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ABC LUNES 30- -7- -2007 MUY PERSONAL 40 73 Fabián Martín Pizzero. Campeón del Mundo de calidad y acrobacia Una buena pizza depende del amor con que se hace POR MANUEL DE LA FUENTE FOTO: ABC los humanos tenemos pocas neuronas y no nos funcionan muy bien, pero a mí desde luego el boxeo me las ha hecho más polvo, y se me ocurren cosas tremendas. Lo último es una pizza como de algodón de azúcar pero hecha con queso parmesano y un palillo de masa de pizza de verdura. -Metámonos en harina. ¿Lo suyo con la pizza fue un flechazo? Podía haberle dado por el bacalao al pil- pil o la fabada, como a cualquier españolito de a pie. -Nunca hubo un flechazo, fue una de esas casualidades de la vida. Yo era boxeador, pero sufrí un accidente de coche que me obligó a dejar el cuadrilátero y a tener que buscarme la vida. No había ido a la escuela, así que comencé a trabajar como repartidor en la pizzería que tenía mi novia. Si ella hubiese sido portuguesa, a lo mejor me habría dado por el bacalao. -Si se está de mala leche, con- -Si uno está de mala leche se le puede pasar cocinando, que es algo muy relajante, o bien, evidentemente, el resultado puede ser nefasto. Mucha gente me pregunta por el secreto de mis pizzas, que cómo he conseguido ser campeón del mundo, y siempre les respondo que la clave está en el amor y en el cariño con los que las hago. -Pizza de coca- cola, japo- pizza, fabian- martin. com) es que cada cual en casa consiga hacer la mejor pizza con las cuatro pinceladitas que yo le doy. -Y nos las comimos. Las fotos no tienen truco, son totalmente reales, las hacíamos y luego nos zampábamos la pizza. -Desde luego las pizzas del libro están diciendo cómeme. perdón, casi mejor abrir una lata que meterse entre fogones. -Quizá, pero si usted se fija, en general todas llevan muy pocos, muy poquitos ingredientes. Es cierto que hago algunas mezclas, pero sin pasarme: dos, tres, cuatro ingredientes como mucho. Lo que pasa es que son ingredientes que uno no está acostumbrado a ponerlos sobre una pizza. Lo que intento enseñar en el libro Las mejores pizzas del mundo Ed. Planeta) y en mi restaurante de Llívia, en Gerona, (http: de chocolate, de chorizo... Con las manos en la masa de la sinceridad, sus recetas más que originales, son casi surrealistas. -Cuál es la pizza de sus sueños, la receta que ha imaginado pero que aún no ha intentado. -Muchísimas. El boxeo fue tremendo conmigo. En general, -Puesto contra las cuerdas del horno, supongo que necesitará algún sparring para entrenarse. -Sí, sí, por supuesto, sobre todo con los amigos a los que amenazo a menudo con mis experimentos. A veces, las ideas me vienen de noche y soy capaz de llamar a alguien a las cuatro mañana para darle cuenta de mis logros -Aún me queda mucho por hacer en el mundo de la pizza. Sobre todo, quiero cambiar el concepto que la gente tiene de que la pizza es algo malo, rápido y barato que sólo se come cuando se tiene prisa. Me enorgullece que yo haya modificado un poquito esos tópicos y me gustaría seguir haciéndolo. -Con esa buena mano que le ha hecho campeón, ¿no le apetece meterse en los berenjenales de unos callos a la madrileña o una paella de toda la vida de Dios? Quiero cambiar ese concepto de que la pizza es algo malo y barato que sólo se come cuando tenemos mucha prisa -La verdad es que creo que cada día son más buenas. Si uno se fija, ahora se habla más de calidad, mientras que antes sólo se hablaba de su pizza en casa en 30 minutos La gente se ha dado cuenta de que es mejor que tarden un poquito más en llegar y que la pizza sea realmente buena. Creo que esas pizzas a domicilio congeladas o precocinadas son más que pasables y cada día mejoran. Además, con estas empresas la pizza ha entrado en el noventa por ciento de los hogares españoles. Es decir, realmente, mi madre, y la suya, no conocen la pizza por mí, sino que la conocen por Telepizza y por Casa Tarradellas. Yo lo que he hecho es aprovecharme y, en vez de decir vamos a llevar la pizza a casa, decir no, no, no, lo que vamos a hacer es mimarla y dignificarla. ¿Las pizzas a domicilio o precocinadas son un golpe bajo a la gastronomía? Fabián Martín, en Llívia, con las manos (por lo menos los dedos) en la masa de una de sus pizzas campeonas mundiales -Espero que sigan sin gustarle una temporadita. Antes, eso era algo que me desquiciaba, pero ahora digo gracias que no le gustaran, porque eso ha hecho que yo me esforzara más y más, probara más y más. De hecho, él suele decir: No me gustan las pizzas, pero mi papá es el mejor pizzero del mundo -Parece que su hijo Pablo, de sólo ocho años, también le hinca el diente a sus experimentos... y no es, precisamente, un amante de la pizza.