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16 ESPAÑA La dimisión del Piqué abre una crisis en el PP SÁBADO 21 s 7 s 2007 ABC Daniel Sirera, dirigente fiel a las tesis de Génova, nuevo líder del PP catalán El sucesor de Piqué expresa su sentir catalán y español s Alberto Fernández era la primera opción de Madrid MARÍA ANTONIA PRIETO BARCELONA. Ni desconcierto, ni titubeos. Si acaso, algo de nervios y de improvisación. La inusual y pronta reacción del PP catalán tras la dimisión irrevocable de su presidente, Josep Piqué, revela hasta qué punto la dirección nacional del partido tenía bien atado su relevo. Si Génova precipitó el jueves los acontecimientos, colocando a Piqué frente a un callejón sin salida, fue porque ya tenía a punto un nuevo equipo, integrado por dirigentes del aparato, próximos a sus tesis y con una larga trayectoria de servicios al partido. Los últimos cinco años del PP catalán quedaban ayer borrados de un plumazo. El giro liberal y catalanista que trajo consigo Piqué pasaba a ser historia para dejar paso, de nuevo, a las tesis clásicas del PP. El hasta ahora diputado autonómico Daniel Sirera se hará cargo de la presidencia del partido y del grupo parlamentario, asumiendo de esta manera toda la responsabilidad en el diseño de la estrategia y el discurso del PP catalán a ocho meses de las elecciones generales. En voz baja, miembros del partido admitían ayer que, en principio, se trata de una solución provisional, de un presidente de transición designado a toda prisa para dar sensación de normalidad cara a la cita de las generales. De cómo gestione Sirera la situación durante los próximos meses dependerá su consolidación como líder y su designación como presidente vía congresual. El joven abogado badalonés presidirá el partido y el grupo parlamentario, pero no está claro que sea el candidato a las elecciones generales. Dolors Nadal, que concurrió como cabeza de lista de Barcelona en 2004, está bien vista por Madrid y podría repetir. Daniel Sirera- -enfrentado en los últimos tiempos al también dimisionario Francesc Vendrell por la línea discreta y complaciente que la mano derecha de Piqué había impuesto en el seno del grupo parlamentario- ha ocupado cargos de responsabilidad en el partido y en las instituciones, aunque en los últimos tiempos había quedado arrinconado por defender unos postulados más contundentes que contribuyeran a reforzar el perfil propio del PP en Cataluña. El ex presidente del partido en Cataluña y líder del grupo municipal en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, era la primera opción de Génova, pero el dirigente popular- -que tiene un control absoluto sobre los cuadros catalanes del partido- -ha resistido en las últimas veinticuatro horas las presiones de Mariano Rajoy y de Ángel Acebes argumentado que debe concentrarse en su trabajo en el Consistorio, dado que Barcelona es una pieza electoral clave para los populares. No obstante, Fernández asesorará desde la sombra a Sirera y quienes le conocen subrayan que asumirá gran parte del trabajo interno del partido, mientras el nuevo presidente se hace cargo de la imagen y los mensajes. Alberto Fernández, que presidió el PP catalán desde 1996 a 2002, afirmó ayer que Sirera era la mejor opción y le ofreció todo su apoyo. Junto a Sirera y Fernández toman las riendas del PP catalán Xavier García Albiol, Alicia Sánchez Camacho o Dolors Nadal, la vieja guardia de siempre. Rafael Luna se mantiene como secretario general. En los próximos días se definirá la estructura organizativa del partido y el reparto de cargos y tareas. De momento, Francesc Vendrell ha dejado su cargo en el partido pero, a diferencia de Piqué, no ha renunciado a su escaño en el Parlamento catalán. Se incorpora a los bancos populares, tras la marcha de Piqué, Josep Llobet, diputado en la anterior legislatura. Pasadas las siete de la tarde, exactamente veinticuatro horas después de que Piqué formalizara su dimisión, la ejecutiva del PP catalán designó presidente por unanimidad a Daniel Sirera. Tras una reunión deliberadamente breve, Sirera apareció arropado por su nuevo equipo ante los medios de comunicación. Ya en su primer acto formal como líder del PP catalán, dejó claro por dónde irán las cosas a partir de ahora. Somos un partido catalán y español. No tenemos complejos en expresar los dos sentimientos destacó. También llamó la atención su defensa de la etapa de gobierno de Aznar: Los ocho años de gobierno del PP fueron muy buenos para Cataluña y los catalanes y nuestro objetivo fundamental es devolver a nuestro país por los caminos de la normalidad y el sentido común perdidos con la presidencia de Zapatero Tras sostener que, en ocasiones, el PP catalán no ha estado a la altura de las circunstancias tuvo unas breves palabras de agradecimiento hacia Piqué por su labor, dedidación y esfuerzo al frente del partido. En cualquier caso, insistió en que su partido siempre ha rechazado los personalismos porque tenemos un buen banquillo A última hora de la tarde, Sirera no había intercambiado una palabra con Josep Piqué, quien, según fuentes de su entorno, se encuentra de viaje con su familia. El ya ex presidente del PP catalán permaneció todo el jueves y parte del viernes encerrado en su domicilio, rodeado de su familia. Piqué, de viaje Negativa de Alberto Fernández Vamos a combatir los excesos que limiten la libertad de los catalanes Daniel Sirera s Nuevo presidente del PP de Cataluña Designado con el visto bueno de Madrid, empezará su gestión intentando superar el viejo debate que trata de enfrentar españolismo y catalanismo M. A. P. BARCELONA. Es consciente de que asume la presidencia del PP catalán por decisión de Génova, pero no es algo que le quite el sueño. Todo lo contrario. Somos un partido nacional, con una estrategia nacional subraya. Algo desbordado por los acontecimientos, confiesa que no se ha puesto en contacto con su predecesor, Josep Piqué, aunque elogia su trayectoria y dice contar con él. Sirera se encargará de los mensajes y Fernández tratará de poner orden en el partido -Se me ha encomendado una tarea muy importante para poner en tensión al partido a pocos meses de las generales y lo haré lo mejor que pueda mientras la dirección del PP me otorgue su confianza. ¿Se siente un presidente de transición? -Hemos abierto un proceso de profunda reflexión para analizar todo lo que ha pasado y pa- -Quedan ocho meses para las generales. ¿Tiempo suficiente para subsanar los errores?