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ABC LUNES 23- -7- -2007 Primera rebelión interna contra Cameron, que pierde fuelle en las encuestas 29 Los estratégicos votos kurdos Formarán grupo parlamentario propio y serán cruciales en una Cámara dominada por los islamistas. ¿Se atreverá Erdogán a pactar con los que están acusados de connivencia con los terroristas del PKK? POR E. SERBETO ANKARA. Una veintena de representantes kurdos han hecho su entrada en el Parlamento turco gracias a una estratagema que les ha permitido sortear el techo del diez por ciento que impone la legislación para todos los partidos. Desde hace 13 años, los activistas kurdos han estado burlándose de los obstáculos que les ponían las leyes, a pesar de que la primera vez que llegaron a entrar en el Parlamento los diputados fueron desposeídos de su inmunidad y encarcelados al primer discurso por atentado contra la dignidad de la patria. Cada partido que fundaban era ilegalizado y ellos automáticamente fundaban uno nuevo para eludir la prohibición, en los meses que duraba el procedimiento judicial para eliminar al anterior. Luego, en Ankara, impusieron el diez por ciento, lo cual parecía impedir que volvieran a entrar de nuevo en el hemiciclo. Pero lo único que ha hecho esta medida es complicar la vida de los demás partidos pequeños, que han desaparecido del escenario parlamentario en beneficio de los islamistas del AKP. La última solución que han encontrado es darse de baja del Partido para una Sociedad Democrática- -antes de que sea ilegalizado por sus relaciones con los terroristas de la guerrilla independentista del PKK- -y presentarse como independientes, en cuyo caso sólo tienen que ganar en la circunscripción donde se presentan. La situación es tan peculiar que muchos de los dirigentes de los partidos pequeños que son legales y nada sospechosos de otras veleidades alejadas del kemalismo, han hecho lo mismo y se han apartado de los partidos que dirigen para presentarse como independientes, para salvar al menos el escaño propio. En el Kurdistán, como la mayoría de las mujeres son analfabetas y los candidatos no pueden tener un símbolo que los identifique, se han inventado unas cuerdas con un nudo, para saber cuál de los nombres debían señalar. Con veinte diputados pueden formar hasta un grupo parlamentario propio, y con el ojo de la Unión Europea vigilando no es probable que los jueces se atrevan a volver a expulsarlos de la Cámara. Es más, si fuera el caso podrían llegar a ser cruciales para Erdogán, con quien tienen en común su aversión por el kemalismo. Para el primer ministro sería un coste político muy peligroso, por ejemplo, pactar con los kurdos la elección del presidente de la República, por más que aritméticamente le saldrían las cuentas. Para los militares sería el colmo de la humillación, que les impusieran un comandante en jefe bendecido por sus dos enemigos: los islamistas y los nacionalistas kurdos. El primer ministro Erdogán celebra la victoria junto a su mujer Emine económicas del FMI. Cuando contemplamos Turquía desde Europa, a menudo tendemos a confundir laicismo con democracia. Pero la realidad es que el padre de la patria y del laicismo turco, Kemal Ataturk, gobernó en régimen de partido único con mano dura, política económica dirigista y laicismo impuesto por el Ejército. El régimen, después, evolucionó, pero a quienes de verdad benefició fue a una élite occidentalizada que seguía aprovechando las ventajas de una economía dirigida a la vez que, en las escuelas, adoctrinaba que cualquier exhibición religiosa era un primitivo atavismo propio de gente sin cultura ni educación. Detrás del actual enfrentamiento político emerge también la pugna entre la aristocracia del laicismo, que siempre ha dado por garantizado su poder, y una emergen- AP Alberto Sotillo EL OGRO ISLAMISTA os islamistas turcos suscitan temores apocalípticos, despiertan ancestrales fantasmas, como si un nuevo Solimán pasado al fundamentalismo volviese a amenazar a Europa. Pero la paradójica realidad es que estos islamistas han formado el gobierno que más legislación europea ha adoptado en la historia de Turquía y que con mayor rigor ha seguido las ortodoxas recomendaciones L te clase media y media- baja asociada al islamismo. Muchos de los actuales islamistas tienen un origen radical. El fundamentalismo tampoco ha desaparecido. Pero, ya que hablamos de paradojas, nos podemos encontrar con que, muy probablemente, un gobierno laico seguiría una política menos occidental que la de los islamistas. Sobre todo, si los primeros se alían con los nacionalistas, muy crecidos al socaire del desastre iraquí. A menudo se dice que islam y democracia son realidades antitéticas. Pero no es el caso de Turquía. Aunque aún sea largo el camino a recorrer, los islamistas turcos han sido más formales con la democracia, más ortodoxos con la economía y más transigentes con las minorías que los laicos. A veces, europeístas; a veces, ligeramente ultramontanos. El dilema de Irak La diputada Leila Zana dice que su partido luchará para crear una república kurda dentro de Turquía De todos modos, lo que debe esperar Erdogán de esta novedad parlamentaria es una complicación continua. Mientras por un lado tiene pendiente la decisión de si lanza o no al Ejército contra los escondites del PKK en el norte de Irak (el primer ministro iraquí es esperado en Ankara para intentar evitarlo) los activistas nacionalistas se preparan para empezar a pedir el reconocimiento de su lengua y sus características identitarias. Leila Zana, la más famosa de ellas y que fue encarcelada por hablar en kurdo en el Parlamento, ya dijo el mismo sábado por la noche que lo que piensan hacer es cambiar las cosa y crear una república kurda dentro de Turquía un anatema de tal calibre que los medios turcos ni se atrevieron a difundir.