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ABC MARTES 24 s 7 s 2007 Tribuna Abierta AGENDA 53 Jorge de Arco Escritor PAREJAS POÉTICAS EMANAS atrás, y al hilo de la reciente edición de la antología de la poetisa norteamericana Jane Kenyon (1947- 1995) -esposa del también poeta Donald Hall- recordaba yo en un artículo cómo a lo largo de la historia de la poesía, no han sido pocos los matrimonios que han compartido vida y pasión lírica. Tomando como punto de partida la pareja formada a mediados del XIX por los británicos Robert Browning y Elisabeht Barrett, el siglo que ya se nos fue tiene muy diversos ejemplos. Valga citar los de Silvia Plath y Ted Hughes, Barbara Frye y Charles Bukowski, Claribel Alegría y Darwin J. Flakoll, Fina García Marruz y Cintio Vitier, Aitana Alberti y Alex Pausides... y de entre los nuestros, los de María Luisa Gefaell y Luis Felipe Vivanco, Ernestina de Champourcin y Juan José Domenchina, María Guerra Vozmediano y Luis López Anglada; además de los que felizmente aún siguen entre nosotros, Francisca Aguirre y Félix Grande, Luz María Jiménez Faro y Antonio Porpetta, etc. recuerdo estas parejas poéticas es porque hace tan sólo unos días, llegaba a mis manos el poemario de Siri Hustvedt (Minnesota, 1955) Leer para ti que acaba de ver la luz en Bartleby Editores. Esta doctora en literatura inglesa, novelista y ensayista, está casada desde 1981 con el también escritor, Paul Auster (New Jersey, 1947) -galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras S No han sido pocos los matrimonios que han compartido vida y pasión lírica. Tomando como punto de partida la pareja formada a mediados del XIX por los británicos Robert Browning y Elisabeht Barrett, el siglo que ya se nos fue tiene muy diversos ejemplos. Valga citar los de Silvia Plath y Ted Hughes, Barbara Frye y Charles Bukowski, Claribel Alegría y Darwin J. Flakoll, Fina García Marruz y Cintio Vitier, Aitana Alberti y Alex Pausides... el pasado año- Sus veintiséis años de relación amatoria y literaria tienen un curioso nexo común y es el hecho de que ambos comenzaron escribiendo poesía, género que sin embargo, abandonaron hace ya más de dos décadas. Ysi lo original de Reading to you puede leerse ahora en versión bilingüe gracias a las certeras traducciones de las también poetisas Julia Piera y Chiara Merino. Apoyada en un versículo nostálgico, y en una sorpresiva prosa poética, Siri Hutvedt idea un volumen en el que se entremezclan las remembranzas de sus ancestros noruegos, los imposibles sueños de la infancia, las instantáneas de antiguos y exóticos paisajes, y muy diversos momentos autobiográficos que se disuelven en una misteriosa ficción. Todo ello, tamizado por la delicada condición de un decir frágil y cristalino: ora surrealista, Es extra- Publicadoen 1983 coneltítu- ño pensar que el infinito tenga seis lados ora sugeridor: El día que me miré al espejo no sabía que cuando uno besa es imposible ver nada; ciega la proximidad a medida que una cara penetra la otra. Es breve y sólo queda el estremecimiento del recuerdo... Hustvedt editó sus versos con veintiocho años. Después- -dicho queda- dejó de lado la poesía y entró de lleno en el mundo de la narrativa. En nuestro país se han publicado con notable éxito algunas de sus novelas, tales como Los ojos vendados (1994) El hechizo de Lily Dahl (1997) y Todo cuanto amé (1994) En una entrevista concedida hace dos años, recordaba las causas de aquel abandono lírico: Lo que ocurrió fue que yo leía mucha poesía de los grandes autores. ¡Me parecían tan geniales ¡Y, de pronto, cada línea que yo escribía me empezó a parecer insoportablemente Siri mediocre en comparación. Así que me trastorné y no pude seguir. Un profesor y amigo de la Universidad de Columbia me recomendó que hiciera escritura automática, como los surrealistas, que me sentara y escribiera sin parar, sin importar qué saliese. La misma noche que me lo dijo escribí treinta páginas. Pero nunca más fueron de poesía En 1997, la editorial Pre- Textos dio a la luz Desapariciones un florilegio de la obra poética de Paul Auster, que recogía una treintena de poemas que el escritor americano