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28 ESPAÑA SÁBADO 28 s 7 s 2007 ABC RELIGIÓN LA MISIÓN Jesús Higueras DE LOS MAYORES EL AMOR H ace pocos meses vino una persona a la parroquia a contarme que se había quedado sin trabajo, y que con cincuenta años ya no resultaba interesante para ninguna empresa, pues se le consideraba demasiado mayor. En nuestra sociedad, parece que lo que más se valora es la juventud, la técnica o la fuerza física, y sin embargo despreciamos la experiencia. Por el contrario, en la mente de Dios la experiencia es un grado muy importante en la vida. Tanto es así, que el Vicario de Cristo tiene ochenta años, y le obedecemos, porque Dios nos enseña a respetar las canas y a amar a los mayores. Estos días hemos celebrado la fiesta de San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús. Es verdad que cuidar a una persona mayor a veces puede ser duro, incluso puede sacar lo peor de nosotros... pero tenemos que reconocer que Dios ha querido que, en la estructura familiar, las personas mayores sean respetadas y atendidas por los más jóvenes. Llegar a cierta edad en fidelidad y manteniendo viva la fe a pesar de todas las cosas que a lo largo de la vida se han podido ver y que muchas veces han podido hacernos dudar, es realmente un don muy grande de Dios, aunque lo importante no es la cantidad de años que se vive, sino lo que se vive y cómo se ha querido gastar la vida. Las personas mayores son para nosotros una continua enseñanza de cómo mantenerse fieles en el amor, de saber luchar hasta el final y de no cansarse de mantener vivos unos ideales, de tal manera que despreciarlos o apartarlos sería una grave equivocación. Todos tenemos que plantearnos dos cuestiones importantes. La primera es saber envejecer. Estar dispuestos a aceptar que el paso de los años provoca limitaciones físicas e incluso psicológicas, y en ese sentido saber volver a ser niños pequeños, que dependemos un poco más de los demás cada día, dejando las soberbias y las autonomías personales. Y la segunda es sobre nuestro trato a las personas de más edad: si, realmente, hay un respeto por nuestra parte, y sobre todo, si hay aprecio y gratitud hacia ellos. Una religiosa conversa con personas mayores en un hogar de la Fundación Carrera, en Sevilla ABC La Iglesia y los abuelos Esta semana la Iglesia ha celebrado el Día de los Abuelos una jornada que busca reivindicar el papel de nuestros mayores en la sociedad, en la familia... y en la propia Iglesia, cuyas instituciones son pioneras en el cuidado de las personas mayores en nuestro país POR JESÚS BASTANTE FOTO NIEVES SANZ MADRID. El pasado jueves, 26 de julio, se celebró la festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de María y, por tanto, abuelos de Jesús. Con este motivo, desde hace nueve años, la Santa Sede aprobó la institución del 26 de julio como Día de los Abuelos después de avalar la iniciativa presentada por Mensajeros de la Paz. Su presidente y fundador, el padre Ángel García, subraya la urgencia de que toda la sociedad rinda un merecido homenaje a estos hombres y mujeres que tanto nos han dado así como sensibilizar a la sociedad respecto a la figura de los abuelos, para que se les valore y reciban el cariño y el respeto de su entorno, a la vez que hacer una llamada de atención sobre las necesidades y carencias de la población mayor Más de siete millones de españoles (el 17 de la población, según el Instituto Nacional de Estadística) tienen más de 65 años de edad. La gran mayoría de ellos son abuelos y abuelas, un colectivo muy olvidado, del que sólo se acuerdan los políticos cuando hay elecciones denuncia el padre Ángel. Con motivo de esta jornada, Mensajeros de la Paz ha presentado los resultados de una encuesta sobre las relaciones intergeneracionales y el cuidado de los niños por parte de este colectivo. Los abuelos son imprescindibles para la sociedad, y también para la Iglesia apunta el sacerdote. Ángel García critica cómo, en demasiadas ocasiones (sobre todo en verano) las personas mayores, incluso las válidas, son aparcadas en residencias, mientras que, durante el año, sin los abuelos sería impensable que los dos padres trabajasen y mantuviesen su nivel de vida Tal vez por eso, resulta más sangrante la situación de soledad y abandono en la que se encuentran muchos mayores. Para el padre Ángel, la soledad es la enfermedad que causa más muertes y más tristeza, y la más fácil de erradicar. Sólo se necesita un poco de tiempo El que dedican, a diario, el millón de voluntarios- -la gran mayoría de ellos, desde un compromiso cristiano- -que acompañan a las personas mayores a realizar sus gestiones del día, desde arreglar papeles a visitar al médico o hacer la compra. Cuando todavía estamos a vueltas con la ley de dependencia y los problemas que traerá consigo su financiación, no está de más recordar el indispensable papel de las instituciones de la Iglesia, que como reconoció esta misma semana el embajador de España en la Santa Sede, Francisco Vázquez, llegan adonde el Estado no es capaz de alcanzar En este y otros ámbitos, la Iglesia católica es pionera en el cuidado y atención social. En el caso de las personas mayores, son las congregaciones religiosas las que gestionan alrededor de un millar de centros en España, entre residencias, centros de día, dispensarios y hogares para enfermos. Mensajeros de la Paz es, junto con Cáritas, la principal asociación en el cuidado de los mayores, con más de 120 residencias repartidas por todo el Estado. En la encuesta citada, se resalta el papel básico de los abuelos en la organización de la familia. Así, el 89,2 de ellos ayuda a sus hijos en la vida cotidiana. Casi la mitad lo hacen varios días a la semana, y un tercio afirma cuidar de los nietos. La principal razón para ocuparse de sus nietos está en la incompatibilidad de los horarios de los padres (40,72 seguido de la falta de recursos económicos (35,33 y la ausencia de recursos sociales (14,37 La actividad más realizada por abuelos y nietos es el apoyo escolar, seguido del ocio y de la alimentación y la higiene de los niños. Un millar de centros Acuerdo con las cajas El obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, y el presidente de BBK, Xabier de Irala, firmaron ayer un convenio de colaboración estable y abierto en virtud del cual las cajas vascas aportarán durante este año 90.000 euros para la gestión del Centro de Día y de la Pensión Social de Cáritas, que atiende a más de 130 personas cada año. Además, se donarán 20.000 euros al proyecto de acompañamiento y apoyo a mayores no dependientes. Cáritas, Mensajeros y las congregaciones religiosas han marcado el camino en estos cuidados sociales