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64 40 www. abc. es cuarentagrados VIERNES 27- -7- -2007 ABC Katharina Wagner Directora de escena Para mí lo fundamental es generar discusión OVIDIO GARCÍA PRADA BAYREUTH. ¿Qué sintió al con- -Básicamente, un gran alivio. Me sentí enormemente satisfecha viendo a los cantantes distendidos y con una gran armonía entre la música y la escena. -Sí, claro. cluir el estreno de Los maestros cantores de Nuremberg te que ni siquiera quería mirarme a la cara, en tanto que otros se mostraron incluso entusiasmados. Me parece bien que la producción haya polarizado tanto. ¿Y su padre? ¿No oyó la reacción del público? ¿Fue la esperada? -Ehm... Me dio las gracias, sabiendo que ciertas cosas no le gustaron, pero mi padre es el director del Festival y no le conozco otra actitud en las jornadas de estreno. -Sí, más o menos la esperada, incluso quizá esperara más rechazo aún. Lo malo es que no haya discusión, sólo abucheos. Para unos la representación fue muy buena y para otros muy mala. Lo interesante es que se hable de ello. -Su montaje parecía una especie de parricidio escénico. (Sonríe) -Menea la cabeza, ya veo. Pero la contradicción con lo hecho por su padre apenas puede ser mayor. -Él sabe cómo trabajo. Por eso no entiendo esa argumentación. -No sé, nunca me he planteado que no se abucheen mis obras. Naturalmente, que el abucheo es algo peyorativo. No es nada agradable salir ante el telón para recibir una salva de muestras de rechazo. No se puede dar gusto a todos. Si fuera temerosa de ello no habría elegido esta profesión. ¿Prefiere abucheo o aplausos? -No, el punto clave es que él quería a alguien que hiciera algo distinto a lo suyo. Yo soy su hija doblemente: como persona y como directora. Decididamente, nunca me habría entregado la obra si hubiera deseado otra impronta. -Entonces, ¿se sintió feliz? ¿Acepta que ha realizado una desmitificación de Los Maestros cantores -Creo que la música permite la lectura que he hecho. ¿Y en la posterior recepción oficial? -Fue también muy controvertida. Las reacciones fueron extremas: para unos soy una incapaz, para otros otros soy una buena directora. Observé que nuevamente eran muy extremas. Interesante. -Para muchos el límite de lo tolerable fue la danza fálica del tercer acto, cuando las cabezas emblemáticas de la cultura alemana, como cabezudos, terminan arrojadas del escenario y sus autores quemados. -Los deporta la reacción, una cierta idea del arte. ¿No hay resonancias de la historia de esta casa? EPA -Sí, tuve la impresión de que había gen- -Ha vuelto a polarizar opiniones. ¿Resultó esto para usted una especie de catarsis? ¿Se siente liberada de ese complejo histórico? ¿Tiene modelos en la dirección escénica? -Naturalmente, aunque nunca puede darse por concluido. -Lamentablemente, en el III Reich lo único que se hizo fue censurar el arte. También aquí, naturalmente. Es la cuestión a abordar. Y por eso entonces esta ópera la escenificó sólo quien compartía una determinada concepción del arte.