Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 29- -7- -2007 Crisis en el nacionalismo vasco LAS CARAS DE LA CONTIENDA Josu Jon Imaz presidente del PNV ESPAÑA 15 Joseba Egíbar cabeza del PVN guipuzcoano Fue elegido presidente del EBB (ejecutiva del PNV) en enero de 2004, en sustitución de Xabier Arzalluz. Se inició muy joven en la política como europarlamentario. Conoce bien a Juan José Ibarretxe, ya que fue portavoz de su gobierno y también consejero de Industria, Comercio y Turismo. De él dijo el ex presidente del PNV Xabier Arzalluz que sería mejor lendakari que presidente del partido. Pasó en enero de 2004 de ser el delfín de Xabier Arzalluz a quedarse como el representante de la vieja guardia derrotado por las nuevas generaciones del partido. Lidera el sector más radical del PNV y es quien mejores relaciones mantiene con la banda ETA y su entorno. Apoya al lendakari y al tripartito vasco y es contrario a pactar con los socialistas vascos en las instituciones. Íñigo Urkullu presidente del PNV vizcaíno Juan José Ibarretxe presidente del gobierno vasco Juan José Ibarretexe con Josu Jon Imaz, en la celebración del Aberri Eguna de 2006 datos para perjudicar al candidato, afín a Egibar. Tras más de 25 años al frente de las principales instituciones vascas- -salvo en la Diputación de Álava en las dos últimas legislaturas- el PNV ha logrado que no se movieran demasiado las alfombras, excepto cuando a alguien en el partido le ha interesado hacerlo. La batalla interna se desarrolla en un clima de máxima tensión, favorecida por lo ajustado de las posiciones de uno y otro sector y por el sistema asambleario, que dificulta el control de las bases por parte de los órganos de dirección. Los dos sectores tienen los mismos objetivos soberanistas, pero se diferencian en la estrategia para conseguirlos. La dirección del partido la dominan los posibilistas que buscan cómo avanzar lo máximo posible sin rupturas, mientras que en la oposición interna se encuentran los más radicales. Cuando se sometió a votación quien sería el sucesor de Arzalluz al frente del partido, proceso que culminó en enero de 2004 con la victoria de Josu Jon Imaz frente a Joseba Egibar, Imaz logró los 24 apoderados en la asamblea nacional correspondientes a Vizcaya, los 12 de Navarra, los 4 del País Vasco francés y los cuatro correspondientes a las extraterritoriales, mientras que Egibar obtuvo los 14 de Guipúzcoa y los 13 de Álava. No obstante, a pesar de que Imaz contó con 44 de los 77 delegados en la asamblea nacional que le ratificó como presidente de la ejecutiva del PNV Egibar sumó matemática, mente más votos en las asambleas municipales. Eso es posible porque quien gana en un territorio obtiene la totalidad de los apoderados de ese territorio, independientemente de que la victoria se haya producido por una asociación municipal o por treinta, lo cual no quiere decir que la totalidad de ese territorio le apoye. En Vizcaya, votaron a Imaz 115 asociaciones municipales, frente a 93 que se decantaron por Egibar; en Guipúzcoa, votaron a favor de Imaz 74 asociaciones, frente a las 120 que apoyaron a Egibar; en Álava 16 apoyaron a Imaz, frente a las 41 de Egibar. La votación en Navarra, que, pese a la escasa presencia del partido en ese territorio, cuenta con 12 apoderados en la Asamblea nacional del PNV resultó decisiva, con siete asociaciones a favor de Imaz y cuatro de Egibar. Con este sistema, quien domina la poderosa organiza- ABC ción de Vizcaya sólo necesita del respaldo de otro territorio para imponerse. Y así fue como lo consiguió Imaz, impulsado por el presidente de la ejecutiva del PNV de Vizcaya, Iñigo Urkullu, que ha crecido en el partido y que conoce a fondo su compleja maquinaria interna. El 1 de junio empezó el proceso de renovación de la ejecutiva que llegará hasta el 2 de diciembre con la elección del nuevo presidente del EBB. Si vuelve a ganar Imaz, será también de Vizcaya, donde están afiliados 25.000 de los 32.000 afiliados, de donde parta la candidatura a suceder a Ibarretxe. Sectores afines a Imaz están postulando candidatos para ese relevo, que se producirá en el 2009. Hay quien apoya al portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, pero también se baraja el nombre del diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao. El sector más radical mantiene su apoyo a Juan José Ibarretxe. El pistoletazo de salida para esa candidatura no se producirá hasta que no culmine la renovación de la ejecutiva del partido, en diciembre de este año. Si Imaz aumenta su respaldo respecto a hace cuatro años, la retirada de Ibarretxe se puede considerar segura. Dirige la poderosa organización del PNV de Vizcaya, en la que militan más del noventa por ciento de los afiliados del partido nacionalista. Forma parte de la generación que se ha criado dentro de las estructuras del PNV y es quizás quien mejor conoce los mecanismos internos asamblearios de la formación política. Tuvo el suficiente valor de enfrentarse de forma directa a Xabier Arzalluz para impulsar un candidato a su sucesión distinto del elegido por el veterano dirigente nacionalista y le ganó la batalla. Fue vicelendakari de José Antonio Ardanza y consejero de Hacienda antes de ser elegido, en marzo de 1998, candidato a lendakari por el PNV. En su primera legislatura hizo un pacto de Gobierno con Batasuna, que resultó fugaz, por lo que se vio obligado a adelantar las elecciones a los dos años y medio de mandato. Fue reelegido en 2001 y 2005 y ha gobernado siempre en minoría, incluso al frente del tripartito, con EA y EB- IU como socios. El proyecto soberanista del PNV para el País Vasco está bautizado con su nombre. Josu Erkoreka portavoz del PNV Xabier Arzalluz ex presidente del PNV El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados no empezó de cero en la política, ya que hasta hace poco su actividad principal era su ejercicio profesional como funcionario y letrado de la administración autonómica vasca, profesor de Derecho administrativo en la Universidad de Deusto y director del Instituto vasco de Administraciones públicas. Comparte con Imaz el talante negociador. Dirigió el PNV durante veintitrés años y en estos momentos no aparece en ningún lugar de honor en las celebraciones del partido, a las que suele asistir entre el público. Sorprende la forma en la que ha perdido toda influencia, tras resultar derrotado en la batalla interna por su sucesión. Su último papel en el PNV fue la defensa de la ponencia política que aprobó el partido en enero de 2004, en la que dejó su sello soberanista.