidad moral de una acción dentro del país. Denuncia la aguda crisis por la que atraviesa España en el campo de las artes visuales por falta de museos y de coleccionistas y la ausencia de una crítica responsable; se denuncia la radical separación entre las diferentes actividades artísticas y, entre otras cosas, la artificial solución de la emigración artística. Nuestro arte surgió como respuesta a las necesidades de aquella época, con voluntad de transformar y dinamizar el mundo del arte, con un arte que era al mismo tiempo una protesta violenta y atrevida; un movimiento de autoafirmación y autorrealización, además de ruptura con las estructuras formales y certidumbres estetizantes. Nuestro informalismo venía a conectar con las raíces más profundas del ser y sentir español, presente en nuestra mejor pintura: los imagineros barrocos, Zurbarán, Velázquez, Goya, etc, con los que nos habíamos identificado y espiritualmente unido en los tiempos de carencias. La presencia de la nueva pintura española en la Bienal de Venecia del 58- -gracias a la acción de El Paso- -fue fundamentalpara el despegue y la atención general del mundo hacia un grupo hasta entonces casi desconocido. Desde ese momento no hay museo que no busque a estos artistas, o galerías y críticos que no hablen o quieran exponer sus obras, o coleccionistas que no deseen tener alguna obra de los jóvenes españoles. El año sesenta, de paso por Nueva York, pude ver tres importantes exposiciones de nuestras obras al mismo tiempo: en el Gugemheim, el MoMA y la Galería Pierre Matisse. También en España las cosas comienzan a cambiar radicalmente y, al amparo de esta atención hacia el arte español, se empieza a caminar y se hace camino al andar como diría Machado.