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ABC SÁBADO 21- -7- -2007 La dimisión de Piqué abre una crisis en el PP ESPAÑA 17 En números rojos La marcha de Piqué del Partido Popular se suma a la de Matas s Ambas son malas noticias para Rajoy, que se ve obligado a gestionar situaciones indeseables POR CHARO ZARZALEJOS MADRID. Los partidos son como las empresas. Los primeros quieren votos y las empresas una buena cuenta de resultados y si lo que hay no vale se cambia. El PP que necesita de unos bue, nos resultados en Cataluña para llegar a Moncloa, ha venido viendo con preocupación como en las sucesivas elecciones sus votos- -cuenta de resultados- -han ido para abajo. Conscientes de que la responsabilidad no es exclusiva de Piqué, incluso en momentos de desencuentros, ha sido Ángel Acebes el que ha limado aristas. Piqué reconocía el trato diferente que en la crisis de hace un año había recibido del secretario general. Nada más conocerse la dimisión del político catalán, Acebes tuvo muy claro que ahora el culpable seré yo Pero no. El culpable no ha sido Acebes, que en su último viaje a Cataluña lo que hizo fue dar forma a una reflexión que venía de antiguo y que era compartida por el propio Piqué: había que reforzar el equipo para marcar más goles. Lo duro, lo difícil de asimilar para el ya tocado Piqué ha sido la lectura que se ha hecho de esa decisión y de ahí su durísima carta, en la que no dejaba resquicio alguno para arreglar la situación. Cuando por iniciativa de Aznar se fue a Cataluña, Piqué tenía claro que su objetivo era hacer del PP un partido normal, sacarle de la situación de casi clandestinidad en la que está Y en ello se empeñó. Y por ello no perdió una foto, consciente de que la presencia siempre da más juego que la foto en blanco. En este afán y con el pleno apoyo de Rajoy y Acebes jugó como quiso y en el terreno que quiso las difíciles negociaciones del Estatuto catalán. Ahora, todos aquellos que lamentan su marcha, porque ven en ella una tendencia a la derechización del PP no le concedieron, pese a sus esfuerzos de acercamiento, ni una sola coma. Y aquellos que dentro del PP- -que los hay- -se alegran de su marcha, no calibran que Piqué es un hombre necesario para un partido que como el PP necesariamente tiene que ser de amplio espectro y más cuando hay que desenvolverse en un medio ambiente nacionalista. Y Piqué no lo es. Se ha ido Piqué con un PP en números rojos. Pero también se ha ido Matas, dejando un PP con un claro superávit, sólo superado gracias al akelarre formado por otros seis partidos liderados por el PSOE, que ríe las gracias de quienes toman posesión alegando a los países catalanes. Ambas despedidas no son buenas noticias para Rajoy que, volcado en la campaña, se ve en la necesidad de gestionar unas situaciones indeseables para cualquier partido. La consigna es no dejar sitio al desánimo. Creen que el PSOE pagará en las urnas la experiencia balear y que el PP de Cataluña enderezará su presencia, sabiendo que hay mucha gente, fiel a Piqué, que ha lamentado profundamente su marcha. Es probable que a no tardar surjan voces que pidan para los populares catalanes más autonomía. Esta tierra es muy especial y los catalanes a lo mejor también y Piqué lo sabe, nos conoce; pero entran las prisas y las cosas se hacen mal aseguraba ayer mismo un fiel de Piqué. Lo de Navarra no es competencia, en sentido estricto, del PP, pero algo le va en ello. A medida que pasan los días y después de lo que han sido auténticas liadas de Puras, en UPN cada vez son más lo que creen que hay que ir a elecciones. Que si los socialistas no garantizan por escrito la estabilidad, no merece la pena arriesgarse, después de ver cómo han jugado con NaBai Se está en el debate, en la espera, pero con la hipótesis más probable de ir a elecciones. Como se está demostrando que no hay espacio para el aburrimiento, también en UPN hay su oleaje. Se propone, en voz baja y desde algunos sectores, llevar a la práctica lo que no pudo ser antes del 27- M, que no es otra cosa que tirar de Barcina para el supuesto de unas nuevas elecciones. Sirera compareció ante los medios nada más ser designado presidente del PP catalán ra tomar las decisiones que nos permitan convertirnos en un partido de gobierno. -El PP catalán debe superar el viejo debate que trata de enfrentar españolismo y catalanismo. Somos un partido catalán y español y vamos a defender los valores que defiende el PP en el resto de España. Ese es un mensaje básico que debemos transmitir a los catalanes. YOLANDA CARDO ¿Y por dónde empezará? -Usted ha sido designado con el visto bueno de Madrid tras un proceso de tutelaje por parte de Génova. ¿Qué margen de maniobra o de independencia le queda? UN DIFÍCIL RETO PARA LA JOVEN PROMESA -La discreta estrategia del PP en el Parlamento catalán, ¿ha venido marcada por ciertos complejos? -Lo que yo creo es que los ciudadanos nos deben percibir claramente; deben tener claro qué somos y cómo somos. ¿Qué ha aportado Josep Piqué al PP catalán? -El margen de maniobra que quiera la ejecutiva del partido en Cataluña y la de Madrid. Tengo muy presente que somos un partido nacional y que, por tanto, la dirección nacional del PP debe pensar en los intereses generales de los ciudadanos de toda España. ¿Reforzarán su viejo perfil antinacionalista? -Vamos a combatir los excesos que limiten la libertad de los catalanes, tanto si vienen de los nacionalistas como si vienen de los socialistas. ¿Génova ha colocado a Piqué frente a un callejón sin salida, forzando así su dimisión? -Piqué nos ha dejado un capital político y humano de primer orden. Hoy, gracias a su trabajo, la sociedad catalana nos respeta más como partido. ¿Cuenta para esta nueva etapa con Vidal- Quadras? -En este partido y en este proyecto cabe todo el mundo. Aquí no sobra nadie. Cuento con Vidal- Quadras igual que espero contar con Piqué y con todos los dirigentes y militantes que compartan el proyecto. ¿Se ha puesto usted en contacto con él en las últimas horas? -No. -Piqué ha tomado una decisión personal que respeto y que, estoy convencido, habrá meditado largamente. -En su carta de dimisión, Piqué denunciaba mezquindades y miserias en el seno del partido... -Si las hay, yo no las he detectado. POR M. A. P. BARCELONA. Hasta ahora secretario de Comunicación del PP de Cataluña y portavoz adjunto del grupo popular en el Parlamento catalán, Daniel Sirera accede a la presidencia del partido en un momento delicado. Tan delicado- -tanto por la situación interna como electoral- -que algunos ya vaticinan que el suyo será un liderazgo de transición. Pero eso, a priori, no es un problema para este abogado de Badalona de 39 años, casado y con dos hijos. Lo mismo se dijo en su día de Alberto Fernández y estuvo cuatro años al frente del partido. Bien visto por Génova, Sirera presidió Nuevas Generaciones de Barcelona y su ascenso fue meteórico. Considerado uno de los jóvenes valores, se ha enfrentado a Francesc Vendrell por el perfil bajo que la mano derecha de Piqué ha impuesto en el grupo parlamentario. Ahora tiene su oportunidad. Navarra, a la espera Nada más conocerse la dimisión del político catalán, Acebes tuvo muy claro que ahora el culpable seré yo