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ABC LUNES 30 s 7 s 2007 Tribuna Abierta AGENDA 43 Marqués de Laula Escritor MULAS Y TOROS BRAVOS l andar entre viejos papeles y respetables archivos, trae, además de alguna alergia al polvo, encontrar cosas curiosas que distraen de las muchas preocupaciones que nos acarrea nuestra propia vida, de las que somos responsables, y las que nos endosan las decisiones de los políticos, cuya responsabilidad es sobrevenida. En el Archivo General de Indias, y en la sección Indiferente General, legajo 1564, duerme un documento verdaderamente divertido; es de 1770 y se trata de una propuesta del conde de Aranda para reducir la cría de mulas y de toros de lidia. No es absolutamente desconocido, pero el sosiego del verano me parece un momento adecuado para recordarlo y reverdecerlo. Que nadie piense que el político ilustrado era un precursor de los ecologistas verdes o rojos, ¡No! intenta que la cabaña española se componga de animales reproductores y ninguno de los expresados lo es, aunque por razones distintas. Los mulos por ser un híbrido infértil y los toros de lidia porque nacen para morir y hasta que cumplen su destino, su existencia se reduce a comer y crecer, pero no procrear. E No se entiende por qué había tanto empeño en utilizar mulas para tiro en vez de caballos, pero esa moda había revalorizado aquellas con perjuicio para los labradores que se veían obligados a pagar precios muy altos por unos animales que eran esenciales en las labores de alzado y siembra das, estableciendo un promedio de ocho años de nada para cada ejemplar que salía por los chiqueros. No cabe duda que el siglo XVIII no era el del toreo bonito. El propio Aranda desconfíó de la anterior estadística, pues pensaba que los ganaderos ocultaron la realidad de sus rebaños, temiendo y con razón que el Conde intentaba suprimir esa cría. documento ofrece también la cifra de 400 a 500 caballos los que se pierden anualmente en las plazas, causando lástima, que indefensos, mueren sacrificados Ese número, en una época en la que los équidos se enfrentaban a sus contrarios sin peto ni defensa de ninguna clase, parece en cambio exigüo. ¡Porque esos angelitos de ocho y diez años no debían estar mochos! Invertido pues este en aumento de las bacadas, reflexiónese que multiplicación podría resultar, que abundancia de carnes, que sin fin de bueyes para la labor, porque estos a los quatro años, ya estarían en el caso de aplicarse al servicio quando en la actualidad tales pastos, son tan infecundos como los arenales de la Arabia El resultado de la propuesta es fácil imaginarlo, pues las corridas siguieron con mayor fuerza todavía, y eso que Aranda se ofrecía para completar sus argumentos ante las personas que el Rey designara para examinar el asunto: a quienes procuraría el Conde disolver las dudas que se les ofrecieren Al año siguiente inició Pedro Romero su carrera de matador de toros de quien Antonio San Román (1803) pudo decir: cuya arreglada y sana conducta desmentía su ejercicio, y su buen trato y comunicación captaba dignamente la voluntad de todos... y ese mismo año la suya Pepe- Hillo, analfabeto, pero que firmó la primera Tauromaquia. Con ellos, nacidos ambos en 1754, el festejo español por excelencia entra en la categoría de arte, alternativa confirmada por Goya al representarlos en sus aguafuertes. mo, prohibiendo el uso de mulas en coches, estufas y calesas, u cualesquier otro género de portes de rúa, porque en los de camino no se ha de hacer novedad No se entiende por qué había tanto empeño en utilizar mulas para tiro en vez de caballos, pero esa moda había revalorizado aquellas con perjuicio para los labradores que se veían obligados a pagar precios muy altos por unos animales que eran esenciales en las labores de alzado y siembra. ejército también sufría por el abandono de la cría caballar a favor de la mular y recuerda el conde aragonés la importancia del arma de Caballería en la guerra, que en la de Sucesión puso a disposición de Felipe V de 24.000 a 30.0000 ejemplares, a cuyo auxilio debió posiblemente la victoria. Otro argumento a favor del caballo es que transporta 10 o 12 arrobas lo mismo