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72 40 CULTURA Y ESPECTÁCULOS MARTES 24- -7- -2007 ABC Los Simpson POR FÉLIX ROMEO os Simpson son una serie coral, en la que han intervenido, desde hace casi veinte años, infinidad de personas y personajes. Pero detrás de lo que es ahora un imperio de hombres amarillos con cuatro dedos, hay desde siempre un cerebro nada gris: Matt Groening (Portland, Oregon, EE. UU. 1954) Formado en el hippismo y en el underground, vía universitaria, y también en la cultura pop audiovisual, tan apasionado por Walt Disney como por las series de la Warner y los personajes de Hanna Barbera, se largó a Los Ángeles porque quería ser escritor, aunque en seguida tuvo que coger los lápices para convertirse en humorista gráfico. Había un montón de narradores que le habían marcado y a los que quería emular: Mark Twain (a cuya obra Tom Sawyer ha dedicado episodios enteros en la serie) Joseph Heller, el autor de Trampa 22; J. D. Matt Groening, tras los hombres amarillos de Springfield L Salinger, al que, se dice, intentó incluso reclutar como guionista, y algunos clásicos del humorismo contemporáneo, como P. G. Wodehouse, James Thurber y S. J. Perelman. No sé si la pasión por Thomas Pynchon, el narrador invisible, había brotado ya en esa época, pero sin duda ha sido su escritor fetiche: ha salido en tres episodios, y siempre con una bolsa de estraza en la cabeza, para seguir preservando su rostro secreto. La huella literaria aparece continuamente en Los Simpson, y el propio Homer se convirtió en su viejo antepasado Homero para leer a Bart y a Lisa La Ilíada y La Odisea, pero no es el único bagaje cultural, ni mucho menos, que ha aportado Matt Groening a la mejor serie de dibujos animados para adultos de la historia. Fanático de la música, y de toda la música (Frank Zappa, su pasión de adolescente, el canto tirolés, los boleros de Pérez Prado, Captain Beefheart o las canciones tristes de Daniel Johnston) ésta ha estado muy presente en la serie desde el principio: Los Rolling Stones, organizando campamentos para pueblerinos que quieren sentirse jóvenes; Smashing Pumpkins, en un episodio delirante en el que Homer se dedica a parar bolas de cañón con el estómago; Tom Jones, cantando dulce y sexualmente a Marge; Aerosmith o Paul McCartney, con su mujer Linda, hablando de la comida vegetariana con su amigo El próximo jueves, día del estreno de Los Simpson. La película ABC regala a sus lectores el periódico oficial de Springfield- -doce páginas en español e inglés- elaborado por su creador, Matt Groening Apu, son algunos de los músicos que han aparecido en la serie. El homenaje continuo al jazz que hace Lisa con su saxo, que resulta irritante para la banda escolar de su colegio, marca la línea libérrima y al mismo tiempo armónica de Los Simpson. Una pasión que le ha llevado a formar una banda de rock and roll, The Rock Bottom Remainders, en la que también están los escritores Scott Turow, Amy Tan y el mismísimo Stephen King, a quien deben bastante los episodios más terroríficos de la familia de Springfield. Lisa es la más cultureta de la familia, pero no es la única que recibe el impacto de las artes. Homer es convertido en artista de vanguardia en un episodio: no consigue montar un kit de barbacoa, que acaba convertido en un amasijo de hierro y cemento, y cuando quiere desprenderse de él, es descubierto por la colonia cool de Springfield, con un look más sixtie que actual, que lo encumbra durante apenas un instante, hasta que sus chatarras se vuelven a convertir en chatarras. El arte de vanguardia, de todos los tiempos, ha decorado a menudo la serie. Dalí, el aduanero Rosseau, Miró, Escher, Degás, Munch, Picasso, Leonardo da Vinci... han sido expuestos con honores, sin renunciar por ellos a ofrecernos megainstalaciones artísticas: hay magia cuando Homer consigue convertir, aunque sólo sea durante unas horas, Springfield en Venecia, y los vecinos navegan en sus barcas viendo el mundo de una manera muy diferente. Los Simpson abrieron el camino a series de dibujos animados para adultos más gamberros y más irreverentes, como las muy famosas South Park y Padre de familia, pero la huella humanista de Matt Groening, la pasión por la vida que ha dejado en su serie, no se encuentra en ninguna otra: se puede prescindir de ella, sin duda, pero si sabes disfrutarla, la disfrutas doblemente. Más información sobre los Simpson: http: www. thesimpsons. com Arte de vanguardia El creador de los Simpson, Matt Groening, con sus personajes, en la premiére de la película en Springfield (Vermont) el pasado sábado REUTERS