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72 40 VISIONES MARTES 31- -7- -2007 ABC BELLEZA A CONTRAPLANO CHIPS DE VERANO José Manuel Nieves JAQUE (Y HOMENAJE) A BERGMAN Caso: El séptimo sello Acusado: Ingmar Bergman. Cómplices: Max von Sydow, Bengt Ekerot, Nils Poppe, Bibi Andersson y Gunnar Björnstrand. Suecia, 1957. Deprisa, deprisa Teresa de la Cierva Marta Barroso Mañana, media España colgará el traje de chaqueta para ponerse, por fin, el traje de baño. Qué placer y... ¡qué trago! Porque, siendo sinceros, el impacto visual de nuestros cuerpos, blancos cual sábana y cubiertos con unas prendas tan pequeñas es, cuanto menos, un ejercicio de humildad. Pero tenemos el remedio para que esta humillación dure lo menos posible: Piz Buin Tan Intensifier (19 euros) un protector que acelera el bronceado, activando nuestro sistema de pigmentación. La clave es un ingrediente que potencia en un 50 %l a producción de gránulos de melanina. Y esto no quiere decir que no proteja. Todo lo contrario. Su filtro es de amplio espectro, que significa que actúa de barrera frente a los rayos UVB, responsables de las quemaduras, y los UVA, causantes del envejecimiento. Simplemente consigue que, con menos sol, nos pongamos más morenos. Para colmo de bienes, cuantas más veces lo usemos, mejor protegidos estaremos y mejor color tendremos. ¿Más? Si después utilizamos After Sun Tan Intensifier (12 euros) mantendremos el bronceado durante semanas porque tiene un ingrediente que reduce la pérdida de pigmentos. Y sin necesidad de recurrir a un autobronceador. Federico Marín Bellón ¿Sin vacaciones? Compre una playa virtual en Second Life Tengo una amiga que se ha tomado muy en serio esto de Second Life, especialmente ahora que llega el verano. Ella tuvo la feliz idea (hace ya unos meses, la verdad, pero con vistas a estas fechas) de comprar algunos terrenitos en el otro mundo vestirlos de verano playero estilo ibicenco y ponerlos después a la venta, al alcance de todo tipo de turistas y curiosos virtuales. Con una inversión bastante modesta, mi amiga se montó una réplica de algunas de sus playas favoritas, con chiringuito y todo. Y allí están, a la venta, y por bastante más dinerito de lo que le costaron. Otra cosa es que consiga su objetivo, que no resulta fácil. Me puse a mirar ofertas parecidas y, la verdad, es que hay auténticas maravillas. Como los 3.200 metros cuadrados de Terra Beach que se venden por la bonita suma de 49.900 dólares linden (unos 200 dólares de los de verdad) o los 2.048 metros cuadrados de Lantern Beach, que cuestan sólo 20.000 dólares linden (cerca de 80 dólares americanos, según el cambio) Y eso por no hablar de los ciudadanos que han reproducido fielmente sus casas de verano e invitan allí a sus amistades. Barato y virtual. Mi amiga lo tiene basante crudo, la verdad... La película más célebre de Ingmar Bergman es El séptimo sello obra maestra que ha marcado a personas tan dispares como Woody Allen y Garry Kasparov. La peste negra campa a sus anchas por la Suecia medieval, mientras un quijotesco Max von Sydow se juega una prórroga con la muerte, nada menos que al ajedrez, perfecta metáfora de la vida y de tantas cosas. Entre gambitos y celadas, fotografiados de forma magistral por Gunnar Fischer (ya es casualidad) las reflexiones del caballero andante no se apean de su cabeza, aunque sus pensamientos no fueran tan católicos como pretendía el doblaje franquista. Bergman cometió los típicos errores de continuidad, con las piezas no siempre dispuestas de la misma manera al cambiar de plano, por no hablar de la inclusión de la reina, pieza todavía inexistente en el siglo XIV Peccata minuta al la. do de sus incontables hallazgos. Una escena cumbre es la confesión del protagonista, Antonius Block, junto a una reja de una iglesia tras la cual se esconde la muerte (y que ilustra la portada del DVD comercializado en España) El diálogo entre el hidalgo y su oscuro confesor es sublime. Von Sydow comienza con aquello de Quiero Bengt Ekerot y Max von Sydow en El séptimo sello ABC Max von Sydow se permite el lujo de jugar de farol ¡ante la muerte! confesarme y no sé qué decir. Mi corazón está vacío... ¿Y a pesar de todo no quieres morir? replica la parca. Sí, quiero Entonces, ¿a qué esperas? Deseo saber qué hay después Buscas garantías Llámalo como quieras Glorioso, pero acto seguido, la muerte (recuerden que está disfrazada) le pregunta si es cierto que se está jugando la vida sobre el tablero. Para empezar, el muy pardillo ni siquiera sospecha quién es su interlocutor, como si su duelo lo retransmitiera Radio Edad Media. Pero lo peor es que termina confesando, en doble y terrible senti- do, que tiene preparada una combinación de alfil y caballo que él no ha descubierto todavía En el próximo movimiento destruiré uno de sus flancos añade ufano. Lo recordaré responde con ironía su contrincante, justo antes de desvelar su rostro. Analicemos el disparate. Se supone que la muerte juega como los ángeles y Antonius acaba de presumir de no haber perdido nunca (lo que ya es dudoso) El humano sin embargo, se permite el lujo de jugar de farol, confiando en que las negras no se enterarán de nada, pese a lo cara que, como sabemos, le saldrá la derrota. Y lo que es peor, la muerte recurre a un ardid de ínfimo nivel para darse cuenta de que su oponente está a punto de hacer añicos su posición. Señor Ingmar Bergman que estás en los cielos, ¿en qué estabas pensando?