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ABC DOMINGO 29- -7- -2007 En portada s La seguridad del suministro eléctrico, de vuelta a la actualidad ECONOMÍAyNEGOCIOS 37 Mapfre asegura a Fecsa- Endesa y a REE y cubre los daños del apagón Axa Winterthur está adelantando a sus clientes parte de las indemnizaciones J. H. MADRID. Todos los afectados por el apagón de Barcelona tienen, según la legislación vigente, derecho a una compensación económica por parte de la empresa suministradora. La eléctrica tiene que aplicar un descuento en la factura del cliente del primer mes del año posterior al incidente, en este caso en enero de 2008. Pero, además de esta compensación, los responsables también tienen que hacer frente a los daños y perjuicios causados a los usuarios, como son la rotura de electrodomésticos, los alimentos estropeados o la pérdida de beneficios de los establecimientos comerciales. Mapfre, que ha reconocido que es la aseguradora de Red Eléctrica Española (REE) y de Fecsa- Endesa, las dos compañías eléctricas implicadas en el apagón, ha afirmado, a través de su vicepresidente, Domingo Sugranyes, que ellos son los que cubren los daños por el apagón, y que lo harán de la manera más rápida y eficaz que sea posible. La aseguradora no tiene todavía una estimación de lo que le puede suponer este siniestro, ya que las reclamaciones llegarán en los próximos días o semanas A pesar de su aparatosidad y del elevado número de afectados, Sugranyes lo considera como un siniestro normal y que no tendrá un impacto significativo en las cuentas de Mapfre, ya que ellos son los abridores de la póliza pero el coste del siniestro se va a diluir través de los efectos del coaseguro y del reaseguro. Según el vicepresidente de Mapfre, ellos están para pagar en estos casos. No es que nos gusten los siniestros, pero nuestro negocio es pagarlos y lo haremos lo más rápida y eficazmente que podamos Otra aseguradora, Axa Winterthur, señala que ya ha atendido a más de 130 siniestros en Barcelona por el apagón y que ha empezado a adelantar los pagos a sus clientes para posteriormente reclamárselos a los responsables. Según estimaciones de la propia empresa, el suceso podría haber afectado a unos 300 de sus clientes, con un coste total de las indemnizaciones de entre 150.000 y 200.000 euros. Una de las subestaciones eléctricas quemadas que dieron origen al apagón de Barcelona suministro para su municipio. Pedirá una conexión a su polígono industrial, pero no reivindicará una línea de alta tensión ni, mucho menos, una central eléctrica Atienza dice que ese problema se resuelve con medidas de compensación, con una explicación suficiente y con el mayor esmero en el tratamiento del impacto medioambiental de las infraestructuras. Nosotros hacemos estudios paisajísticos para buscar las localizaciones de menor impacto visual, pero algún impacto visual siempre tiene, es imposi- EFE ble de evitar Y añade que, en muchos casos, el efecto de la oposición y del rechazo a las infraestructuras sólo se termina de percibir cuando se produce un apagón Más información en: http: www. ree. es Fernando González Urbaneja UNA IDEA QUE TUMBÓ UN GOBIERNO ed Eléctrica nació a la vida mercantil en 1985, por mor de una ley 20 1984, con un gobierno socialista que asumió iniciativas trascendentes para el sector eléctrico en una de esas fases de crisis energética que quitan el hipo. Los socialistas querían ahorrar energía (eje central de su plan energético) y dar cumplimiento a algunas de sus obsesiones: nacionalizar la Red de Alta Tensión para cortar las alas a los eléctricos, vistos como plutócrata mandones, y paralizar el plan de instalaciones nucleares mediante la mal llamada moratoria nuclear que sigue en vigor y por la que los consumidores han pagado una buena factura des- R Fuentes Quintana quería nacionalizar la Red para ordenar y optimizar el sector, Oliart no lo tenía tan claro y consideraba que era políticamente inoportuna esa nacionalización de entonces. La nacionalización de la Red de Alta Tensión provocó un intenso debate en los gobiernos de la UCD desde primera hora. De hecho la primera crisis de aquel gobierno que mandó a casa al vicepresidente Fuentes Quintana y al ministro de Industria Alberto Oliart (luego repescado para otras carteras) tuvo como coartada o precipitante la Red de Alta Fuentes Quintana quería nacionalizar la Red para ordenar y optimizar el sector, Oliart no lo tenía tan claro y consideraba que era políticamente inoportuna esa nacionalización y que había otras alternativas para mejorar la eficiencia. Como es habitual en estos casos se creó una Comisión interministerial con cariz técnico (Punset, Centeno, Sanz Hurtado... para hacer una propuesta. Y como también es habitual los periódicos avanzaron las conclusiones antes de tiempo, tanto que se rompió la confianza, ya debilitada, entre los ministros escocidos por lo que consideraron presiones inaceptables y filtraciones no soportables. El gobierno hizo crisis, Abril Martorell sustituyó a Fuentes, Rodríguez Sahagún a Oliart y la suerte de la Red de Alta quedó aplazada para mejor ocasión. Tuvieron que llegar los socialistas unos pocos años más tarde para que el asunto volviera a la mesa del Consejo de Ministros, esta vez sin vacilaciones ni reservas. Así nació Red Eléctrica Española, una empresa nacional aunque con participación de las empresas del sector que aportaron sus activos de red al monopolio, para integrar bajo un solo mando la red existente de 400 y 220 kilovoltios y para desplegar nuevas líneas hasta los 35.000 kilómetros actuales. Más adelante Red Eléctrica (REE) salió a Bolsa sin por ello mermar el poder decisivo de los gobiernos de turno que han tenido siempre el mal gusto de relevar al presidente, aunque la prudencia de colocar a personas con un razonable nivel técnico. Con buenos beneficios (hasta el 20 de los ingresos) la cotización es buena y el perfil bursátil más parecido a un bono seguro y rentable que a una acción emocionante. REE es una empresa peculiar, con capacidad acreditada para invertir y hacerlo bien, con recursos, pero con tareas pendientes en no pocas zonas, con retrasos inversores heredados que necesitan tiempo y, quizá, más intensidad en las inversiones.