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4 OPINIÓN JUEVES 2 s 8 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro AFGANISTÁN: TERRORISMO EN ESTADO PURO O es fácil encontrar calificativos para describir lo que están haciendo los talibanes con los rehenes surcoreanos en Afganistán, pero todo el mundo civilizado entiende que es un tipo de crimen que no puede ser justificado en ningún caso. Es terrorismo en estado puro, exhibición mafiosa de su absoluta inhumanidad. Los talibanes no representan ningún movimiento de liberación ni son una organización que defienda fines siquiera discutibles. Son sencillamente unos asesinos inmisericordes y conviene no perderse en mayores disquisiciones retóricas. La presencia de tropas occidentales en Afganistán, entre ellas las españolas, no tiene otro objetivo que evitar que los asesinos de los rehenes se hagan otra vez con las riendas del país. Por si se había olvidado el tipo de tiranía bajo la que sometieron a Afganistán hasta que fueron desalojados por la fuerza en 2001, el caso del secuestro de los surcoreanos y el asesinato vil de dos de ellos deja las cosas claras sobre el carácter de lo que pretenden. Privar de la libertad a otras personas, utilizar sus vidas como moneda de cambio y acribillarlos a balazos como forma de presión, son comportamientos que no pueden tener lugar en el mundo civilizado. Afortunadamente, una inmensa mayoría de la población afgana sigue apoyando la presencia militar de la misión de la Alianza Atlántica, porque los talibanes no pueden ofrecer más que destrucción y horror frente a los esfuerzos de la comunidad internacional por contribuir a la reconstrucción de más de veinte años de guerras. Es muy difícil trabajar en estas condiciones, porque cuesta mucho más levantar un puente que volarlo con un coche bomba, pero esta es la única alternativa frente a lo que representan los talibanes, que no demuestran el menor reparo a la hora de ejecutar fríamente a personas inocentes y que no son responsables de ninguna de las exigencias que reclaman sus captores. Los talibanes saben que el peso de la opinión pública en las decisiones de los gobiernos es cada vez más determinante en casos como el de Afganistán y, en otras ocasiones, algunos países han llegado a negociar directa o indirectamente con los secuestradores con el objetivo de salvar la vida de sus nacionales y de lograr apoyo social a su política exterior. La política de ceder a las exigencias de los secuestradores, sean talibanes o salteadores de caminos, no contribuye a la seguridad. El Gobierno coreano merece el mayor apoyo en estos momentos difíciles, en la esperanza de que esta crisis pueda resolverse con éxito sin ceder al chantaje. El rescate de los infortunados surcoreanos sería uno de los elementos que aumentaría el apoyo a la misión de la ISAF, tanto en Afganistán como en los países con presencia militar en esa nación convulsa. Pero si su rescate no fuera posible, una cosa es clara: Occidente está en Afganistán precisamente para combatir el terror exhibido sin pudor alguno por este grupo de asesinos. N PROMESAS QUE SE HICIERON CENIZAS A visita del presidente del Gobierno a Canarias se ha saldado con la convocatoriade un Consejo deMinistros extraordinario para aprobar una serie de medidas de ayuda económica a los afectados por los devastadores incendios que han asolado las islas. Zapatero sabe que este tipo de gestos tiene un beneficio político inmediato y también que la opinión pública no acepta de buen grado que el jefe del Ejecutivo no haga acto de presencia en los momentos difíciles, ya tengan que ver con elterrorismoo con accidentes decualquier naturaleza. Como ya se vive la precampaña de las elecciones generales, Zapatero parece dispuesto a improvisar cuanto sea necesariopara hacersevisible, aunqueelabusodeesta estrategia puede acabar saturando a los ciudadanos y poniendo de manifiesto lo que realmente importa, que es la incapacidad del Gobierno para gestionar eficazmente sus recursos. A Zapatero nunca le ha gustado hacerse fotos que no anuncien la alianza de civilizaciones o el advenimiento de la paz, pero como el cheque en blanco del 14 de marzo ya le ha caducado, ahora se ve acuciado para organizar sobre la marcha visitas de urgencia a escenarios incómodos, donde se acallen con indemnizaciones cuantiosas los reiterados fallos de coordinación de las administraciones del Estado. Mariano Rajoy ha pedido nuevamente que se cree un Centro de Coordinación de Crisis. Es una propuesta sensata y necesaria, que cuenta con el brutal antecedente de los once miembros de un retén que murieron en Ribas de Saélices hace dos años, tragedia que el presidente del Gobierno eludió con una visita casi clandestina días después de extinguidos los incendios. Bien está, sin duda, que Zapatero viaje ahora a Canarias y que convoque un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar ayudas económicas. Pero la política de chequera que parece intuirse en estos movimientos del Gobierno es una opción que se queda sólo en electoralista si no va acompañada de medidas organizativas, porque legales ya hay y si no se hacen cumplir, como