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18 ESPAÑA SÁBADO 21 s 7 s 2007 ABC Rajoy reconoce que la guerra de Irak pudo ser una equivocación Alega que tras el 11- M se trabajó con una gran presión de la opinión pública y de algunos C. DE LA HOZ EL ESCORIAL. El apoyo a la intervención militar en Irak y la gestión de los atentados del 11- M perseguirán a Mariano Rajoy allá donde vaya. Ni en pleno fragor de la dimisión de Josep Piqué al frente del PP catalán puede evitar el líder de la oposición que le desentierren estos dos acontecimientos, tal y como pasó ayer durante la conferencia- coloquio en la que participó en los cursos de verano El Escorial, organizada por la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP) El líder del PP fue, más que interrogado, espetado sobre por qué su partido no admite que el apoyo a Estados Unidos y a Gran Bretaña para intervenir militarmente en Irak fue un error que todavía arrastra consecuencias. El interpelado alegó, en la misma línea que otras veces, que con los datos que entonces se tenía se tomó una decisión y luego se demostró que aquellos datos que fueron soporte para tomar una decisión, no eran ciertos Esta es la versión habitual. Sin embargo, a continuación vino el punto de inflexión cuando se preguntó a sí mismo: ¿Algunas decisiones pueden ser equivocadas? Pues yo no digo que no puedan ser equivocadas, pero uno en política, como en otras facetas de la vida, toma decisiones con los datos que dispone y luego se demostró que no eran ciertos lo que aventuraba cierta autocrítica a la actuación de hace poco más de cuatro años. Ahora bien, a partir de aquí ya no se trata tanto de hablar de pasado como de futuro, y defendió la necesidad de buscar una salida razonable para el país. También aprovechó para recordar que España está presente en zonas de conflicto como Líbano o Afganistán y que el PP ha apoyado en todo momento el envío de tropas al extranjero. A la pregunta de si se actuó correctamente tras los atentados del 11- M, Rajoy justificó que el Gobierno en general, y el Ministerio del Interior en particular- -al frente del cual estaba Ángel Acebes- hubo de trabajarse con una gran presión de la opinión pública y de algunos que tenían un interés muy específico en presionar e Interior se vio obligado de una manera constante y continuada a dar información Tras marcar cierto distanciamiento respecto a la gestión política de los atentados recordando que ya había dejado el Ejecutivo y siguió la información desde la calle justificó que aquella situación no fue fácil Sí recordó que conocía el terreno, pues él también ocupó el Ministerio del Interior, y que ante cualquier atentado no es extraño manejar datos contradictorios de modo que lo peor que le puede ocurrir a un Ministerio del Interior en una situación de atentado o de operación policial es que haya una gran presión para dar información de manera continuada Bajo el título La victoria de la democracia sobre el terrorismo Rajoy defendió las líneas generales de su política antiterrorista, pero lejos de plantear su discurso sólo como un elemento de disputa política, de enfrentamiento, entre el PP y el PSOE, ayer lo presentó desde el punto de vista sociológico y hasta moral. El empleo del terror y el asesinato al servicio de sus objetivos- -afirmó ayer el líder del primer partido de la oposición- -plantea una confrontación todavía más radical ya que invalida frontalmente la esencia moral de la democracia A su juicio, la libertad, los derechos de las personas y su vida, no son negociables, ni se compran, ni se venden, ni se pactan, ni se acuerdan, es algo que tenemos como seres humanos desde el mismo momento en que nacemos. Un bien individual que constituye, como diría Kant, un fin en sí mismo tanto para el conjunto de la sociedad como para cada uno de sus miembros manifestó. Un fin en sí mismo Líbano y Afganistán Zapatero posa con sus nuevos ministros: Carme Chacón, César Antonio Molina, Bernat Soria y Elena Salgado JAIME GARCÍA SEÑORA DE LA VEGA, ¿FUMÓ MARIHUANA DE JOVEN? El Consejo de Ministros se animó por una pregunta inesperada a la vicepresidenta y a la ministra de Medio Ambiente, que se miraron perplejas POR ALBERTO LARDIÉS MADRID. Palacio de La Moncloa. Rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Dos y media de la tarde de ayer. Expectación. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, esperan las preguntas de los periodistas tras una verde intervención basada en las medidas del Ejecutivo contra el cambio climático. Una plumilla de una cadena de televisión toma la palabra y dispara una cuestión no menos verde ¿Fumaban ustedes marihuana en su juven- tud, como han afirmado algunos ministros británicos? Dos caras de estupefacción son la primera respuesta. Luego viene la mirada cómplice que parece esconder cierto atisbo de duda- ¿respuesta bromista o respuesta oficial? Una vez recuperadas del shock inicial, responden. De la Vega afirma que debe lanzar un mensaje claro y nítido, especialmente a los más jóvenes, de que el consumo de drogas es perjudicial para la salud Narbona le apoya y asegura que existen riesgos importantes en todo tipo de drogas Ni una ni otra aclaran si en su juventud fumaron marihuana, tal vez porque todo humo contribuye al efecto invernadero. En el mismo escenario, pero un rato antes, se produjo ayer la fotografía oficial del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y sus nuevos ministros: Carme Chacón (Vivienda) César Antonio Molina (Cultura) Bernat Soria (Sanidad) y Elena Salgado (Administraciones Públicas) Todos están radiantes para la ocasión, pero cada uno mira para un lado distinto (ver imagen) Se les veía un poco perdidos. Da la sensación de que aún no están acostumbrados al cargo. Tal falta de asentamiento quizás provenga de que algunos ni siquiera han desembarcado en casas oficiales y andan vagando de hotel en hotel por Madrid hasta que los anteriores inquilinos hagan la mudanza.