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Lunes 23 de Julio de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.458. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LA POSIDONIA Q Borja Vivas ejecuta el difícil y arriesgado número del doble mástil, en el que se está especializando en Pekín Las acrobacias de Borja en China Tras dedicarse al teatro, el joven barcelonés Borja Vivas es el único español que está formándose en la Compañía Nacional de Acrobacias de China, que cada año sorprende con nuevos alardes TEXTO Y FOTO: PABLO M. DÍEZ or la espectacularidad de sus números, las inverosímiles acrobacias chinas atraen cada año a equilibristas de todo el mundo que acuden a este país para conocer sus secretos mejor guardados. Es el caso de Borja Vivas, un joven barcelonés de 25 años, que es el único español que está formándose en la célebre Compañía Nacional de Acrobacias de China. Su academia, de donde salen los mejores especialistas, es el último destino en el que ha recalado Vivas, un trotamundos que ya ha pasado por varios centros de Cataluña como la Escuela de Estudios de Teatro y la Escuela del Timbal. Allí hice un curso de clown con Merche Ochoa recuerda el joven, quien empezó a practicar acrobacias a los 18 años en la Escuela Los Hatenas. Tras adquirir una gran habilidad en los ejercicios verticales, de saltos y aéreos, Vivas tuvo la oportunidad de actuar en el Fórum de Barcelona, formando parte de la compañía Infima Lapuça. Con la experiencia adquirida, y gracias a su más que probada flexibilidad, dio un nuevo salto en su vida que le llevó a Palestina en 2005. En este castigado territorio tan necesitado, entre otras cosas, de sonrisas, desembarcó con Payasos sin Fronteras para aportar un poco de esperanza y diversión a los niños que sufren el largo conflicto que enfrenta a israelíes y palestinos. Un año más tarde, y con la misma ONG, hizo el petate, cogió su peluca y su nariz postiza y enfiló hacia la otra punta del planeta en dirección a Guatemala, donde permaneció hasta julio de 2006 haciendo reír a los más desamparados. Fue entonces cuando, después de regresar a España, optó por dar a su existencia otro giro propio de un contorsionista. Estaba buscando algo nuevo en el campo de las acrobacias, por lo que decidí que tenía que venir a China porque éste es el mejor país para aprender, junto con Rusia y Cuba, gracias a su larga tradición relata Borja, convencido de que aquí puedo aprender algunos números únicos en el mundo Entre ellos, destaca la esforzada actuación en el doble mástil, en la que se está especializando, que consiste en impulsarse un metro de un palo a otro ayudándose sólo con las piernas. Para ello se entrena casi nueve horas diarias siguiendo la sacrificada rutina a la que están acostumbrados los acróbatas chinos, quienes suelen empezar de niños porque heredan el oficio de sus padres. Estos ejercicios son muy bonitos, pero muy dolorosos confiesa Vivas, quien se ha marcado como objetivo dominar a la perfección el doble mástil para entrar en el prestigioso Cirque du Soleil el próximo salto de este especialista español en acrobacias chinas. P uien haya pasado algún verano de su infancia en el Mediterráneo, recordará que los días en los que soplaba el levante, había un lugar de la playa en el que se acumulaban unas cintas que parecían serpentinas negras que llamábamos algas, y entre las que daba no sé qué meter los pies. Se juntaban estas cintas oscuras en la orilla y, al secarse, saltaban entre ellas las pulgas marinas y, con el sol, como las sábanas puestas a clarear, se volvían blanquecinas y crujientes, por lo que se utilizaban para embalar en cajas de madera la loza y la cristalería y de ahí que, a estas hojas aplanadas, se las llamara alga de vidrieros Pero no son algas, sino plantas de origen terrestre que viven bajo el mar, y bajo el mar tienen raíces y dan flores claras y frutos como aceitunas, igual que si estuvieran bajo el más despejado de los cielos. Se llama esta planta Posidonia oceánica y, al contrario de las algas, es una especie de crecimiento muy lento. Seguro que también recordamos de ella una suerte de cantos rodados de fibra parda llenos de agua y de arena, en ocasiones grandes como pelotas de tenis, que llegaban a la orilla y que son los nervios rotos, aovillados por las olas, de la Posidonia oceánica, la cual se mece con sus hojas largas bajo el agua formando praderas en las que se refugian como pájaros, las salpas y otros peces. Me pregunto si el Don Pedro las está aplastando. Si su contaminación las mata, porque la Posidonia es tan sensible que ya casi sólo vive en las playas de la memoria de nuestra infancia. Lo que se puede llevar el Don Pedro sin moverse del fondo, es un tesoro.