las aprobadas en 2005 tras el incendio de Guadalajara, resultan inútiles. El PP ha denunciado también que el Senado rechazó la propuesta de instalar en Canarias una L brigada contra incendios, incumpliendo una promesa hecha en este sentido por Zapatero hace dos años. Pocas dudas caben de que el Gobierno socialista es el más ineficaz de cuantos ha conocido la democracia. No es un problema ideológico, sino de aptitud de los equipos elegidos por determinados ministros- -y de éstos mismos- -y sus altos cargos para desempeñar bien sus funciones en momentos difíciles, y los problemas no hacen más que engarzarse unos a otros. Hace una semana comenzaron los incendios en Canarias y todavía el martes el Gobierno anunciaba el envío de medios humanos y materiales. Parece que no se aprende una sola lección del pasado, por trágica que sea, ni se encajan con humildad los errores, si no que se reafirman en ellos. En estesentido, resulta lamentable que Zapatero rechace la propuesta de Rajoy de crear el Centro de Coordinación de Crisis porque, a su juicio, sólo crearía más burocracia. Para quien tiene a su disposición una Oficina Económica de dudosa utilidad y plantilla inflada, no debería preocuparle que el Estado invierta medios y destine funcionarios a mejorar la respuesta de los poderes públicos a las catástrofes naturales. La imagen de un presidente de presupuesto desprendido y puntual a los requerimientos de sus necesidades electorales será la pauta de los próximos meses, algo que el PP debe tener en cuenta, sobre todo, porque esta vez, ha sido Zapatero el que se ha adelantado a cualquier dirigente popular en su visita a Canarias. Los guiños a la opinión pública, aunque estén huecos, también cuentan. Pero hay problemas de fondo muy graves que siguen sin resolverse. Comparada con las crisis de los incendios de Andalucía o Guadalajara, o el vertido del Don Pedro la del Prestige fue un ejemplo de coordinación entre Gobierno central y Xunta de Galicia, teniendo en cuenta las magnitudes del golpe medioambiental que supuso esta marea negra, mucho menores, en todo caso, que la muerte de once vecinos de Guadalajara en el incendio de julio de 2005. Pero ya se sabe que para este Ejecutivo una imagen vale más que mil palabras, sobre todo cuando se las lleva el viento o, como en Canarias, quedan reducizas a cenizas. VOCENTO, MÁS LÍDER A compra del diario gratuito Qué! por Vocento refuerza y consolida el liderazgo de nuestro Grupo- -editor de ABC y de doce cabeceras regionales- -situándolo, con la aportación del diario gratuito, ya sin duda y pese a las alquimias contables de algunos, como el primero de España tanto por difusión- -másdeun millónsetecientosmilejemplares, según certificación de OJD y de PGD- -como por audiencia- -más de cinco millones de lectores, según EGM- a mucha distancia de sus más inmediatos competidores. La integración en Vocento de Qué! constituye, además, una apuesta empresarial por el fenómeno emergente de la prensa gratuita como soporte masivo de información y publicidad queimpacta delleno enun segmento delectores jóvenes, ciudadanos de gran movilidad, acostumbrados ya a la captación rápida de información y, sin duda, grandes usuarios de Internet. Se trata, en consecuencia, de incorporar, en convivencia complementaria, los medios impresos más novedosos con los convencionales, insertando ambos en la gran corriente que es la Red y en resonancia con la televisión y la radio. La consecuencia es la de una concepción global e integral de la comunicación, según la cual todos los medios- -los convencionalesy los más modernosy alternativos- -resultan compatibles si se acierta a que cada uno juegue el papel que le corresponde y ofrezca respuesta a las expectativas y requeri- L mientos de la sociedad y del mercado. La incorporación de Qué! a Vocento es, además, coherentecon un proyectoempresarial que conecta también con la oferta audiovisual y, especialmente, con las nuevas tecnologías queprecisan defuentes y bases informativas- -avaladas por el crédito de cabeceras y medios convencionales solventes- -para componer así una gran pluralidad de accesos a la informaciónquesean complementarios y todos ellos fiables. Por otra parte, la gran distribución de Qué! -casi un millón de ejemplares- -y su muy amplia audiencia- -casi dos millones de lectores- refuerza la estrategia nacional y regional de los medios de Vocento porque propicia la consecución de sinergias y potencia el incremento de ingresos en un trance del sector en elquese percibecomo inevitablela fragmentación de las audiencias y, en consecuencia, la necesidad de ofertar a los anunciantes soportes de difusión masiva para públicos con formas de vida y hábitos de compra en constante transformación caracterizados por un ritmo diferente al de hace apenas un lustro. Y es en este contexto sociológico, de mercado y de anticipaciónenelquedebeentenderse laapuesta inversora deVocento con la adquisición del diario Qué! complementario con los demás medios del Grupo y activador de nuevas iniciativas que sirven todas ellas al propósito de Vocento de incrementar su liderazgo y de hacerlo con decisión y prospectiva.