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70 40 VISIONES LUNES 30- -7- -2007 ABC BELLEZA A CONTRAPLANO CHIPS DE VERANO José Manuel Nieves COSAS QUE NO CREERÍAIS Caso: Blade Runner Acusado: Ridley Scott. Cómplices: Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Edward James Olmos y Daryl Hannah. Estados Unidos, 1982. Federico Marín Bellón Radicales libres ¿Un grupo de rock? ¿Un partido político? En una reciente encuesta sobre el significado de los radicales libres hubo respuesta para todos los gustos. Sobre todo entre la gente joven. Pero no se tiene que ser un ignorante, por mucho que pretendan algunos, por no conocer lo que se esconde bajo esta nomenclatura. Para explicarlo en términos sencillos diremos que son moléculas, o fracciones de ellas, causantes del envejecimiento celular de nuestro organismo y, por supuesto, de la piel. Se producen de forma natural, por el oxígeno de la atmósfera y, sobre todo, por el sol, que origina aquellos radicales libres- -los que hoy nos interesan- -que se ceban en la piel atacando las células y precipitando el envejecimiento cutáneo. Como consecuencia, ésta se deshidrata, aparecen arrugas y manchas. Para luchar contra estos grandes enemigos, Clinique propone un arma potente: Continuos Rescue Antioxidant (45,50 euros) una hidratante de tecnología avanzada que ayuda a proteger la piel contra los radicales libres. Contiene un complejo de 8 antioxidantes que se encargan de atacar y neutralizar la actividad de algunos de estos radicales antes de que el daño en la piel se haga visible. Existen tres fórmulas para los distintos tipos de piel: grasa, mixta o seca. espreciada primero y aupada después por la crítica a la cima de la ciencia ficción, lo único claro es que (a) Blade runner es una joya de inagotable influencia, que (b) no está exenta de errores- -agravados por su penosa traducción en España- -y que (c) más les vale no seguir leyendo si no la han visto todavía. ¡Bonita manera de promocionar esta serie el día de su inauguración! En realidad, ni siquiera Ridley Scott y Harrison Ford se ponen de acuerdo sobre si el personaje que encarnó el segundo es o no humano. Philip K. Dick no puede arbitrar el debate porque cría malvas mecánicas desde meses antes del estreno (se desconoce si su corazón falló ante la perspectiva de ver adaptada su novela o por la llegada del Naranjito) Para situar en antecedentes al jurado o lector, aclararemos dos conceptos básicos, aunque la explicación sea casi tan ociosa como Gonzalo Miró. Como se sabe, los replicantes son androides de aspecto humano, pero de una inteligencia y fuerza física muy superiores; los blade runners son policías especializados en retirar a los muñecos descarriados. El conflicto se desata y adquiere tintes filosóficos y hasta religiosos cuando los autó- D Cómo transformarse en un Simpson en un puñado de clics En plena simpsonmanía lo último de lo último es convertirse en uno de los personajes de la película del momento. ¿Se imagina a usted mismo con la piel amarilla y transformado en uno de los personajes de la serie? Pues si quiere probar lo que se siente no tiene más que buscar un retrato (de frente y de cara, tipo carné) y teclear en su ordenador la siguiente dirección: http: simpsonizeme. com. No valen fotos de cuerpo entero, ni en blanco y negro, ni demasiado oscuras. Lo ideal es que tengan una resolución mínima de 640 por 480 pixels. Si el programa acepta la imagen (a veces cuesta un poco) entonces se pueden ir eligiendo los rasgos preferidos: sexo, edad, pelo, vestuario... Inmediatamente después, los dos marcianos de la serie (Kang y Kodos, esos seres verdes y babeantes que tienen tentáculos y sólo un ojo) proceden a la milagrosa transformación. La página permite registrarse y guardar una auténtica colección de imágenes. (Sugerencia: con la foto de tu cuñada se pueden hacer maravillas. La mía quedó convertida, en un par de minutos, en una de las hermanas solteronas de Marge. Hilarante) Rutger Hauer, en una escena de Blade Runner ABC ¿Es Harrison Ford un replicante, como pretende su director? matas no sólo empiezan a tomar conciencia de sí mismos y de su muerte (o caducidad) sino que muestran más humanidad que los propios humanos. Una confundida Sean Young pretende probar ante Ford su origen vivíparo mediante una fotografía infantil. El héroe refuta sus esperanzas al adivinarle recuerdos que la chica no había contado ni a la madre que no la parió, implantes de memoria que Ford- Deckard ha leído en los informes de la Tyrell, fabricante de esta mejoradísima Barbie. Rachael llo- ra, en una hermosa contradicción que se muerde la cola. Rutger Hauer, el hombre (o casi) que ha visto cosas que no creeríamos, también demuestra amar la vida más que sus creadores. Cuando siente los precipitados síntomas del rigor mortis, se atraviesa la mano con un clavo en una imagen de connotaciones impensables para un ser artificial. El sueño con el unicornio que incorporaba el corte del director (de marketing) amplió la contradicción, subrayada por los juegos papirofléxicos de Edward James Olmos. Si Ford es un replicante, ¿por qué le encargan que desenmascare a sus congéneres? Peor: si es más viejo, lo lleva claro. Si es más moderno, a qué viene fabricarlo tan débil. Ridley Scott, tiene derecho a permanecer callado.