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38 INTERNACIONAL DOMINGO 22 s 7 s 2007 ABC HORIZONTE Ramón Pérez- Maura Guerra fría en Londongrado En el Reino Unido viven 400.000 rusos, muchos de ellos enemigos de Putin, a los que el espionaje del Kremlin sigue los pasos bajo pasaporte diplomático POR EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. La tensión diplomática entre Londres y Moscú no es casual. La capital británica acoge la principal colonia de exiliados rusos críticos con el presidente Vladimir Putin y el mayor enjambre de espías a cargo del Kremlin después de EE. UU. muchos de ellos dedicados a seguir los pasos de los enemigos del régimen ruso. Nombres como el del oligarca Boris Berezovski, el del político checheno Ahmad Zakáyev y el del ex espía Oleg Gordievsky, afincados en Londres, están en la lista de extradiciones solicitadas por Moscú y denegadas por el Reino Unido. Otro enemigo clave de Putin era Alexánder Litvinenko, asesinado en noviembre pasado. El caso Litvinenko ha expuesto ante la opinión pública el entramado formado por esos exiliados, la persecución a la que les somete el espionaje ruso y las contraoperaciones que llevan a cabo los servicios de seguridad e inteligencia británicos para impedir que se produzcan muertes sospechosas. Esto ello dibuja un Londongrado en el que episodios de la Guerra Fría vuelven a su apogeo. PODER Y DINERO RUSO EN INGLATERRA ZAFARRANCHO ANTIEUROPEO os europeístas nos vemos con frecuencia en la tesitura de tener que defender las virtudes de la UE frente a euroescépticos que argumentan malgastos de las arcas comunitarias. Con frecuencia sus puntos son forzados y rebatibles. Por eso resulta especialmente indignante que desde la Comisión se les dé argumentos. Cada semana recibo revistas comunitarias. Su interés suele ser gaseoso. Son una pérdida de tiempo para el editor, de dinero para el contribuyente y de papel para la humanidad porque el receptor, las más de las veces, las archiva en la papelera sin abrir. Un veterano europeísta me ha hecho llegar el ejemplar numéro 45 de Single Market News Entre la portada y la contraportada hay 22 páginas. De ellas hay diez en las que aparecen fotografiadas personalidades de la UE. Hasta ahí, nada reseñable. El problema surge cuando uno se da cuenta de que en siete de esas diez páginas aparece retratado el director general de Mercado Interior, Jörgen Holmquist, responsable último de la publicación. Así, el sueco Holmquist firma el editorial de apertura en la página 3 en el que nos explica los progresos que ha hecho el mercado único en el semestre que lleva al frente de su dirección general. Para que no haya dudas, su rubrica es ilustrada con un retrato suyo. Como él mismo no se debe de fiar de su capacidad para redactar sus éxitos, unas páginas más adelante aparece una entrevista con él, ilustrada con tres fotos suyas en diferentes poses, en la que confía en las habilidades de un periodista- -anónimo- -para extraerle lo más sustancial de sus logros. No se crean que lo consigue. En otra página aparece una foto de Holmquist con el comisario de Mercado Interior, Charlie McCreevy. Por una vez aparece con su jefe, no sea que se moleste. En fin, este tipo de panfletos son munición perfecta para los euroescépticos, que se cargan de razones. Dado que todos los suecos hablan inglés, pero casi ningún europeo habla sueco, agradeceríamos al señor Holmquist que próximos números de la revista se editen sólo en sueco. Su familia disfrutará igual y a los euroescépticos les será más difícil entender. L AFP REUTERS EPA multimillonario ruso tras el colapso soviético. Ha llamado a usar la fuerza contra el Kremlin y acaba de sobrevivir a un intento de asesinato. Boris Berezovski. Primer Roman Abramovich. Oligarca energético y propietario del Chelsea. Principal figura de la élite rusa residente en la capital británica que mantiene buenas relaciones con Putin. ministro y general del Ejército checheno en la primera guerra de Chechenia. Rusia le acusa de haber estado detrás del secuestro del teatro Duvrobka. Ahmad Zakáyed. Ex actor. Fue Consecuencias económicas