Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
56 MADRID DOMINGO 29 s 7 s 2007 ABC La Paloma y limoná El pregón de Emma Ozores marcó ayer el inicio de las fiestas más castizas de Madrid, las de San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma. Entre los participantes, algunos preocupados por el futuro de la fiesta MARÍA PÉREZ MADRID. Lo mejor que puede ser un ser humano es ser español, pero si ya es madrileño, es la suerte padre Emma Ozores tomó prestada la chulería que los refranes atribuyen a los madrileños para comenzar el pregón que inauguró ayer las castizas fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma. Sus palabras provocaron sonrisas en las caras de una audiencia que se arremolinaba bajo el balcón de la Junta de Distrito Centro de la plaza Mayor. Entre los espectadores, algunos chulapos de mantón florido o clavel en la chaqueta, pocos jóvenes, curiosos que pasaban y se quedaban y algún despistado que preguntaba qué pasaba o quién era la pregonera. Emma Ozores quiso hacer un guiño a los nuevos madrileños venidos de otros países: Son una parte importante de nosotros y para poner la nota cosmopolita a las ferias gatas, se despidió con un poema de Gandhi, antes de dar paso a su padre, Antonio Ozores. La intervención del actor, a quien los asistentes brindaron una calurosa acogida, fue la sorpresa del pregón. Había alegría en las caras de los chulapos de la Agrupación de Madrileños y Amigos Los Castizos Son sus fiestas. Uno de sus miembros, Antonio Fragas, admitía que es difícil llevar gorras y pañuelos con el calor. Pero se le veía algo más preocupado por el futuro de el mundo castizo Admitía que está un poco dejado de la mano de Dios y que las actuaciones castizas de las fiestas no eran muy estelares También se quejaba de que no hubiera más espacios para las asociaciones y que tuvieran que compartirse algunos. Antonio reconoce que los jóvenes no están muy interesados en la tradición: De los catorce a los veinte es una edad difícil para ser castizo. La discoteca y el botellón tiran mucho Pero en este punto, es optimista: Tratamos de compaginar lo clásico y lo castizo. Organizamos un karaoke este año y celebraremos un concurso de drag queens castizo Más negro lo veía Antonio Silveira, chulapo de pro. Somos cuatro viejos los que llevamos el casticismo adelante y, El actor Antonio Ozores también participó en el pregón que leyó su hija Emma Ozores cuando nos muramos, se acabó Acusaba al alcalde: Quiere quitar las fiestas, porque para él somos chusma y se quejaba de que las fiestas son tradición y chotis pero traen orquestas de por ahí Defendió las celebraciones: Son para el pueblo, para quienes no tenemos dinero para ir a Cancún Junto a los nostálgicos del Madrid de la época en la que los tranvías circulaban por la plaza Mayor y la capital era teta como Leonardo, un antiguo trabajador de una corrala que se arranca con el típico todos queremos más... había jóvenes inmigrantes encantados con las fiestas a las que asistían, en algunos casos, por primera vez. Y turistas confusos que grababan en móvil los bai- FRANCISCO SECO Lo más destacado Actuaciones de Antonio Carmona (11 de agosto) Tamara (12 de agosto) Nena Daconte (13 de agosto) Los Brincos (15 de agosto) Todos en la plaza de las Vistillas. Quinta muestra de circo, teatro y música de calle: A pie de calle (del 9 al 15 de agosto en la plaza de los Carros) Drag queens castizas Lo mejor de la fiesta es nuestra limonada: vino blanco, fruta, refrescos, y un poquito de azúcar les de los gigantes de Isabel II, Fernando el Católico o Carlos III. Para la mayoría, lo mejor es el ambiente. Antonio Fragas revela el secreto de la fiesta: Nuestra limonada: vino blanco de buena calidad, fruta, algo de fanta de naranja y de limón y un poquito de azúcar Una receta a medias: Eso sí, no te digo las proporciones El chupinazo de salida de las celebraciones vino tras el ¡Vivan todos los madrileños! de Antonio Ozores y sobre la Plaza Mayor llovieron tiras de confeti. Algunas parejas ensayaban primerizos pasos de chotis a ritmo de Madrid, Madrid, Madrid... Víctor, un joven madrileño, sentenciaba: Madrid sigue siendo un pueblo con todo lo que ello supone