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6 OPINIÓN MARTES 24 s 7 s 2007 ABC AD LIBITUM EL SALTO DEL LADRILLO OS inventos políticos de José Luis Rodríguez Zapatero tienden a superar, en inutilidad y fantasía, los del profesor Franz de Copenhague en el TBO. Ahí está, en la cúspide de sus máximas creaciones huecas, el Ministerio de la Vivienda con el que, recién llegado a La Moncloa, realizó uno de los malabarismos demagógicos que tanta gloria le han dado frente a sus devotos y que, si Mariano Rajoy no lo remedia, le permitirán renovar su tiempo de Gobierno. En ese continente que, en función de las transferencias efectuadas a las Autonomías, no tiene contenido posible, colocó a María Antonia Trujillo, que, mientras duró en su carM. MARTÍN go, fue, ya que no una soFERRAND lución habitacional una magnífica promotora para la risa colectiva, algo muy de agradecer en un país trágico y negro como tiende a ser el nuestro. Ahora es Carme Chacón la que se encarga de no hacer nada- -es decir, todo lo posible- -al frente de tan despampanante invento de Zapatero y, seguramente para que no se note, el líder socialista no pierde ocasión para la pirueta dialéctica que sirva de paliativo verosímil al problema de la vivienda que tanto afecta a los jóvenes como preocupa a los mayores. Cualquier cosa menos abordar el problema y atacarlo en sus raíces con una rotunda liberalización del suelo y un marco legal que haga posible e incentive el alquiler de las viviendas. Del mismo modo que, en sus días, Manuel Benítez El Cordobés ante su incapacidad para el toreo hondo y los pases clásicos, inventó el salto de la rana, Zapatero aprovechó la clausura del Congreso de las Juventudes Socialistas para anunciar un gran salto ¡el salto del ladrillo! -para facilitar la emancipación y el acceso a la vivienda de un gran número de jóvenes. Yo no digo que no exista la piedra filosofal, pero aseguro que nadie la ha visto ni, mucho menos, ha podido experimentar con ella para tratar de convertir el plomo en oro. Será de celebrar que este Gobierno, o el que fuere, consiga paliar uno de los mayores problemas sociales que hoy nos afectan. Para colocarse una medalla que no le corresponde, Zapatero presumió ante los alevines de su partido de haber conseguido detener la escalada de precios en la vivienda. Confiemos en que su salto del ladrillo sea más solvente que su gratuita afirmación. El moderado frenazo de precios que contemplamos es hijo del mercado y no de la sabiduría gubernamental. Peor aún: es el anticipo de una crisis que generará paro en el que es, hoy por hoy, nuestro primer sector económico y el de mayor capacidad de empleo para inmigrantes. Ni tan siquiera en uso de su acostumbrada frivolidad, el líder socialista debiera conformarse con una apariencia que, cuando madure, pasará a ser un inmenso problema con muy inquietantes consecuencias. Por lo que llevamos visto, el gran salto que perpetra Zapatero no precisará una larga cinta métrica para medirlo. Bastará con un doble decímetro. POR OTRA PARTE CAMBIA EL CLIMA, NOSOTROS NO cambio climático, al tiempo que alimenta todas las calA para diez años que España suscribió en 1998 el deras que lo provocan. Ojalá fuera esa hipocresía astuProtocolo de Kyoto y hace poco más de cinco que ta de algunos países, que no tienen empacho en defenfue unánimemente ratificado por el Parlamento der la necesidad del libre comercio mientras se aferran español. En la historia reciente del Reino de España poal más rancio nacionalismo, pero me temo que en el cacas cuestiones han suscitado tanta unanimidad en la soso español sólo se trata de inconsciencia bobalicona. ciedad española: nunca nadie, desde ningún foro públiEn el no debate sobre Kyoto y sus consecuencias, tanco, levantó una voz crítica sobre Kyoto y los compromito positivas como negativas, para el bienestar económisos que, en su concreción europea, adquirió España. co del país y de su gente, sólo se ha permitido criLas advertencias razonables de gente razonaticar la insolidaridad de Estados Unidos, que, ble sobre la imposibilidad de que España cumdesde el principio, se negó a aceptar el Protocopliera esos compromisos eran formuladas privalo. Al ser la economía más grande del mundo, redamente y con miedo: nadie quería afrontar el sulta lógico que Estados Unidos sea el país que riesgo de ser arrollado por la maquinaria unánimás dióxido de carbono emite, aunque eso no imme de la corrección política, impuesta desde topida que sus emisiones per cápita sean inferiodos los extremos del arco parlamentario y extrares a las españolas. Pero precisamente a partir parlamentario: nadie discute la ley de la gravede ese no el debate climático ha tomado condad y nadie discute Kyoto; punto pelota. JOSE M sistencia en la sociedad norteamericana. Y por Como no se puede discutir, nadie lo discute, GARCÍA HOZ el contrario, la unanimidad española es la que pero los datos están ahí: de entre todos los países ha impedido una reflexión colectiva que acabara por abajo firmantes de Kyoto, España es el que menos ha crear una verdadera conciencia de la gravedad y los lícumplido con sus compromisos, de forma que entre 1990 mites del problema. y 2005 sus emisiones de gases de efecto invernadero Prestar oídos sordos al problema- -como, por cier- -los que contribuyen al supuestamente terrorífico e into, hizo el Gobierno hace dos semanas al aprobar un minente calentamiento del planeta- -han aumentado insustancial programa de medidas no menos insusmás del triple de lo libremente comprometido por el Gotanciales- -no supone que el problema no exista, ni bierno y unánimemente aprobado por el Parlamento. Y tampoco que se vaya a solucionar por sí solo. Llegará cuando, en abril de 2002, el Congreso de los Diputados voun día no muy lejano, concretamente el año que viene, tó unánimemente la adhesión a Kyoto, España ya había en el que el problema se presentará de repente y la renunciado de hecho a los objetivos de Kyoto. Unión Europea presente de golpe la factura de la borraNo estamos ante una nueva manifestación de la recuchera energétical, y España deberá optar entre paralirrente dicotomía entre la España oficial y la real, ni del zar una parte sustancial de su aparato industrial o paensanchamiento de la brecha que separa a la clase polígar unas cantidades de dinero insoportablemente tica del común de la gente. Eso ocurrió en asuntos como grandes para obtener los derechos de emisión que comel apoyo a la intervención militar en Irak, o en la aprobapensen el exceso. ción e inmediata derogación del Plan Hidrológico NaLa única ventaja del drama que se avecina es que nincional o incluso la ley antitabaco y el estatuto de Catalugún partido podrá reprochar al otro su falta de visión y ña. Para mí tengo que se trata de algo diferente y más de decisión para hacer los deberes energéticos. Los dos grave: la española es una sociedad, incluidos sus dirihan sido igualmente inconscientes e irresponsables. gentes, que ha renunciado a pensar y, por tanto, no enSon las ventajas del consenso y de la unanimidad. cuentra contrasentido alguno en vociferar contra el L V