Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN DOMINGO 29 s 7 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro EL SOCIALISMO TOTALITARIO DE HUGO CHÁVEZ EL PNV Y LAS MENTIRAS DEL PROCESO I Rodríguez Zapatero ni el PSOE podrán quitarse de encima las informaciones publicadas ayer por el diario Deia -órgano oficioso del PNV- -utilizando el mismo recurso despectivo empleado contra Gara Esta vez, los datos detallados sobre las negociaciones políticas de los socialistas con Batasuna proceden del PNV y se publican en un medio de comunicación que no pertenece al entorno de ETA. Por otro lado, hay que recordar ahora los encendidos elogios de Rodríguez Zapatero hacia los nacionalistas de Imaz por su contribución y apoyo al proceso de negociación con ETA, lo que confiere a esta salida pública del PNV una autoridad política contra la que el PSOE no puede volcar su habitual tanda de descalificaciones. Con estas premisas, la información que ayer publicó el diario Deia -primera de una serie de entregas que hoy tendría continuación- -pone en un serio compromiso al presidente del Gobierno y al PSOE. No es que lo desvelado por el periódico nacionalista sea novedoso, ya que ABC adelantó buena parte de su contenido. Lo importante es que se trata de la versión directa de un interlocutor legitimado por el PSOE y por la izquierda proetarra, versión que confirma que el Gobierno y el PSOE sí llevaron a cabo una negociación política en toda regla con Batasuna, es decir, ETA, sobre los aspectos principales de la demanda etarra para el fin de su actividad terrorista. La cesión de Zapatero ha sido ésta precisamente: negociar con terroristas el futuro político del País Vasco y Navarra. Porque la información de Deia ratifica que el PSOE estaba dispuesto a negociar, y lo hizo, la situación institucional de Navarra, dando paso a órganos comunes con el País Vasco. De hecho, según lo publicado, PSE, PNV y Batasuna habían pactado completamente que en enero de 2007 se pondrían en marcha dos mesas políticas, una para el País Vasco y otra para Navarra. A esta última se incorporarían representantes del partido de los socialistas navarros. Que no se ejecutaran los acuerdos del PSOE con Batasuna y ETA no significa que no hubiera tales acuerdos. Que N no se constituyeran las mesas de negociación política no significa que no se acordara su existencia y sus cometidos. Estas son las cesiones de Zapatero a ETA: haber aceptado la falsedad del conflicto político haber sentado a ETA en la mesa de negociación y haber consentido pactar con terroristas el futuro político e institucional del País Vasco, Navarra y España. Zapatero y el PSOE han perpetrado contra la democracia española un engaño masivo, un abuso de confianza y una irresponsabilidad histórica. Los recientes éxitos policiales en la lucha contra ETA no compensan el fraude de estos cinco años de negociaciones y contactos clandestinos con los terroristas. El Gobierno debe responder políticamente y ha de ser Rodríguez Zapatero quien, aparcando su optimismo exultante por la macroeconomía del país, comparezca en una sesión extraordinaria del Congreso de los Diputados para dar cuenta de todas y cada de una de las negociaciones llevadas a cabo con ETA y Batasuna, incluyendo los compromisos adquiridos. Cualquier otra cosa es un desprecio al sistema democrático. Zapatero no tenía derecho a este juego de ocultaciones y engaños, que estaban poniendo en almoneda la costosa arquitectura constitucional, estatutaria y foral que sostiene el Estado español. Por su parte, el Partido Popular, cuya dirección nacional estaba ayer ausente, debe actuar con firmeza y sentido de la responsabilidad, exigiendo que el Parlamento se abra para debatir la actuación del Gobierno en estos años y exigir las responsabilidades políticas pertinentes. El mal trago para el PSOE no ha terminado. El PNV parece no estar dispuesto a pasar por cómplice de los socialistas en una gigantesca operación de fraude a la opinión pública. Al menos, los nacionalistas sí van a decir esta vez la verdad de que lo hicieron, no como en el Pacto de Estella. Su presidente, Josu Jon Imaz, quiere llevar hasta sus últimas consecuencias la catarsis que emprendió repudiando la consulta popular propuesta por Ibarretxe. Ahora le llega el turno a Zapatero y el PSOE, desvelados por un PNV imprevisible. LA DEBILIDAD DEL PSOE EN MADRID OS socialistas madrileños han cerrado su congreso extraordinario dando a la dirección nacional del partido la satisfacción de elegir a su favorito, Tomás Gómez, alcalde de Parla. Ahora falta comprobar que el nuevo secretario general del PSM sea capaz de cerrar definitivamente la crisis absoluta que provocó la derrota de Simancas y Sebastián en las elecciones locales y municipales del pasado 27 de mayo. La segunda tarea de Gómez- -aún más difícil- -es que el PSOE gane en Madrid, para lo que tendrá que luchar contra la impotencia endémica de su partido en la capital y la comunidad. El PSM se encuentra en un estado permanente de hipoteca por el tribalismo de sus diversas familias Esta fue