En el Reino Unido viven 400.000 rusos, frente a los 6.000 británicos que residen en Rusia. Eso da cuenta de la diferente consecuencia que puede tener la decisión de ambos países de limitar la concesión de visados a los ciudadanos del otro país. La medida se aplicará de momento sólo al personal oficial, bajo sospechas mutuas de que ambos Gobiernos se remiten espías bajo coartadas oficiales; su extensión a los ciudadanos comunes dañaría enormemente al creciente flujo de rusos que buscan nuevas oportunidades en suelo británico. La crisis amenaza también las relaciones económicas. En la Bolsa de Londres cotizan empresas rusas por valor de 30.000 millones de dólares, frente a los 5.500 millones de dólares invertidos por compañías británicas en Rusia. Una guerra comercial reduciría las exportaciones rusas al Reino Uni- do, valoradas en 8.277 millones de euros, tres veces más que los 2.776 millones de dólares de la exportación británica a Rusia, pero al mismo tiempo dejaría a los británicos con el sector energético desguarnecido, pues el 44 por ciento del carbón y el 13,6 por ciento del petróleo que llega proviene de Rusia. No toda la inmigración rusa en Londres está formada por exiliados. Como ejemplo, el caso del multimillonario Roman Abramovich, una de las mayores fortunas del mundo. Magnate energético en buenas relaciones con Putin y gobernador de la provincia de Chukotka, Abramovich se ha hecho un hueco en la sociedad londinense como propietario del Chelsea. Es uno de tantos que hicieron su fortuna en el desaguace de la URSS y ahora buscan los lujos de la capital británica. Abramovich creció en su día a la sombra de Berezovski, pero sus intereses divergieron por opiniones opuestas en la creación de Yukos, el gigante energético ruso. Una docena de antiguos directivos de Yukos han buscado asilo en el Reino Unido, como su ex vicepresidente Alexánder Temerko, y los altos cargos Dimitri Maruyev y Natalia Chernishova. La extradición requerida por Mos- Espías británicos y rusos protagonizan un juego de espionaje y contraespionaje en la capital londinense cú por fraude ha sido bloqueada por los tribunales ingleses. Los servicios secretos británicos creen que más de treinta espías rusos con carnet diplomático en el Reino Unido, lo que supone la quinta parte del personal oficial, siguen los pasos de esos disidentes. Su función se extiende también al espionaje industrial y científico. No es de extrañar que la primera medida británica contra Moscú por no extraditar a Lugóvoi, a quien la Fiscalía británica acusa del envenenamiento de Litvinenko, haya sido la expulsión de cuatro diplomáticos dedicados a tareas de inteligencia. ABC. es Galería de imagenes sobre la crisis entre Londres y Moscú en abc. es internacional Serbia celebra el fracaso de la ONU en la aplicación del plan para Kosovo SIMÓN TECCO CORRESPONSAL LIUBLIANA. El Gobierno de Serbia se manifestó ayer satisfecho por el retiro de la sexta propuesta de resolución, redactada por la UE y Estados Unidos para ser aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y destinada a desbloquear el proceso de negociaciones sobre el estatus definitivo de Kosovo. El retiro de la propuesta de resolución, significa el triunfo de la justicia ante el intento de querer sustraerle a Serbia una gran parte de su territorio El viernes y después que Rusia y China rechazaron por enésima vez una resolución transitoria previa a la decisión definitiva, el Consejo de Seguridad, suspendió las negociaciones. Frente a esto, Estados Unidos y la UE decidieron traspasar el caso a manos del Grupo de Contacto, integrado por EE. UU. Gran Bretaña, Alemania, Francia, Rusia e Italia. Decisión que el presidente de Serbia, Boris Tadic, comentó ayer afirmando que el Grupo de Contacto no puede determinar el estatus definitivo, es decir, autorizar la independencia de Kosovo. Tal decisión es de exclusiva competencia del Consejo de Seguridad para que pueda tener el respaldo del derecho internacional sentenció. Pero el interrogante es si habrá o no nuevas negociaciones o se pasará directamente a declarar la independencia de Kosovo.