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34 INTERNACIONAL JUEVES 19 s 7 s 2007 ABC Bulgaria presenta a Libia la petición de extradición de sus enfermeras La solicitud se envió después de una cuantiosa indemnización RAFAEL ALVARADO CORRESPONSAL SOFÍA El fiscal general de Bulgaria envió ayer a las autoridades libias la petición de extradición de las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino, nacionalizado búlgaro, que la semana pasada fueron condenados a muerte por el Tribunal Supremo. Se les acusa de haber contagiado con el virus del sida a 438 niños en un hospital de Bengasi. El Consejo Judicial Superior de la Yamahiria conmutó la sentencia por la de cadena perpetua. Esta decisión fue factible después de largas negociaciones con los familiares de los niños infectados, que aceptaron, y recibieron, la cuantiosa indemnización de un millón de dólares cada una, o sea un total de más de 372 millones de euros. Sigue siendo una incógnita el origen del dinero. La comisaria de Asuntos Exteriores, Benita Ferrero- Waldner, manifestaba que el dinero es libio y proviene de la Fundación Gadafi dirigida por Seif Al Islam, uno de los hijos del líder libio. Existen otras conjeturas, entre ellas la de que parte del dinero proviene de la Comisión Europea según ha sugerido la propia fundación. También podría proceder de la condonación de las deudas contraídas por Libia con Bulgaria, Eslovaquia, Croacia y la República Checa por impago de sueldos a cooperante de dichos países y de asistencia técnica a mediados de los años ochenta. Mientras, Libia sigue presentando nuevas exigencias para la extradición. El ministro de Exteriores, Abdel Rahman Shalkam, manifestó que su país está dispuesto a iniciar las negociaciones que se celebrarán en los marcos legales y en el contexto político entre los dos países y ha exigido el tratamiento médico de por vida de los niños y, a aquellos cuya salud se lo permita, que sean enviados a estudiar a centros universitarios europeos Ayer trascendió también, en el marco de los esfuerzos de la UE de acelerar el regreso a Bulgaria de los acusados, que el presidente francés, Nicolás Sarkozy, visitará Libia en los próximos días, lo que fue acordado en una conversación telefónica entre el mandatario galo y el líder libio Gadafi. El pago de tantos cientos de millones de dólares de compensación a los familiares y su renuncia a exigir el cumplimiento de la pena capital, hizo pensar que Consejo Judicial Superior indultaría a los acusados y su regreso a Bulgaria sería cuestión de días. Por eso la decisión de conmutarla por cadena perpetua ha provocado algunas airadas reacciones en Bulgaria. Los libios son los únicos que marcan el ritmo y éste es siempre el que más les conviene. Mediante una brillante puesta en escena, Gadafi supo convertir a nuestro país en un puente de Libia hacia Europa y transitar triunfalmente por él señala el diario búlgaro 24 Horas mientras que un analista de Standart afirma que la verdad sobre la inocencia de las enfermeras y de Ashraf fue decapitada y tirada a la basura. Las reglas del juego en Libia no existen; se crean sobre la marcha Los bombarderos rusos Hermann Dos bombarderos rusos Tupolev 95 coquetearon el pasado martes con los límites del espacio aéreo británico al norte de Escocia. Se acercaron mucho, mucho, y anduvieron enredando por las alturas un rato antes de perderse. Estas cosas pasan. Hasta con estos aviones que no son precisamente los más pequeños y rápidos y que por esa condición pueden hacer maniobras raras en momentos de despiste. Cierto que también puede pasarles a estos aparatos. Y que suele ser sin especial intención. En el cielo no hay balizas y el descuido existe. Sin embargo, en esta ocasión, nadie en Londres parece haber entendido que los dos aviones rusos, Tu 95, de alcance estratégico y capacidad de portar armamento nuclear, se hubieran perdido por la zona después de una excursión. No son días amables en la relación entre Moscú y Londres. Cuatro espías rusos tan descuidadamente disfrazados de diplomáticos como antaño bajo bandera de la URSS, han sido expulsados del Reino Unido en una de las primeras medidas adoptadas en política exterior por el primer ministro Gordon Brown y el Foreign Office bajo David Miliban. Los agentes rusos de la actualidad actúan con Un policía británico filmaba ayer a un manifestante musulmán una inmensa falta de vergüenza convencidos de que las democracias occidentales hacen ejercicios malabares para no gastarse un dólar en servicios de contraespionaje en este mundo de comprensión y alianzas entre democracias y totalitarismos. Londres es, ha sido y esperemos será siempre, muy distinto. Gracias a que lo fue, Europa es hoy un paisaje libre donde la mayoría se permite el lujo de dormitar y otros pueden identificar las amenazas que suponen los regímenes que chantajean o mandan directamente a agentes propios a matar a refugiados políticos en territorios ajenos. Londres no ha podido hacer más que otros por presos políticos como Jodorkovski y otros perseguidos por un Kremlin ya perfectamente controlado por la nueva clase distinta de la descrita por el comunista montenegrino Milovan Djilas en su legendario ensayo sólo en el sentido de que la hipócrita disciplina ideológica de antaño ha sido sustituida por la lógica implacable del poder, económico en sus mecanismos y mafioso en sus formas. Ahora Londres sí ha respondido con contundencia al asesinato de Alexander Litvinenko y ha dejado claro que la política británica no se deja intimidar por el matonismo de los cachorros de la Lubianka. Angela Merkel ya advirtió a Putin de que no puede tratar a las grandes democracias europeas con los ademanes rufianescos con los que quiere despachar a sus vecinos, repúblicas ex soviéticas o ex miembros del Pacto de Varsovia. Volviendo al cielo, habría sido lógico que en días de tensión las fuerzas aéreas rusas hubieran mostrado especial recato AP Nuevas exigencias en acercarse al espacio aéreo del Reino Unido en sus maniobras. Que no fuera así dice mucho del discurso adoptado por Moscú hacia el exterior. Vladimir Putin- -da la impresión- -cree que puede sacar continuo rédito a la obsequiosidad de gran parte del mundo occidental y tensa la situación porque sabe que el conflicto exterior es su gran baza para mantener una cohesión que es fruto de una bonanza económica por precios de materias primas que no será eterna. Todos somos conscientes del escaso prestigio social y político que tiene hoy en día denunciar conflictos políticos por justificados que sean porque ya parece norma que quien los describe los genera. Nada hay más bonito que lanzarse al entusiasmo de la conciliación y el diálogo con quien sea. En metáfora políticamente incorrecta podría decirse que todo padre de familia asaltado en su casa y violadas dos hijas, tiene el sacro deber de buscar fórmulas de entendimiento con el asaltante para no acabar considerándose culpable de la violación de la tercera. Es esa Casa tomada de Julio Cortázar que no hace mucho recordaba Fernando Savater en relación con el País Vasco. Sin embargo, todavía hay esperanza porque quedan gentes, líderes políticos y sociedades con memoria no inventada que reaccionan como uno desearía ver reaccionar a sus propios gobernantes y también a su entorno. Una vez más es el Reino Unido el que demuestra el carácter suficiente para advertir al violador que habrá de asumir las consecuencias de sus actos que jamás le serán condonados por la amenaza de una escalada de los atropellos.