Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL SÁBADO 21 s 7 s 2007 ABC Brown supera su primera prueba electoral al revalidar dos escaños El líder de la oposición, David Cameron, no logra despegar con un decepcionante tercer puesto en ambas circunscripciones EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. La contienda entre Gordon Brown y el líder tory David Cameron, aún está por comenzar, pero los prologómenos le están yendo bien al nuevo primer ministro, mientras que Cameron no logra despegar en un momento en que ya debería estar haciéndolo ante el riesgo de cercanas elecciones generales. Los laboristas mantuvieron los dos escaños en juego en los comicios celebradas el jueves en dos circunscripciones. Tanto en Sedgefield, el área del norte de Inglaterra de la que era diputado Tony Blair, como en el distrito londinense de Ealing Southall, cuyo representante había fallecido recientemente, los laboristas vieron reducida su mayoría, pero sin poner en peligro su victoria. En cambio, los conservadores quedaron en ambos lugares en tercer puesto, por detrás de los liberal- demócratas. Perdieron la segunda posición en Sedgefield lograda en las generales de 2005, y en Ealing Southall no lograron repetir el éxito de las últimas municipales, en las que se hicieron con el control de la entidad local. Ese reciente avance en Ealing había hecho creer a los tories que el triunfo estaba al alcance, y Cameron se empleó a fondo en la campaña, con cinco apariciones públicas en las calles del distrito. Las circunstancias del fracaso son especialmente ilustrativas del momento en que se encuentra la política británica. Por un lado, Brown goza de la normal luna del miel demoscópica tras su llegada al 10 de Downing Street, resistiendo bien en una elecciones parciales en las que tradicionalmente se pasa factura al partido en el Gobierno. Pero todo indica que puede ser algo más que circunstancial. Parece que Brown se ha puesto de pie sobre la ola y que la está aprovechando acertadamente en su beneficio, transmitiendo la idea de cambio, algo nada fácil para quien ha tenido un gran protagonismo en los diez años de Gobierno de Blair, y de alguien con las riendas del Ejecutivo realmente en la mano. Por su parte, Cameron está en el aire. Ha dejado de tener un pie en el suelo sin haber apoyado aún el otro: ya no puede seguir estirando la jovialidad de su imagen- -después de año y medio como líder ya no es una cara nueva- -y sigue sin concretar un sólido programa. Esto último no corría prisa mientras el nuevo primer ministro no se asentara y empezara a destapar sus cartas, pero se está convirtiendo en algo urgente ante la posibilidad de una cercana convocatoria electoral. Los resultados parciales del jueves no son tan excelentes para Brown como para convocar elecciones generales en otoño. Aunque eso no se descarta, se estima más bien que podría haber comicios la próxima primavera, muy lejos de 2010, que es cuando termina la legislatura. En lo sucedido ahora, Cameron ha demostrado que sigue encallado en dos problemas. Su dificultad para transmitir cuál es la política conservadora, tras una interminable batalla interna sobre educación en la que su autoridad se ha visto cuestionada, y su errática gestión de nombramientos. En su ansia por buscar nuevos rostros, Cameron nombró candidato en Ealing a Tony Lit, un joven empresario local propietario de una cadena de radio que llevaba sólo un mes como militante. El fichaje fue un chasco al saberse en plena campaña que Lit acababa de dar un sustancioso donativo a los laboristas, en un acto en el que se fotografió con Blair. Buen comienzo EPA Londres y París dan pruebas de una mejor sintonía diplomática El presidente francés, Nicolas Sarkozy, a la derecha de la imagen, y el primer ministro británico, Gordon Brown, dieron prueba ayer en París de la buena relación franco- británica al anunciar iniciativas comunes, entre ellas, el ir juntos a Darfur, la región de Sudán en guerra civil. Las relaciones entre sus dos predecesores, Chirac y Blair, respectivamente, fueron a veces tormentosas y otra divergentes, en especial sobre la guerra de Irak. Tony Blair, satisfecho de que se haya archivado el caso dinero por títulos E. J. BLASCO LONDRES. Después de una investigación policial de 16 meses, que ha costado un millón de libras y ensombreció los últimos meses de mandato de Tony Blair, la Fiscalía británica anunció ayer que no presentará cargos contra ninguna persona por el caso dinero por títulos debido a la falta de pruebas. Blair se mostró muy satisfecho de la decisión de la Ficalía y calificó de traumática la experiencia vivida por quienes habían estado en el centro de la investigación. Él mismo fue interrogado en tres ocasiones por agentes de Scotland Yard, convirtiéndose en el primer ministro en ejercicio en pasar por ese trámite. La investigación fue puesta en marcha tras la denuncia de un diputado del Partido Nacional Escocés, que consideraba que los préstamos secretos recibidos por Blair para su última campaña electoral habían sido retribuidos con títulos de lord para algunos de los donantes. Interrogadas 136 personas, el cerco se cerró sobre Lord Levy, recaudador personal para Blair; Ruth Turner, colaboradora del primer ministro, y dos de los prestamistas. Todos fueron detenidos y puestos luego en libertad bajo fianza. Aunque no se descarta que se anticipen los comicios a otoño, se apunta más a la próxima primavera Ahora la Fiscalía concluye que no hay prueba directa de un acuerdo entre ninguna de las personas sujetas a investigación y estima que quienes recibieron el título de lord tenían suficientes credenciales para ser propuestos para ello. Tanto Blair como su sucesor, Gordon Brown, defendieron a la Policía a la que diversas voces acusan de alargar un proceso que no se sostenía, a la vista de lo dicho ahora por la Fiscalía. En todo caso, el jefe de Scotland Yard, Ian Blair, ha anunciado una investigación interna para establecer si hubo un comportamiento inadecuado.