la causa de que, en 2003, Simancas no pudiera ser investido presidente de la Comunidad, después de que dos de sus diputados se negaran a apoyarlo en represalia por unas cuitas de reparto de poder. En la actualidad, la situación se reproduce en Leganés, donde el PSOE gobierna de manera rocambolesca y gracias a un apoyo tardío de Izquierda Unida, que inicialmente permitió al PP ostentar la alcaldía. Ahora, cuatro concejales socialistas enfrentados con el nuevo alcalde podrían abrir la puerta a una nueva moción de censura que, cuando sea legalmente posible, restituya al PP en la alcaldía. La rotunda victoria de Tomás Gómez y la profunda renovación de la Ejecutiva del PSM en el congreso extraordinario L que ayer clausuró Zapatero era previsible, porque es lo que deseaba el aparato del partido, confiado en que las credenciales del alcalde de Parla- -el regidor con más apoyo electoral en España- -disuadirán a los perdedores. Sin embargo, muchos socialistas madrileños culpan de su penosa situación al empeño de la dirección nacional de teledirigir las candidaturas que concurren a los comicios locales. Joaquín Leguina decía en ABC el pasado viernes que Miguel Sebastián fue el segundo error de Zapatero. El primero fue Trinidad Jiménez, igualmente apuesta personal del presidente del Gobierno. A este análisis cabría añadir que los errores de Zapatero- -realmente graves teniendo en cuenta la importancia estratégica que los socialistas dan a Madrid- -también están favorecidos por las dificultades quetiene el PSOEpara encontrar candidatos que, hasta ahora, sabían que se enfrentaban a una derrota segura frente a Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz- Gallardón, cuyas gestiones al frente de la Comunidad y del Ayuntamiento no ofrecen opciones a la oposición. La elección de Tomás Gómez no ha servido para apaciguar del todo la situación del PSM: su victoria ha ido acompañada de denuncias de favoritismo e intromisión contra la dirección nacional, críticas que en el PSM suelen anticipar pugnas fratricidas, desilusionantes para sus electores y suicidas frente a la fortaleza de los máximos representantes del centro- derecha en Madrid. OS últimos acontecimientos confirman que el déspota venezolano ha perdido definitivamente los papeles. Sus apoyos más firmes- -dentro incluso del propio Ejército- -empiezan a lanzarle mensajes inequívocos de que no aprueban el rumbo por el que, como un caballo desbocado, está arrastrando al país. El portavoz ha sido el general Baduel, a quien Chávez le debe el haber sobrevivido a la crisis de abril de 2002, cuando se alzó al frente de los paracaidistas de Maracay e hizo caer como un castillo de naipes a la confusa autoridad cívico- militar que había asumido el poder en su lugar. Ahora ha sido también Baduel el primer uniformado en atreverse a levantarle la voz al mandatario venezolano, del que lo menos que se puede decir es que hace tiempo que no es capaz de distinguir los límites que debe respetar cualquier dirigente elegido democráticamente. Existe en Venezuela un mecanismo que, sin proceder de la época de Chávez, se ha convertido en objeto permanente de sus abusos: se llama Ley Habilitante y permite al presidente legislar en nombre del Parlamento en una serie de materias autorizadas previamente, y en determinadas circunstancias, por el propio legislativo. Lo que ahora pretende Chávez es una reforma constitucional que perpetúe la aplicación de la Ley Habilitante y, de paso, su propio mandato ejecutivo. Él lo llama socialismo del siglo XXI pero el plan no es otro que convertirse en dictador vitalicio. Chávez no ha engañado nunca a nadie: siempre dijo que tenía intención de celebrar como presidente el bicentenario de la batalla de Carabobo en 2021. Quienes creían que hablaba en broma no quisieron ver hacia dónde se encaminaba este militar golpista, pero ahora tienen la evidencia de cómo, una vez destruidos todos los mecanismos de la oposición, Chávez intenta crear un partido único e instaurarse a sí mismo de por vida al frente del país. A lo largo de la historia, esta secuencia ya se ha reproducido en términos parecidos y con idéntico resultado: la dictadura. Primero se eliminan los adversarios, luego los dudosos y después los que no mantengan una fidelidad ciega. Los que no tengan el coraje de oponerse a este intento de convertir a Venezuela en una mala imitación de la Cuba castrista saben ya que tendrán que resignarse a vivir encandenados a los caprichos de un hombre de dudosa salud mental, obsesionado por realizar su sueño de ser un segundo Bolívar. Como gestor, Chávez ha batido el record de despilfarro de toda la historia venezolana, y está llevando a un país extraordinariamente rico a la ruina absoluta. Al precio actual del petróleo y sin rendir cuentas a nadie, la riqueza que Chávez ha derrochado a espuertas es de proporciones faraónicas. Tal vez un día los venezolanos puedan saber exactamente la cantidad de lo que han perdido durante la era Chávez, pero lo más importante que están perdiendo es la libertad, y la libertad no tiene precio. L