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6 OPINIÓN SÁBADO 21 s 7 s 2007 ABC AD LIBITUM UN PIQUÉ Y EN FIN DOS ERRORES UNA NACIÓN CONSERVADORA ESULTA enternecedora la capacidad que tiene el PP para abundar en sus errores, engrandecerlos, obtener de ellos los frutos más negativos y, lejos de enmendarlos y superarlos, reduplicarlos y sostenerlos. Josep Piqué fue, en su momento, una debilidad de José María Aznar, el presidente que aliviaba sus complejos rodeándose de gentes procedentes de la extrema izquierda. Resultó un mediocre responsable de la cartera de Industria, el portavoz del Gobierno con el que cuajaron muchas de las aberraciones informativas del aznarismo, un correcto titular de Exteriores y un inexistente ministro de Ciencia y TecnoM. MARTÍN logía. De ahí, siempre en FERRAND función del dedazo aznarí, pasó a liderar el PPC- -gran error por indefinición y duplicidad de oferta frente al electorado catalán- -al que condujo de lo poco a la nada. Sólo quedaba perfeccionar ese error y, no sin abnegación y entrega, ya lo ha conseguido Ángel Acebes en nombre y representación, que no se olvide, de Mariano Rajoy, el indeciso mayor del Reino. Lejos de encarar la realidad y profundizar en el análisis de los problemas, parece triunfar en el PP la técnica colegial de los pellizcos de monja. En lugar de decirle a Piqué adiós y muchas gracias como conviene entre gentes de bien, desplegaron en su entorno un competente comando de pellizcadores, de Alicia Sánchez Camargo a Francesc Ricomá, pasando por Pilar Arnalot. Ello, junto con un montón de descortesías y malos modos, ha forzado, ya en vísperas electorales, la dimisión de Piqué y sus gentes de confianza. El partido en el que- -según el dimisionario- -no faltan mezquindades y miserias ha reduplicado el error inicial de nombrar a alguien que, según parece, no se ajustaba al perfil ideológico y funcional requeridos con los pellizcos que le han hecho saltar y decir, con plena legitimidad: ahí os quedáis Incluso debe alabarse la cortesía y prudencia de Piqué, que ha renunciado al desahogo del exabrupto y el portazo estruendoso. No será de esa manera como Mariano Rajoy reconquiste La Moncloa. El caso Piqué es el fruto de una indefinición ideológica y programática que, con diversos anecdotarios, cursa en todas las circunscripciones autonómicas y la consecuencia de una estructura de poder que, de hecho, tiene descabezado al PP Ni la argamasa de una sólida y clara ideología, disimulada en su ausencia con chascarrillos como el 30 por ciento como cuota electoral mínima para el acceso a un gobierno, ni la celebración de un Congreso en fondo y forma- -las dos únicas medicinas que podrían curar la enfermedad del partido- -están, que se sepa, en los planes de Rajoy. El presidente y candidato del PP vuelve a esconderse, como en cada una de las etapas de su ya larga carrera política, en la prudencia del dejarlas pasar para evitar el error de la acción. Podría llegar a suceder que, cuando se abran las urnas, en lugar de tener un gran partido tenga en sus manos una mínima raspa evocadora de lo que fue en un pasado muy cercano. R S en su ensayo, para no concluir que George Bush es un vaON firmes partidarios de la pena de muerte, se opoquero imbécil obsesionado con el petróleo, o que los frannen al control de las armas de fuego, son contrarios ceses son unos cobardes monos comequesos al aborto en cualquier circunstancia desprecian Naturalmente, no toda la derecha americana responla ONU y apoyan sin reservas la política exterior de su de al perfil descrito: el reaccionarismo más rancio anida presidente, George Bush. ¿Palurdos criados en una granen centenares de asociaciones culturales y religiosas que ja del sur nada interesados en el mundo exterior? ¿Devohan declarado la guerra total al gobierno de Washington tos oyentes de sermones telepredicados en cualquier ciuy a los deleznables liberales del noreste. Como tampoco dad perdida del Sun Belt? Nada de eso. Son licenciados se puede identificar a la gran mayoría del pueblo por las muy liberales universidades de la Costa americano con esa nación conservadora Las Este, han pasado algún tiempo en Europa, colabodos últimas elecciones presidenciales son una ran con frecuencia en proyectos humanitarios en muestra de hasta qué punto las políticas del sealgún país perdido de África y se disponen a incorgundo Bush encuentran fuerte resistencia popuporarse al mundo del trabajo en una ciudad de un lar, y no sólo en los estados ilustrados de la Costa Estado importante. Son, eso sí, profundamente Este. Pero, como explican Mickelthwait y Woolconservadores. dridge, el conservadurismo americano ocupa el Cuando los europeos observamos el auge del lugar del conductor desde hace ya varias décaconservadurismo en Estados Unidos incurrimos EDUARDO das y condiciona la agenda política: hasta los aspien los mismos prejuicios que no nos perdonamos SAN MARTÍN rantes demócratas asumen como propios princicuando analizamos las singularidades de otras pios del moralismo conservador, se han olvidado de Keculturas no occidentales. Dicho de otro modo: repudiaynes y sólo han cuestionado abiertamente la guerra de mos el eurocentrismo con el que, según los más multiculIrak cuando lo han hecho las encuestas. turalmente críticos de entre nosotros, analizamos deterDesde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta los minadas culturas bárbaras, pero somos incapaces de juzaños setenta del siglo pasado, el pensamiento dominante gar con parámetros que no sean los propios a un pueblo en Estados Unidos emanaba de la Liga Ivy (las ocho unique, a pesar de pertenecer a nuestro tronco común de civiversidades más prestigiosas del noreste) Hoy, el aliento lización, se resiste a ser encapsulado en las esclerotizaconservador invade la academia y muestra su vigor en das categorías con las que aún hacemos mucha socioloun sinfín de publicaciones y grupos de pensamiento. Puegía política de barra de bar. de que no sea lo que más nos guste en la muy keynesiana y Para quien quiera conocer un poco más a fondo las peelitista Europa, pero, muy al contrario que la extrema deculiaridades de una revolución social, demográfica e interecha europea, xenófoba, enemiga declarada de la liberlectual que ha dado la vuelta al establishment político nortad y eternamente nostálgica del pasado, el conservador teamericano en menos de cuarenta años, ahí tiene el exceamericano, aun a su manera, es un defensor intransigenlente estudio Una nación conservadora, de los periodistas te de la libertad, mira más al futuro que al pretérito y asubritánicos John Micklethwait y Adrian Wooldridge, en me hoy sin problemas el melting pot en que consiste la naabsoluto apologistas de la realidad que describen. El prición americana. Y no son, desde luego, el enemigo a batir. mero es director de The Economist desde marzo de 2006 y Ese está mucho más cerca, en nuestros propios barrios. el segundo, jefe de la sección de América de la revista. AmP. S. Matas, Piqué. Lo tiene dicho un sabio supervivienbos han vivido y trabajado en Estados Unidos los años sute de la derecha europea, Mario Andreotti: El poder desficientes como para poner en cuarentena los prejuicios al gasta... sobre todo al que no lo tiene uso a un lado y otro del Atlántico. O como ellos escriben