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64 40 www. abc. es cuarentagrados DELFÍN RODRÍGUEZ JUEVES 2- -8- -2007 ABC El Paso Cincuenta años después Gritos rotos, gestos y pasos bruscos y llenos de ansiedad, indómitos, sabiendo que el arte era un campo de batalla no sólo artístico... En 1957 un grupo de artistas y críticos se unió, firmó un manifiesto y removió los cimientos del arte vamente al día de lo que se hacía en Europa y en los EE. UU. y procuraron difundirlo con el fin, también, de que esas referencias pudieran servirles de avales en el raquítico panorama artístico español. A la vez se sentían vinculados a una poderosa tradición nacional, aquélla de la veta brava que les podía unir al Greco y Goya, sobre todo a Goya, que les marcó con sus negros, con sus brochazos, descuidos formales y técnicos, desmesuras y transgresiones, con su crítica social y política y con su significado universal. Muchos de ellos, antes de recalar en el proyecto de El Paso, no sólo habían establecido vínculos con el arte nuevo que en España se hizo antes de la guerra civil, sino también con los supervivientes de aquella tradición moderna y con la obra de Torres- García, Miró o Picasso. Es más, algunos de ellos habían vivido en París o en Latinoamérica, lo que les había puesto en contacto directo con la vanguardia heroica y sus protagonistas, de Paul Klee, que tanta influencia habría de tener en los primeros pasos de muchos de ellos, a André Breton y el surrealismo. Solían reunirse en la casa madrileña de Antonio Saura, que precisamente venía de París, del surrealismo, de Michaux y del conocimiento del informalismo europeo y del expresionismo abstracto norteamericano. Y en febrero de 1957 decidieron formar el grupo, publicando un primer manifiesto lleno de ingenuidad y buenas intenciones, tan ambigüo como abierto en posibilidades. Detrás de aquellas cautas y voluntaristas palabras se escondían, sin duda, gritos rotos, gestos y pasos bruscos y llenos de ansiedad, indómitos, sabiendo que el arte era un campo de batalla no sólo artístico, como confirman sus obras de aquellos años y los inmediatamente posteriores. Lo firmaron los primeros componentes del grupo, que muy rápidamente cambiarían, vinculándose al mismo otros artistas. Entre ellos se encontraban Antonio Saura, Rafael Canogar, Luis Feito (que vivía en París) Juana Francés, Manuel Millares, Manuel Rivera, Antonio Suárez, el escultor Pablo Serrano y los escritores y críticos de arte Manuel Conde y José Ayllón. Buscaron inmediatamente vínculos con otros artistas, especialmente catalanes, el otro centro decisivo para la renovación del arte contemporáneo en España, de Tàpies, Cuixart o Tharrats a Joan Brossa o Juan Eduardo Cirlot, pero también con músicos y arquitectos como José Luis Fernández del Amo, que tanto les ayudaría, o con Antonio Fernández Alba. Inmediatamente iniciaron sus exposiciones conjuntas, la primera en la Galería Bucholz de a fundación del grupo El Paso en Madrid, a comienzos de 1957, sigue siendo, cincuenta años después, un acontecimiento memorable y emocionante. Hoy, cualquier aficionado, artista o estudiante de historia del arte conoce casi de memoria los nombres de aquel grupo de jóvenes artistas y críticos de arte que firmaron su primer manifiesto e iniciaron una serie de actividades artísticas y teóricas que habrían de resultar fundamentales para la recuperación de la vanguardia y de la modernidad en la España de los años cincuenta. Una España difícil, hostil, a lo que esos jóvenes planteaban, no debemos olvidarlo, aunque pronto encontraron un espacio institucional en el que continuar sus actividades, incluso de forma crítica. Venían de trayectorias individuales muy diferentes, pero les unía una común vocación por cambiar las cosas, las del arte y las de la vida, las sociales, culturales y políticas. Se querían modernos, estaban relati- L Vanguardia heroica CORRIENTE DE AIRE FRESCO LUIS FEITO uánto tiempo ha pasado! ¿Sirvió para algo El Paso? Es evidente, porque hoy aún estamos hablando de él, y yo creo que si se habla es porque fue algo muy importante. Una corriente de aire fresco, se abrieron puertas y ventanas por donde se introdujo algo que trasformó el arte contemporáneo español y que hizo que este fuera verdaderamente actual. De esta aventura quedamos muy pocos, ¡C pero los que quedamos seguimos con el mismo entusiasmo y la misma ilusión que tuvimos en aquella época. Aquello fue importante aunque se descubrió bastantes años después en este país. Para algunos jóvenes artistas formamos ya parte de una muy pasada historia del arte, pero es muy posible que sin el trabajo que hizo El Paso muchos artistas de aquella época y otros más contemporáneos no estarían haciendo lo que hacen. Sin falso pudor puedo decir que lo que hicimos en aquella época tan cerrada, tan dura y tan difícil fue algo muy importante. Tan importante que dejó una huella profunda en el arte contemporáneo español. Vínculos con otros artistas Madrid e iniciaron la organización de exposiciones para la difusión del arte de vanguardia internacional, comenzando por la muestra Otro Arte en la Sala Negra de Madrid. A la vez, comenzaron a publicar un escueto, pero muy revelador Boletín o Carta, en el que no sólo daban cuenta de sus actividades, sino que comentaban y escribían sobre artistas europeos y norteamericanos, fundamentalmente informalistas y expresionistas abstractos, de Pollock o Tobey a Fautrier, Wols o Appel, sin olvidar la difusión de noticias de la Internacional Situacionista. Comprometidos con la renovación artística, con la libertad, también lo estaban con la crítica social y política. Y es que, en definitiva, El Paso, como ellos mismo firmaron en el verano de 1957, consideraban el grupo y sus intenciones sobre todo como una actividad