que un macho y más que todo convencerá el ejercicio de los contrabandistas, innumerables en estos reynos, que no usan sino caballos, a quienes cargan tres quintales frecuentemente, y dos al que montan ellos, haciendo largas y escabrosas marchas para conseguir su desvío Resulta muy aleccionador que el presidente del Consejo de Castilla base la defensa de sus ideas en la actividad de los contrabandistas, respetable gremio de profesionales que se erigían como ejemplo en las más altas esferas de la nación. Su alegato se acaba aduciendo que costando lo mismo alimentar la noble especie del ca- El la cuestión no era nueva pues ya Felipe II quiso promover la cría caballar ordenando que ninguno anduviese en coche, ni carroza sin quatro caballos La picaresca sorteó la ley con los coches largos o carricoches y hubo que extender la prohibición a estos con la pena de prendimiento de mulas, coches y aderezos, a excepción de las que fuesen de camino, para cinco leguas o más Luego Felipe III autorizó a enganchar dos mulas en los coches fuera de la Corte, a todos los que sembrasen y labrasen 25 fanegas de tierra Felipe IV derogó la disposición anterior y aumentó las penas para el dueño y el cochero con un año de destierro, y Carlos II volvió a insistir en lo mis- Encuantoalossemovientes, ballo que la bastarda mular no hay motivo para que esta tenga más valor siendo además improductiva. Centra después su discurso en la preferencia que merece el vacuno de carne frente al toro de lidia, y aquí se muestra mucho menos generoso con el oficio de matador de toros que con el muy dudoso de contrabandista: Porque su ejercicio cría una infinidad de gentes sanguinarias, y las más dispuestas para cualquier maldad, como son los toreros Tampoco es muy considerado con la afición en general: En tales días y vísperas se distrahe de todo trabajo llegando el desorden en la pleve a malvender las prendas más necesarias en sus casas para divertirse aquellos días Luego entra en detalles informando que en España se celebran unas 185 corridas, que suman en total 1.800 toros a los que hay que añadir los de las numerosas novilladas de los pueblos en las que se sacrifican hasta tres ejemplares por festejo. Haciendo el cálculo de los que quedan en las dehesas, termina cifrando el número total de machos de lidia en 20.000 ejemplares, considerando que los toros de muerte regularmente salen de cinco hasta diez años... El Ahoraseexplicaporquélos toreros habían de ser gente sanguinaria, para poder enfrentarse a morlacos de diez años, y de condición verdaderamente malvada para doblegar la de esos inocentes animales. No mejoran mucho las cosas cuando el memorial ajusta la edad de los toros en las corri- Santiago Tena Escritor IDEAS NTERRAR con letras todo rastro, no cantar en voz alta las penas, cantar velando, velar en dos sentidos, velar- cuidar de con las palabras no herir, y velar esconder para decir sólo las palabras justas, para que los versos no canten alto, hablar de cosas de hace veinte años, de hace quince años, no em- E peorar lo que nadie creería, no escribir, escribir, no dejarse llevar por el sentimiento, no saber nada, estar solo, mantenerse solo, que nadie nunca entienda nada, no saber nunca nada, confundir todo, esto que siento aquí que quede aquí, yo no tengo nombre, yo soy solo palabra, no existir, ser solo sentimiento, escribir tan largo que la gente se canse, agotar al lector, agotar la inteligencia, escribir de todo menos de lo que a uno le importa, no creerse inteligente, no creerse más inteligente que el devenir, creer en todo y no creer en nada, desorientar a quien lea, prescindir del sentido, no contar nunca que tienes ganas de llorar, no tener nunca ganas de llorar, no creer nunca en nada, no pensar nunca en nada, nunca de- cirle a nadie lo que ha de hacer, confiar en el destino, prescindir de escrúpulos en todos los sentidos, ser exacto, ser inexacto, no escribir, no pensar, no existir, ser solo palabra, ser, no ser, no decirle nunca nada a nadie, no corregir nunca, nunca pensar que tienes razón, nunca pensar en general, no creer nada en general, no idealizar en general. Lo ideal es la consciencia de que nada es ideal, y amor.