había pergeñado entre 1970 y 1979. Su quehacer, concebido entre espacios abiertos y herméticos, entre el confinamiento de la palabra y la libertad del hombre, se vertebró en la citada década en la que publicó cinco poemarios. En una entrevista afirmaba: Tengo abandonada del todo la poesía. No he escrito un poema en veinte años Al igual que su esposa, encontró en la prosa un mejor vehículo de expresión y su alejamiento de la lírica quiso, tal vez, dejarlo explicado con esta frase: No hay nada en el mundo que no pueda servir de material para una novela reconocen discutir mucho sobre sus textos. Su opinión para mí tiene más crédito que la de nadie en este mundo y creo que ella piensa lo mismo de mí relataba Auster. Releyendo sus versos (valgan los de él: Cada noche desde el silencio de los árboles, sabes que mi voz viene caminando hacia ti es fácil imaginarlos, tantos años después, felizmente juntos en el privilegiado barrio de Park Slope, en el Brooklyn neoyorquino. Ambos, Jean- Jacques Lafaye Escritor UN SUEÑO NUCLEAR inicios de este año 2007, nos llegó de Estados Unidos un rayo de sol inesperado, a través del llamamiento hecho por Henry Kissinger y George Shultz, que fueron ambos los astros de la fuerte diplomacia norteamericana, seguidos por altos oficiales de sus departamentos de Defensa, para un mundo liberado de sus armas nucleares (Hoover Institution, Stanford University) ¿Sería posible que en sus altos años los que fueron los abogados de la mayor superpotencia de la historia, apoyen tal esperanza magnífica? Tenemos que saludarles con gratitud, porque la primera llave de este sueño acogedor se encuentra en la voluntad futura de Washington. Y no dudemos que por este camino los Estados Unidos volverán a hacerse A No dudemos que por este camino los Estados Unidos volverán a hacerse amigos por todo el mundo, y contribuirán a una perspectiva de paz concreta amigos por todo el mundo, y contribuirán a una perspectiva de paz concreta. Pensar en el futuro es un deber, sacrificar nuestras nostalgias o comodidades, un imperativo. Porque nuestra herencia pertenece al porvenir de la esperanza. Siglo XXI, siglo de nuevos desafíos, sin equivalentes en el pasado. Básicamente porque en esta tierra, natural y limitada, la población se ha multiplicado, porque la información generalizada ofrece a cada región del abanico de las naciones un reflejo inmediato de las realidades ajenas, porque los hombres se sienten más solos y a la vez más conscientes de las amenazas globales, las cuales representan el eje de una comunidad universal. Entre estas amenazas, al lado de los peligros imprecisos de la ecología dañada, la más espectacular es la de un arsenal nuclear gigante, a partir del cual un conflicto o un accidente afectaría no sólo al progreso humano como tal, sino a la propia vida en nuestro planeta, el fin del porvenir. otro lado, el sector nuclear civil con vocación de crear energía, tiene mala fama, porque se le considera como otro aspecto del peligro nuclear. Lo que no es cierto, porque la energía nuclear se está convirtiendo en instrumento de salvación del progreso, frente a las energías fósiles, petróleo y carbón, en vías de rarefacción y agresivas para el clima. Para mucho tiempo, los expertos hablan de un siglo, hasta que aparezcan alternativas para satisfacer las exigencias energéticas de un mundo en pleno desarrollo económico y Por social con sus necesidades de consumo en perpetuo crecimiento, el sector nuclear civil representará la fuente de nuestro avance humanizador de las condiciones de vida. Su carácter de energía limpia lo hace indispensable para las economías del mundo, especialmente las que calificamos como emergentes Es un sueño, pero no es una utopía, simplemente buen sentido. Un desarme progresivo permitiría reanudar con la parte fecunda producción y acceso, bajo control internacional, para todas las economías del mundo que la necesiten a esta energía limpia de la invención genial o descubrimiento brillante de los científicos deudores de Albert Einstein. Creo en esta doble causa justa, porque la esperanza tanto como nuestro planeta es el único bien común a todos los seres humanos.