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ABC MIÉRCOLES 25- -7- -2007 TOROS www. abc. es toros 83 El empresario de La México, Curro Leal, hospitalizado de urgencia en Madrid GUILLERMO LEAL MÉXICO D. F. El empresario de la Monumental de México, Curro Leal, tuvo que ser ingresado de urgencia el pasado lunes por la noche en una clínica madrileña, a causa de una pancreatitis. Según explicaron fuentes cercanas a Leal, que se encuentra estable dentro de la gravedad, le duele mucho el páncreas y le están haciendo unos estudios para ver exactamente qué tiene Curro Leal, que ahora ejerce de empresario en la Monumental capitalina, tomó la alternativa en 1973. Entre sus triunfos destaca el ser uno de los toreros que han cortado un rabo en La México. También pisó importantes escenarios en España, especialmente Barcelona, donde se presentó en 1977. Leal está en Madrid para iniciar las conversaciones con los apoderados de las principales figuras que quiere contratar para la Temporada Grande. José María Manzanares mostró sus cualidades en una buena faena a su primer toro SERRANO ARCE Una asolerada faena de Manzanares y la raza de figura de Hermoso SANTANDER Plaza de toros de Cuatro Caminos. Quinta corrida. Lleno de no hay billetes Dos toros de rejones de Fermín Bohórquez, bueno uno y parado otro; cuatro toros de Victoriano del Río para lidia ordinaria; más serios los dos primeros; extraordinario el 1 y bueno el último; mansos y manejables los demás. Pablo Hermoso de Mendoza, pinchazo y rejón (saludos) En el cuarto, rejón (dos orejas) Salió a hombros. José María Manzanares, de azul cielo y oro. Pinchazo bajo, pinchazo y estocada. Aviso (saludos) En el quinto, estocada. Aviso (leve petición y silencio) Cayetano, de azul turquesa y oro. Estocada tendida. Aviso (leve petición y saludos) En el sexto, pinchazo y media estocada. Dos avisos (palmas) Otras plazas Valencia Tendero se templa y corta una oreja Novillos de Collado Ruiz, bien presentados y de noble juego en conjunto. Juan Luis Rodríguez, ovación y silencio tras aviso. Miguel Giménez, silencio tras aviso y silencio. Miguel Tendero, que se templó y no redondeó por su fallo a espadas, vuelta al ruedo y oreja. Informa Francisco Picó. ZABALA DE LA SERNA SANTANDER. Cuatro Caminos colgó el no hay billetes con el cartel de la fórmula mixta. Pablo Hermoso de Mendoza, José María Manzanares y Cayetano protagonizaron el éxito de la taquilla que ojalá se hubiera repetido luego en el ruedo con la misma rotundidad. A mí particularmente no me cuadra mezclar los planos del rejoneo y el toreo a pie, pero Hermoso de Mendoza fue quien ejemplificó la raza, la ambición, la razón, o las múltiples razones, por la que se es figura. Las explicaciones búsquenlas en la última columna, en el desenlace de la crónica. José María Manzanares sigue engranando su particular puzzle de cualidades. A todo lo dicho sobre su toreo en esta temporada (empaque, majestad, estética maciza) sumó el sosiego y el reposo que otras tardes importantes echaron en falta. Manzanares, por los nervios o la responsabilidad, muchas veces se ataca demasiado; ayer respiró hondo con el buen toro de Victoriano del Río que estrenó el apartado de la lidia ordinaria. Pero de ordinaria nada tuvo la faena, que derrochó clase y cadencia, esa cadencia tan de la casa que consiste en torear con todo el cuerpo, irse con el toro en cada muletazo. Desde el principio José María Manzanares se contagió de la calidad templada que tenía Barbuquejo y lo meció en dos pases de la firma y uno descomunal de pecho. Asentado sobre los talones, la mano derecha recorrió un largo viaje en una serie creciente, ligada, de soberana estampa. Manzanares se cimbreaba con todo su empaque a cuestas antes de ofrecerse al natural. Uno de unos cuantos y un cambio de mano sobrenatural mantuvieron el tono; en la siguiente pudo o debió romperse más porque el toro ya se lo admitía a estas alturas de la obra. La trincherilla fue bello remate antes de cuajar una tanda en redondos sin solución de continuidad, con la embestida cosida a los flecos de la muleta hasta un despampanante circular final. Final precisamente es lo que tuvo la faena, lo que otras no han tenido: abrochó con unos ayudados por alto de colofón, de los de barrer el lomo con un codilleo que en Sevilla hubieran atrapado oles y parabienes. Todo contuvo solera y fue un todo bien construido, con su planteamiento, su desarrollo y su epílogo. Pero quiso matar en la suerte contraria y pinchó dos veces. A la tercera fue la vencida, y si la tercera hubiera sido la primera yo no estaría jugando ahora aquí a sabio al decir que el bravo toro pedía la suerte natural. Aparte del gusto visto, a Manzanares le faltó un paso adelante con el rajadito quinto. Ahora sí que mató de un espadazo en la suerte de los mansos. De los cuatro toros de Victoriano del Río, se jugaron por detrás los más terciados. Y así el sexto estaba unos cuantos puntos por debajo. Sacó, sin embargo, una embestida boyante. Cayetano anduvo tan fácil como despegado. Demasiado. Flojito también con un manso cinqueño de seria expresión y manejable. Muy en línea o fuera de cacho, a años luz del Cayetano de Barcelona en la reaparición tomista. Hermoso les demostró desde sus caballos, en otro plano, ya digo, cuál es el camino de una figura, el de llegar y mantenerse. Le arrancó literalmente las dos orejas a un toro muy parado de Fermín Bohórquez. Se iba de vacío. No podía ser. Y eso que la faena a su primero tuvo sones de triunfo, sobre todo con Silveti Pero cogió fría a la gente. Y luego la volvió del revés. Un figurón. Mont de Marsan (Francia) Bautista sobresale en accidentada jornada Toros de Moisés Fraile. Juan Bautista, oreja y silencio tras aviso. Castella, silencio tras aviso en ambos. César Jiménez, silencio en su lote. Por la mañana: novillos de Sánchez Arjona. Pepe Moral, silencio y silencio tras dos avisos. Rubén Pinar, oreja y división tras aviso. El Santo, vuelta en los dos. Resultaron heridos el banderillero El Madrileño y el picador Anderson Murillo.