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16 ESPAÑA Nacionalismo radical en Galicia LUNES 23 s 7 s 2007 ABC Galicia se enfrenta a su kale borroka Un grupúsculo de jóvenes radicales siembra el temor esporádicamente en la comunidad gallega con sus acciones, que llegaron al extremo en la festividad del Apóstol en 2005 s Las Fuerzas de Seguridad están alerta ante la posibilidad de que los independentistas reediten aquella acción el día 25 POR ÉRIKA MONTAÑÉS SANTIAGO DE COMPOSTELA. El comisario jefe de la Policía Nacional en Santiago, la edil municipal de Seguridad y Tráfico, incluso varias fuentes de Interior. Varias caras públicas con responsabilidad en Seguridad consultadas por ABC tienen la misma reacción cuando se les pregunta por una posible acción terrorista perpetrada por grupúsculos nacionalistas radicales gallegos en la capital de la comunidad por estas fechas, en plenas fiestas mayores de Santiago y con una cita clave en el calendario: el próximo 25 de julio, Día de la Patria Gallega El mutismo es absoluto, y, cautelosos, siguen la instrucción que se les ha dado de no alimentar una alarma que sólo haría daño a la ciudad en sus días más importantes del año. Peligra el bien turístico, el que más ingresos reporta a la urbe. Y la tranquilidad de sus vecinos. Pero fuentes de la lucha antiterrorista no opinan lo mismo. Creen que, dadas las últimas apariciones en escena de los activistas englobados bajo el nombre de Resistencia Galega podrían dar un salto cualitativo en vísperas de esa festividad del Apóstol. El refuerzo de la investigación del colectivo de mozos radicalizados que pregonan el terrorismo de baja intensidad en Galicia fue confirque a pesar de que no se dispone de información que nos lleve a pensar en ningún acto de esos grupitos los antecedentes han obligado a incrementar la seguridad en la ciudad. Un paseo por los aledaños de la plaza del Obradoiro, sobre la que se alza la catedral compostelana, permite comprobarlo. ¿A qué antecedentes aludía el alcalde socialista? Como ha ocurrido en el resto de España, el llamado Plan Verano del Ministerio del Interior ha aumentado el despliegue de efectivos policiales en centros neurálgicos de las ciudades y en puntos de toda la costa, en el marco de la alerta nivel 2 decretada una vez que ETA abandona su efímero alto el fuego A mayores de ese dispositivo, Marta Álvarez, concejal de Tráfico en Santiago, corrobora los refuerzos de una docena de agentes de la Policía Local los días 24 y 25, es decir, mañana y pasado. La Policía Nacional hará lo propio. Hoy, el entorno de la catedral está tomado literalmente por agentes que no quieren que se repita lo vivido el 23 de julio de 2005. Fue entonces cuando apenas 48 horas antes de la solemne celebración en Santiago, los activistas del grupo Resistencia Galega aparecieron en la campaña electoral autonómica- -el PP había ganado el 19- J anterior, aunque PSOE y BNG están en negociaciones para sentarse en la poltrona de la Xunta de Galicia- -y en las fiestas de Santiago. Dos pájaros de un tiro. Volaron con más de tres kilos de explosivo un cajero de la sede de Caixa Galicia y provocaron cuantiosos daños materiales. Nadie resultó herido, pero esa semana las visitas 2005 en la retina La lucha armada La lucha violenta en Galicia fue patentada en torno a 1980 por el Ejército Guerrillero del Pueblo Gallego Libre, liderado por el metalúrgico Antom Arias Curto y autor de unos 90 atentados, entre ellos la voladura del chalé de Manuel Fraga en 1988 y del asesinato en 1991 de un agente de la Guardia Civil. Tras varios golpes policiales, la guerrilla desapareció en 1993. Nació en 1995 la Asamblea de la Juventud Independentista, desgajada del núcleo radicalizado de la UPG en el BNG, y que se entronca con la ideología marxista de Nós- Unidade Popular, una organización política encabezada por Carlos Morais y que pretende ser la Batasuna gallega. Pero AMI no se resistió a explotar exclusivamente la vía política y opta por la violencia. En 2005, se confirma que hay un grupo escindido de AMI, Resistencia Galega, que extrema sus acciones. No existe organización entre sus miembros, pues actúan por cuenta propia. mado el pasado mes de mayo por el delegado del Gobierno en la región, Manuel Ameijeiras, mientras que recientemente el regidor compostelano, Xosé Sánchez Bugallo, ratificaba de turistas a la ciudad se resintieron notablemente, y cundió el temor entre la población oriunda. El recrudecimiento de esa presencia testimonial o residual -como las autoridades la definían hasta el momento- -de las algaradas del nacionalismo radical era palpable, y parecía consecuencia irrefutable del Manifiesto de Resistencia Galega divulgado, a través de una web brasileña, sólo tres días del atentado. En ese manifiesto se comprobaba que Resistencia Galega no quería suscribirse bajo siglas ni nombres sino que aglutinaría a ciertos grupos que actuaran por cuen- ta propia en contra del capitalismo y la liberación nacional y social como objetivo. En ese documento, hablaban de la autodeterminación colectiva como meta, y de la democracia como el enemigo a combatir. Fragmentos como La normalidad democrática española es un hecho histórico que administra nuestra muerte como nación, impidiendo que las nacionalidades se conviertan en realidades, frustrando históricamente el deseo y la necesidad de soberanía a través de la retórica, la burocracia y legalidad impuesta o En Galicia, desde 1974, una parte del nacionalismo gallego