Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 ESPAÑA La tragedia de la inmigración s Muerte en alta mar VIERNES 20 s 7 s 2007 ABC TRÁGICO RESCATE EN AGUAS DE TENERIFE 1 A las dos de la madrugada de ayer una embarcación de Salvamento Marítimo llega a socorrer una patera en la que navegan más de 100 inmigrantes. La barcaza se encuentra a 90 millas al suroeste de Tenerife TENERIFE Punta del Hidalgo 3 En ese momento, un golpe de mar La Palma Gomera Hierro Tenerife alcanza por el costado al cayuco, lo que unido a la escora producida por los irregulares al levantarse provoca el inmediato hundimiento de la embarcación Lanzarote Gran Canaria Fuerteventura Puerto de la Cruz Portillo Santa Cruz de Tenerife San Andrés La Candelaria OCÉANO Los Cristianos ATLÁNTICO Unidades que han intervenido 2 2 4 Rápidamente, desde ABC Fernando Rubio aviones helicópteros 2 N 0 Km 20 2 En el momento en que va a comenzar el transbordo, varios de los sin papeles sin poder controlar los nervios, se ponen de pie a pesar de las indicaciones en sentido contrario de los equipos de rescate el barco de Salvamento Marítimo se arrojan al agua salvavidas y todo tipo de objetos para que los náufragos puedan agarrarse a ellos y salvar la vida. Además, varios hombres se lanzan al mar para ayudarlos. A pesar de jugarse la vida, sólo pueden salvar a 48 personas. Más de medio centenar pierde la vida en apenas unos minutos barcos 90 millas náuticas Lugar del naufragio Un cayuco de la muerte se cobra más de 50 vidas en la mayor tragedia en aguas españolas Helicópteros, aviones y salvamares no pudieron hacer nada contra el golpe de mar que arruinó el operativo ERENA CALVO SANTA CRUZ. No se recordaba una tragedia siquiera similar en aguas españolas desde hacía años. Las escenas vividas fueron estremecedoras. Un centenar de cuerpos agitándose, presa del miedo, en una frágil cáscara de nuez Olas de cinco metros. Un fuerte viento de 30 nudos que hace pensar en lo peor. Los presagios se cumplen. Decenas de personas caen al mar, decenas de personas asustadas que se perderán para siempre en las profundidades del océano Lo cuenta a ABC un miembro de Salvamento Marítimo que participó en el rescate del cayuco hundido, que llegó la madrugada del jueves a Canarias desde las costas africanas. Cien personas integraban la expedición. Menos de cincuenta la superó con vida. Nadie se atrevía a asegurar ayer si entre el desafortunado grupo viajaba algún menor. La embarcación clandestina había sido localizada por un avión del Servicio Aéreo de Rescate (SAR) a última hora de la tarde del miércoles. Estaban muy lejos de la costa, a unas cien millas náuticas (cerca de 185 kilómetros) de la isla de Tenerife El dispositivo de socorro se activó de inmediato. Antes de iniciar la operación ya había quien olía de lejos el peligro que podían correr los inmigrantes. Mandaron dos de los remolcadores de Salvamento Marítimo para que trasladasen a los indocumentados a tierra firme el Luz de Mar y el Conde de Gondomar no fueron los únicos medios que acudieron al lugar del desastre. Les acompañaban otras dos salvamares (embarcaciones más pequeñas) helicópteros, aviones y siete barcos (de Panamá, Reino Unido, Malta y Singapur) que faenaban en la zona y acudieron al S. O. S. de la Dirección General de la Marina Mercante. Un portaaviones francés, el Tonnerre también participó en el operativo y sus helicópteros sobrevolaron las oscuras aguas que acaban por engullir a los inmigrantes durante varias horas. Todo sucedía de madrugada. La primera aproximación al desorientado cayuco se producía a la una y media. La embarcación no estaba en buen estado, no podría haber superado todo el trayecto, demasiada distancia hasta tierra firme con un mar embravecido y un viento de hasta 30 nudos La opción estaba clara. Había que trasladar a los inmigrantes hasta los remolcadores. Uno a uno. En el modesto cayuco se agitaban más de cien personas. Sólo quedan 48 con vida. Eran todos subsaharianos, estaban muy muy nerviosos, en cuestión de minutos todo comenzó a precipitarse rápidamente Los inmigrantes no cesaban de moverse todo era muy inestable la expedición sabía que corría peligro y querían ser rescatados cuanto antes El miedo en estas situaciones es muy mal compañero, ¿pero qué se le puede pedir a esta pobre gente que recorre cientos de millas para buscar un destino mejor? Un destino que les ha jugado una mala pasada. Más de medio centenar de ellos no volverán a ver la luz. El rescate fue angustioso, de los peores que yo recuerdo explica un tripulante. Ya habían conseguido subir a los remolcadores a varios indocumentados, y algunos de los nuestros estaban dentro del cayuco, tratando de ayudar a los inmigrantes a pasar de una embarcación a otra Un maldito golpe de mar acabó por desestabilizar todo. El cayuco se escoró, y decenas de cuerpos agarrotados, helados y temblorosos cayeron al mar. Muchos inmigrantes no saben nadar, y los que saben no pueden por el bloqueo de la traumática situación Algunos funcionarios de Salvamento, con mucha experiencia a sus espaldas en este tipo de rescates, se lanzaron también al agua. Otros les tiraron salvavidas y chalecos. Los cuerpos se confundían los unos con los otros, el pavor de los inmigrantes dominaba la escena. La operación duró 45 minutos. Los más largos de mi vida Es tremendo ver cómo se te van escapando y se van hundiendo En Canarias no se recordaba nada igual desde el naufragio en 2004 de una patera en aguas cercanas a Fuerte- S. O. S. Algunos miembros de Salvamento se lanzaron al mar para tratar de rescatar a los asustados inmigrantes, conscientes de la gran tragedia que se nos venía encima Menos embarcaciones, pero con más muertos Este año están llegando menos cayucos, pero están dejando más muertos por el camino Quien habla lo hace con conocimiento de causa. Es Austin Taylor, coordinador del Equipo de Respuesta Inmediata de la Cruz Roja, que ha participado en cientos de operativos. Desde que comenzó 2007 es cierto que las llegadas se han reducido un 55 por ciento pero los cadáveres recuperados ya superan con creces los 18 del pasado año. Salen de más al sur, por los controles, y los viajes son más largos y peor preparados dice Taylor. Este 1 de enero amanecíamos con una muerte, un inmigrante que se quedó a las puertas de superar el viaje sano y salvo. Desde entonces ya son veinte los cadáveres recuperados, a los que hay que sumar los cincuenta desaparecidos de ayer. Sin contar los miles de sueños rotos que, una vez sepultados en el océano, se resisten a salir a la superficie.