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72 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos VIERNES 20- -7- -2007 ABC Carmen Cervera, a su llegada a mediodía a la capilla ardiente de Rodrigo Uría Jaime de Maricharlar y José Manuel Entrecanales Adiós a un hombre de bien Rodrigo Uría será incinerado hoy en la más estricta intimidad. Ayer, la capilla ardiente del abogado que presidió el Patronato del Prado fue un hervidero de políticos, abogados, juristas, artistas y empleados que quisieron despedir al último caballero POR ANTONIO ASTORGA FOTOS: FRANCISCO SECO MADRID. Un gran hombre de bien, y de honor, machadianamente bueno en el buen sentido de la palabra bueno, como Rodrigo Uría recogió ayer lo que sembró a lo largo de una apasionante vida de devoción por la decencia y por el trabajo, como lo dibujó su socio Aurelio Menéndez: el reconocimiento unánime, demoledor, emotivo, multitudinario desde el más humilde de los trabajadores de las empresas que construyó al primero de los españoles. A las nueve y media de la mañana se abría la capilla ardiente del jurista que presidía el Real Patronato del Museo del Prado- -hasta que la traidora muerte segó su hiperactivo corazón el martes en Croacia, a sus 66 años- -en la sede de la obra de toda una vida, el despacho que fundó y presidía: Uría Menéndez. Durante casi doce horas no cesó el desfile de personas que expresaron el pesar por tan trágica desaparición. A partir de las nueve de la noche la familia de Rodrigo Uría (su gran pasión) y sus más allegados tuvieron un respiro para llorarle y velarle. Su mujer y sus cuatro hijos llevaban muchísimas horas sin dormir, pero ello no fue obstáculo para atender y recibir las multitudinarias condolencias hacia un hombre de bien que sembró amistad allí por donde caminó. Rodrigo Uría será incinerado hoy en la intimidad. La ex ministra de Cultura Carmen Calvo, una de las primeras personas en llegar a la capilla ardiente, lo situó como un gran servidor del Estado La vicepresidenta del Gobierno, drigo Uría las condolencias en nombre del Gobierno. Al ministro de Cultura, César Antonio Molina, le sobrecogió el mazazo de la muerte a su llegada de la visita a Brasil acompañando al Príncipe de Asturias: Lo sentimos muchísimo porque Rodrigo era una gran persona, culta, generosa, y un gran amigo. En mi toma de posesión hablamos y quedamos para vernos. Al Príncipe y a mí nos sorprendió su muerte repentina César Antonio Molina lamentó que se haya ido sin poder asistir a otra de sus grandes obras, la inauguración del nuevo Prado: Ha sido una pequeña jugada del destino El ministro informó de que acababa de firmar un Real Decreto- -que será aprobado hoy en el Consejo de Ministros- -para otorgar a Rodrigo Uría a título póstumo la Medalla de Oro alas Bellas Artes: Queremos expresar así el agradecimiento del Ministerio de Cultura y del Gobierno a su labor, trayectoria y a lo bien que siempre hizo todo cuanto tocó dijo Molina. María Teresa Fernández de la Vega, trasladó a la familia de Ro- Amelia Valcárcel Vicepresidenta del Patronato del Prado JOVEN Y CHOCANTE H abía algo metafísico en Rodrigo Uría. No estoy segura de que él mismo lo advirtiera, aunque vaya usted a saber, según era de listo. Si cada individuo lo es porque tiene un propium, algo que sólo a él lo cincela, que Rodrigo tenía individualidad a espuertas ha de verlo cualquiera que lo haya conocido. Sobre su inteligencia y brillo, ninguna duda. Sobre su capacidad de hacer que las cosas se amoldaran a su voluntad, tampoco. Inteligencia y volun- tad las tenía bien y hasta muy bien conectadas. Incluso en su carácter parecía juntar rasgos contrarios: reservado y hablador, sarcástico y compasivo, elegante y de palabras fuertes. Pero lo metafísico no residía en que fuera, como lo era, inconfundible. Hay quien piensa en algo para cuando le fotografían, digo por poner un ejemplo: eso suyo impalpable y escurridizo está en esa mirada de sus retratos serios- -sabía y le gustaba posar- que apuntaba a lo que andaba pensando, sin dejar que se viera nunca. Siempre hay en él una seriedad irónica, un estar en el mundo un poco en broma, pero conociendo las reglas del juego y queriendo y sabiendo ganar. Creo que a la realidad Rodrigo le tenía un cariño relativo; que había en él algo de zubiriano melancólico que buscara esencias mejores que las apariencias. Por eso creo que, como catador de arte, sentía una especial fascinación por las líneas mínimas, y también como amigo del lenguaje, y de algunos de sus amigos, respeto por cierto tipo de pensamiento: aquel que logra mostrar los fondos verdaderos y distantes que justifican haber vivido. Una nostalgia había en él de formas puras y palabras grandes y verdaderas. Algo, esto de que hablo, que dejaba traslucir muy pocas veces, porque su otro ramalazo correoso era capaz de poner en solfa cuanto corre bajo la luz del sol. Pienso que ese punto metafísico era su núcleo de fuerza, y que tenemos que apuntar a él, a ese rasgo único, ahora que se nos ha ido. Es también el punto de fuga que le permitió ser por siempre joven, arriesgado, veloz y bastante pícaro. Y él lo sabía usar, es más, era un maestro. Pero también debemos saber que de allí sacó, de esa tensión que sólo él conocía, cuantas cosas buenas, que fueron muchas, dejó hechas. El jueves, reunión del Patronato Por otra parte, el titular de Cultura anunció que el próximo jueves, día 26, a las doce de la mañana, se celebrará una reunión del Patronato del Prado, de la cual puede salir el nuevo presidente aseguró. El director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, permaneció todo el día en la capilla ardiente del hombre de bien que no se cansó de repetir que ha sido el mejor director del Prado Hemos perdido a un gran activista cultural- -dijo ayer Zugaza de Uría- que ha tocado cosas que han sido funda-