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18 ESPAÑA Debate interno en el PP s Análisis DOMINGO 22 s 7 s 2007 ABC De la Vega esgrime ahora contra el PP la guerra del fútbol y Pinochet S. S. MADRID. El secretario general del Partido Popular, Ángel Acebes, declaró ayer en la clausura de la Escuela de Verano del PP en Islantilla (Huelva) que su formación espera del PSOE una campaña para las próximas generales basada en tres premisas: Propaganda, mordaza y estrategia anti- PP al tiempo que recordó que el PP ganó las últimas elecciones por 156.000 votos en referencia a las pasadas municipales. En lo relativo a la propaganda Acebes vaticinó que en los meses siguientes veremos anuncios por parte de Rodríguez Zapatero de mucho impacto mediático, porque le gusta conseguir los titulares de los periódicos Respecto a la mordaza el secretario general de los populares señaló que el PSOE se encargará de sólo podamos hablar de lo que a ellos les interese e ironizó: Quienes tengan la osadía de romper esa ley de silencio no estará en contra del PSOE, sino en contra de los ciudadanos Asimismo, Acebes apuntó que desde las filas populares esperamos insultos y agresiones para lo que va a haber varios encargados tras lo cual denunció la actitud de la vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, quien utiliza el Consejo de Ministros y la rueda de prensa del Gobierno de todos los españoles para insultar al líder del partido que representa a la mitad de los españoles Precisamente, De la Vega, como ya hicieran José Blanco y Felipe González en la jornada inaugural del XIII Congreso de Juventudes Socialistas, aprovechó ayer su intervención en el cónclave para atacar a la oposición. La vicepresidenta, que acusó a la derecha española de estar atada a la mano muerta del pasado y de la tradición y no haber creído nunca en los ciudadanos, también críticó con dureza algunas políticas del Gobierno de José María Aznar, como la persecución a un determinado grupo de comunicación, que derivó en la guerra del fútbol y la otra guerra más terrible que vendría después, a cuyo horror seguimos asistiendo Además, la dirigente socialista volvió a censurar la actuación del anterior Gobierno del PP en el caso del Prestige así como sus impedimentos para la extradición del ex dictador chileno Augusto Pinochet. PP: ABOLLADURAS Y VÍAS DE AGUA Un intelectual le dijo a Rajoy que, teniendo a Acebes y Zaplana a su lado, el PP daba la imagen del pasado. Y, en concreto, del 11- M. Soy consciente respondió Al margen de la valoración que se pueda hacer de su gestión en aquellas dramáticas circunstancias, los dos representan, sin duda, el PP del pasado, de sus peores momentos. El PP del desconcierto. Una cierta lógica, aunque sea meramente estratégica, les habría llevado a dejar la primera fila tras perder las elecciones y me temo que su permanencia en el candelero precisaba de una cierta conspiración en torno a los atentados: esperemos- -se ha dicho sin prueba alguna que modifique las investigaciones- -a que se sepa la verdad. Soy testigo de que, en un encuentro no muy lejano, un intelectual con algún pasado político, le dijo a Rajoy que, teniendo a Acebes y Zaplana a su lado, el PP daba la imagen del pasado. Y, en concreto, del 11- M. Soy consciente respondió el presidente del PP con laconismo. Sin duda es consciente también de que, además de esa imagen, el partido está hecho un desastre relativo y el grupo parlamentario lo mismo, pero no relativo. Son muchos los presidentes autonómicos y provinciales del PP que se quejan de no poder hablar con seriedad con el secretario general y miran con pasmo el funcionamiento de la secretaría de organización, a cargo de un hombre de confianza de Acebes. En el Grupo Parlamentario la confianza personal como título tiene menos valor ya que, al fin y al cabo, los diputados son propietarios de su acta. Si siguen juntos, sin embargo, es por supervivencia. O por responsabilidad, que es otro modo de supervivencia. Tampoco se les escapa a unos y a otros que Acebes y Zaplana cuentan con apoyos importantes, más ideológicos que electorales. Y que, muy habilidosamente, ellos mismos, en compañía de otros, ayudan a financiar. Se trata de optar entre el silencio y el azote y, como acaba de decir Rajoy, la política es muy dura. Tanto que el propio presidente del PP ha señalado recientemente que lo importante era prepararse para las próximas elecciones, dejar a un lado las discusiones entre personas y sectores, y no mover la maquinaria demasiado. En todo caso, incorporaciones. Y por el momento, añadía. Y, en estas, el secretario general que no habla con los dirigentes regionales se presenta en Barcelona para remodelar el PP de Cataluña, es decir, para dar un puntapié a Piqué en el trasero del mismísimo PP. Anótese que el arrebato le llega a Acebes mientras Rajoy no ha hablado aún con Rato y dice que lo de Gallardón ya se verá. Prioridades, diría el ideólogo. Ya el planteamiento era típico del secretario general: como el PP no había tenido bue- Germán Yanke o conozco encuesta solvente sobre el asunto, pero sí una sobrada constatación de que mucha gente se plantea, plantea en las conversaciones y defiende, el relevo en el PP de dos de las personas formalmente más próximas a Mariano Rajoy: el secretario general del partido, Ángel Acebes, y el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana. No es algo ajeno a los dirigentes del PP y, ante la evidencia de que la cuestión está en el ambiente, suelen responder, aparentemente esquivos, que los dos políticos citados son muy distintos Vamos, que sustituirían a uno antes que a otro. A los dos les ha tocado, en la historia reciente, un papel coincidente. Acebes era ministro del Interior en el momento de los atentados del 11- M y fue el rostro del Gobierno ante la barbarie terrorista y en el doble territorio de dar cuenta de las investigaciones policiales y de las interpretaciones de lo que había ocurrido. Zaplana, al mismo tiempo, era portavoz del Gobierno y daba, tras Acebes, la versión más política. N nos resultados en las locales, era mejor colocar al político que había fracasado en Barcelona como responsable electoral en la zona. Todo un guiño, ya se ve, como si la situación del PP en Cataluña fuese que los votantes no quieren a Piqué pero están enamorados de Acebes. Y de Rajoy. Y de Zaplana. Luego, envalentonado, dice eso de que al que no le guste, que se marche, algo que, si no es una idiotez en el seno de un partido que se dice democrático, es la conversión de la política en un juego de azar. Algunos son jugadores de ventaja y colocan a la cabeza del nuevo PP catalán no a un hombre de la confianza de la dirección nacional, como se dice, sino, sencillamente, del grupito. Acumula así el PP crisis y crisis, derrotas, abolladuras y vías de agua más graves que la indiferencia electoral. Ahora sabemos que el presidente consciente en vez de considerar que los cambios precisaban otro momento, sencillamente no los podía hacer. Se los estaban haciendo otros. Está tan atrapado que ahora sale con eso de la dureza de la política, de que Piqué ha hecho lo que ha podido y de que mirarán el futuro con coraje. Quizá haya futuro, pero no hay coraje. El inicio del coraje habría sido decir que los dos, Rajoy y Piqué, habían hecho lo que habían podido. Escribí aquí mismo que las opciones del PP eran Rajoy o Rajoy. O le dejaban hacer o no tendrían tiempo ni personas para sustituirle. No me desdigo. Podría haber escrito, en vez de Rajoy o Rajoy, Rajoy o nada. Y ya me estoy preparando para escribir nada de nada. La vicepresidenta, a la carga Acebes clausuró en Islantilla la escuela de verano del PP EFE